8/12/2019, 05:24
El Yotsuki rió por lo bajo al notar como el recién llegado a su territorio se bajaba luego de un posible bloqueo inspiracional. "A veces también toca trabajar el talento." Se quedó pensativo por un rato al ver que la mesera se tardaba en atenderles, principalmente porque esa noche el local estaba mucho más lleno de lo normal. "Tal vez he encontrado mi diversión para el resto de la noche." Se dijo sonriendo de forma pícara mientras se encaminaba a la mesa del pelinegro.
A decir verdad, sentía que estaban invadiendo su territorio al llegar a interpretar un género de música un tanto distinta, por lo que de inmediato lo veía no tanto como un rival sino una amenaza directa respecto a su afán de cosecharse algo de fama. Quería ver de que madera estaba hecho el recién llegado, por lo que al acercarse con su blanca dentadura se permitió apoyar su arma-instrumento en el suelo mientras colocaba el codo en la mesa.
—¿Eh? parece que eres nuevo por estos lares— Sus palabras no sonaban amenazantes, aunque su lenguaje corporal dijera otra cosa. —I like your beat, así que me han dado ganas de invitarte una buena comida esta noche, aunque tampoco creas que tengo demasiado dinero encima— Alzó las cejas y observó a los lados buscando a la mesera. —Y cuidado si te ven aquí ya con unos traguitos encima, que conozco a la dueña de aquí y es muy recelosa con la fidelidad de los clientes. Consejo personal— Aquello si iba con algo más de sinceridad.
Sin pedir permiso, tomó asiento y jaló de la correa de Otome para colocarla suavemente cerca de la silla y que reposara cerca de él.
—Tell me, ¿que te ha traído a festejar a este arrinconado callejón?— Afiló los ojos sin perder la sonrisa.
Ya estando más cerca, notó la placa de Amegakure a manera de pulsera en la mano del contrario, aunque esa información le era irrelevante hasta cierto punto. El contrario podría o no fijarse en la propia del Yotsuki, pero nuevamente, no era algo que le importase demasiado.
A decir verdad, sentía que estaban invadiendo su territorio al llegar a interpretar un género de música un tanto distinta, por lo que de inmediato lo veía no tanto como un rival sino una amenaza directa respecto a su afán de cosecharse algo de fama. Quería ver de que madera estaba hecho el recién llegado, por lo que al acercarse con su blanca dentadura se permitió apoyar su arma-instrumento en el suelo mientras colocaba el codo en la mesa.
—¿Eh? parece que eres nuevo por estos lares— Sus palabras no sonaban amenazantes, aunque su lenguaje corporal dijera otra cosa. —I like your beat, así que me han dado ganas de invitarte una buena comida esta noche, aunque tampoco creas que tengo demasiado dinero encima— Alzó las cejas y observó a los lados buscando a la mesera. —Y cuidado si te ven aquí ya con unos traguitos encima, que conozco a la dueña de aquí y es muy recelosa con la fidelidad de los clientes. Consejo personal— Aquello si iba con algo más de sinceridad.
Sin pedir permiso, tomó asiento y jaló de la correa de Otome para colocarla suavemente cerca de la silla y que reposara cerca de él.
—Tell me, ¿que te ha traído a festejar a este arrinconado callejón?— Afiló los ojos sin perder la sonrisa.
Ya estando más cerca, notó la placa de Amegakure a manera de pulsera en la mano del contrario, aunque esa información le era irrelevante hasta cierto punto. El contrario podría o no fijarse en la propia del Yotsuki, pero nuevamente, no era algo que le importase demasiado.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
