22/01/2020, 20:45
—Señor— Su mirada afilada pasó hasta el tabernero. —Le suplico con todo respeto que por favor no interrumpa mi interrogatorio— Pese a que su tono de voz era amable, su mirada dictaba una amenaza. —Si usted sigue interfiriendo complica mi trabajo y necesito que Komaru deje de cohibirse— Sentenció.
Luego suspiró y cambió a una mirada más relajada para continuar hablando con el niño.
—¿Era peludo? ¿Como un oso?— Hace mucho tiempo, habría desechado sus palabras con un claro escepticismo. Pero luego de tantas experiencias, ya casi podía tragarse cualquier cosa. Eso sí, con cuidado y análisis. Tenía en su cabeza aún guardadas las fotografías mostradas por el doctor Shi y al ver que iba hilando con las descripciones del niño, debía hacer un análisis lo más lógico posible para descartar a un posible animal salvaje cualquiera. —¿De que color era? Cuéntame algún otro detalle que recuerdes, como su cara o sus patas— le exhortó.
Llámenlo instinto o lo que fuese, pero podía sentirlo en las carnes. Esa sensación de no estar solo y que algo le observaba. No podía ignorarlo, pero tampoco ir directo a buscarlo. "Algo me está acechando... ¿Está esperando un momento para lanzarse contra mí?" Pero debía mantener el temple, pues cabía la posibilidad de que alguien más corriese peligro. Es así, que siguió avanzando hasta llegar a la cuesta de las montañas.
Entonces llegó a algo que se temía, al punto que abrió los ojos como platos. "No..." Corrió hasta dónde estaba la chorreadera de sangre, rogando a Amenokami que no fuese demasiado tarde.
—¡Hey! ¡HEY!— Se acercaría para ver y darle la vuelta.
¿Sería una persona herida? ¿Estaría aún viva? Ahora iba a comprobarlo. Aún no se había olvidado de su investigación, pero eso pasaba a segundo plano. La prioridad ahora era evitar más víctimas por sobre todas las cosas, más aún a sabiendas que algo le estaba pisando los talones.
Luego suspiró y cambió a una mirada más relajada para continuar hablando con el niño.
—¿Era peludo? ¿Como un oso?— Hace mucho tiempo, habría desechado sus palabras con un claro escepticismo. Pero luego de tantas experiencias, ya casi podía tragarse cualquier cosa. Eso sí, con cuidado y análisis. Tenía en su cabeza aún guardadas las fotografías mostradas por el doctor Shi y al ver que iba hilando con las descripciones del niño, debía hacer un análisis lo más lógico posible para descartar a un posible animal salvaje cualquiera. —¿De que color era? Cuéntame algún otro detalle que recuerdes, como su cara o sus patas— le exhortó.
***
Llámenlo instinto o lo que fuese, pero podía sentirlo en las carnes. Esa sensación de no estar solo y que algo le observaba. No podía ignorarlo, pero tampoco ir directo a buscarlo. "Algo me está acechando... ¿Está esperando un momento para lanzarse contra mí?" Pero debía mantener el temple, pues cabía la posibilidad de que alguien más corriese peligro. Es así, que siguió avanzando hasta llegar a la cuesta de las montañas.
Entonces llegó a algo que se temía, al punto que abrió los ojos como platos. "No..." Corrió hasta dónde estaba la chorreadera de sangre, rogando a Amenokami que no fuese demasiado tarde.
—¡Hey! ¡HEY!— Se acercaría para ver y darle la vuelta.
¿Sería una persona herida? ¿Estaría aún viva? Ahora iba a comprobarlo. Aún no se había olvidado de su investigación, pero eso pasaba a segundo plano. La prioridad ahora era evitar más víctimas por sobre todas las cosas, más aún a sabiendas que algo le estaba pisando los talones.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
