8/05/2020, 10:17
Ante la afirmativa de la contraria, comenzó a mover la silla de ruedas dirigiéndose hacia la salida del lugar. Una vez allí, antes de salir, tomó el paraguas que había revoleado Isa, cuando esta le abrió la puerta. Se aseguró que no tenga ningún tipo de suciedad por estar en el piso y se lo dio a la joven.
En su camino hacia el distrito comercial, el shinobi solo se limitó a quedarse callado y ver que era lo que ella quería comprar. Simplemente la llevaba y se quedaba atento a lo que hacía, sin interponerse a lo que comprara.
—No se preocupe, como de todo.
Al escuchar la pregunta que le hizo luego la chica, no pudo evitar quedarse unos segundos callados, en un estado pensativo. Si bien Isamu vivía solo hace un tiempo ya, la verdad era que sus habilidades culinarias no eran de lo mejor que tenía. Si sabía lo básico y preparar alguna que otra cosa pero, al estar solo él en su casa y que no allá nadie más a quien le tenga que cocinar, siempre se hacía algo bastante simple para comer.
—¿Hay algo en específico que le guste? Veré que puedo hacer. Estoy acostumbrado a cocinar pero nunca le he cocinado a más gente.—Reía amistosamente, con un tono bajo luego de romper el silencio. De mientras, iban yendo hacia la casa de nuevo. —Intentaré hacer lo que me pida.
Nuevamente ese pensamiento de que su presencia estaba de más, volvía al tener aquella charla. Se sentía incluso un poco frustrado al no poder hacer algo tan simple como las tareas que se le pedían. Después de todo, su sociabilidad y las tareas domésticas, nunca fueron su fuerte.
«Espero que no sea tan exquisita con la comida.» Por dentro sentía una mezcla entre risa y el no saber que hacer, que se exteriorizó con tan solo una sonrisa.
En su camino hacia el distrito comercial, el shinobi solo se limitó a quedarse callado y ver que era lo que ella quería comprar. Simplemente la llevaba y se quedaba atento a lo que hacía, sin interponerse a lo que comprara.
—No se preocupe, como de todo.
Al escuchar la pregunta que le hizo luego la chica, no pudo evitar quedarse unos segundos callados, en un estado pensativo. Si bien Isamu vivía solo hace un tiempo ya, la verdad era que sus habilidades culinarias no eran de lo mejor que tenía. Si sabía lo básico y preparar alguna que otra cosa pero, al estar solo él en su casa y que no allá nadie más a quien le tenga que cocinar, siempre se hacía algo bastante simple para comer.
—¿Hay algo en específico que le guste? Veré que puedo hacer. Estoy acostumbrado a cocinar pero nunca le he cocinado a más gente.—Reía amistosamente, con un tono bajo luego de romper el silencio. De mientras, iban yendo hacia la casa de nuevo. —Intentaré hacer lo que me pida.
Nuevamente ese pensamiento de que su presencia estaba de más, volvía al tener aquella charla. Se sentía incluso un poco frustrado al no poder hacer algo tan simple como las tareas que se le pedían. Después de todo, su sociabilidad y las tareas domésticas, nunca fueron su fuerte.
«Espero que no sea tan exquisita con la comida.» Por dentro sentía una mezcla entre risa y el no saber que hacer, que se exteriorizó con tan solo una sonrisa.
Hablar — «Pensar»