9/05/2020, 15:06
Más tranquilo se quedaba ante la respuesta de la joven. El shinobi la notaba y percibía como una persona muy amable y bastante amigable. Al parecer el Isamu no tenía que preocuparse mucho por su estadía en aquel lugar, pintaba todo bastante bien.
Cuando estaban nuevamente cerca del dojo, se acordó de las palabras del Yuki al ver lo que pasaba cuando se acercaban a la localidad. Aunque esta vez, con diferencia de la primera, tenía la particularidad que la gente saludaba y al mismo tiempo se metían a sus casas rápidamente. Cada vez se sentía más confundido y, para colmo, tenía muchas ganas para saber qué era lo que estaba detrás de todo eso ¿Era la casa? ¿Había ocurrido algo en el pasado en ese lugar? Ese sentimiento lo estuvo carcomiendo por dentro mientras se aproximaban al templo.
—Isa-san...—Con un tono de voz bajo y seco, soltó luego de lo sucedido.
Hubo un momento de silencio, en el que el genin estuvo constantemente replanteándose una y otra vez si hacer las preguntas que lo atormentaban en su cabeza. Movió la cabeza para un lado y para otro, se estaba arrepintiendo de lo que estaba por decir. Finalmente, se tranquiliza y suspira.
—¡Espero que tenga hambre porque daré lo mejor de mí para cocinarle!—Aparecía una sonrisa falsa en su rostro y el tono de voz, esta vez, parecía un poco más animado. Era un poco evidente lo que hizo, pero por lo menos podía cambiar de tema en ese momento y no volver hablar de eso, al menos hasta donde su curiosidad se lo permita.
Cuando estaban nuevamente cerca del dojo, se acordó de las palabras del Yuki al ver lo que pasaba cuando se acercaban a la localidad. Aunque esta vez, con diferencia de la primera, tenía la particularidad que la gente saludaba y al mismo tiempo se metían a sus casas rápidamente. Cada vez se sentía más confundido y, para colmo, tenía muchas ganas para saber qué era lo que estaba detrás de todo eso ¿Era la casa? ¿Había ocurrido algo en el pasado en ese lugar? Ese sentimiento lo estuvo carcomiendo por dentro mientras se aproximaban al templo.
—Isa-san...—Con un tono de voz bajo y seco, soltó luego de lo sucedido.
Hubo un momento de silencio, en el que el genin estuvo constantemente replanteándose una y otra vez si hacer las preguntas que lo atormentaban en su cabeza. Movió la cabeza para un lado y para otro, se estaba arrepintiendo de lo que estaba por decir. Finalmente, se tranquiliza y suspira.
—¡Espero que tenga hambre porque daré lo mejor de mí para cocinarle!—Aparecía una sonrisa falsa en su rostro y el tono de voz, esta vez, parecía un poco más animado. Era un poco evidente lo que hizo, pero por lo menos podía cambiar de tema en ese momento y no volver hablar de eso, al menos hasta donde su curiosidad se lo permita.
Hablar — «Pensar»