10/05/2020, 18:44
Hangaku la observó, un tanto confundida por la repentina actitud del shinobi, sin embargo se limitó a agachar un poco la cabeza.
—Entiendo. Después de todo no le sería cómodo soportar las miradas sin saber el porqué de esto — Juntó las manos por sobre su regazo.
—Es algo difícil de explicar, es caso como una maldición, que ha arrastrado a mi familia por muchas desgracias— Alzó la mirada, pero parecía perdida.
—Este dojo solía ser regido por mis abuelo Takamoto. Él era respetado y querido por los vecinos, yo misma fui estudiante de Taijutsu en aquel entonces. Pero un día una cadena de sucesos comenzaron a sucederse — la muchacha hizo una pausa, justo al momento que un rayo cayó como presagio a lo que iba a pronunciar. —Todo inició con un crimen hace ya casi siete años, cuando se acusó a mi abuelo de asesinar a mi madre... Pese a que juramos que él no sería capaz de hacerlo, las pruebas decían que el culpable fue él y lo ejecutaron... Tiempo después, alguien, alguien me secuestró — La chica apretó su falda y se mordió el labio inferior, sus pupilas se encogieron al ir recordando, pero respiró hondo para sacar fuerzas y terminar de contar. —Era un asesino serial, me llevó a una vieja carnicería —[/color¡ Empezó a respirar agitado e hizo una pausa. [color=magenta]—Así perdí las piernas — Se limitó a omitir los detalles. —Las autoridades tenían detenido a mi padre como sospechoso y el sujeto tomó a mi hermano menor también. El tipo le hizo una treta, para que a cambio de salvarme él mismo debía sacarse uno de los ojos... Mi hermano lo hizo, y el tipo tras cumplir su trato se voló la cabeza con un sello explosivo antes de poder ser atrapado por las autoridades — la chica suspiró y agachó la cabeza, negando. —El arma del asesino era la vieja espada rota de mi abuelo, así que quizá él había inculpado ami abuelo años atrás. Pero, ante la falta de pruebas, la ANBU desestimó la denuncia y nunca se ha podido limpiar el nombre de mi abuelo — Ella alzó la mirada y observó a Isamu.
Muchas cosas no parecían encajar.
—Cómo yo ya no podía ser kunoichi, quise que mi hermano lo fuese por mí, fui tan egoísta de cargar mis sueños en alguien más...— Sus ojos empezaron a ponerse vidriosos por el líquido salino que empezaba a brotar de sus lagrimales. —Intentamos reabrir el dojo, pero durante un accidente mi abuela cayó por las escaleras y se fracturó. No era muy grave, pero debido a su edad aún así falleció de debilidad. Padre decidió cerrar definitivamente este sitio, para dedicarse únicamente a sus misiones pero, algo parecía afectarle, empezaba alucinar estando solo, fallando una misión importante al punto que sus paranoias causaron que le dieran de baja del servicio. Diciendo que sin poder ser ninja, huyó de la casa diciendo que si no podía darnos sustento no debíamos nosotros hacernos responsables por él — La muchacha se abrazó a si misma. —Mi hermano decidió hacer cargo de todo él solo pero... Tras dos años, seguía siendo un simple genin. Siempre que se va, Karaga es la única que de ves en cuando se ocupaba de mí. Ella lo hace porque solía admirar a nuestro padre hace mucho. Algunos tachan de ser un ninja fracasado a mi hermano, debido a que no tiene ninguna aptitud para combate con ninjutsu o taijutsu... Tras todo esto, nuestra familia solo se ha hundido cada vez más y más y la gente prefiere evitarnos para no ser víctimas de las desgracias que caen sobre nosotros una y otra vez...— Remató y rompió a llorar.
Se llevó ambas manos a la cara, sollozando por sobre su silla de ruedas. No tenía el valor de ver a la cara al Hozuki.
—Entiendo. Después de todo no le sería cómodo soportar las miradas sin saber el porqué de esto — Juntó las manos por sobre su regazo.
—Es algo difícil de explicar, es caso como una maldición, que ha arrastrado a mi familia por muchas desgracias— Alzó la mirada, pero parecía perdida.
—Este dojo solía ser regido por mis abuelo Takamoto. Él era respetado y querido por los vecinos, yo misma fui estudiante de Taijutsu en aquel entonces. Pero un día una cadena de sucesos comenzaron a sucederse — la muchacha hizo una pausa, justo al momento que un rayo cayó como presagio a lo que iba a pronunciar. —Todo inició con un crimen hace ya casi siete años, cuando se acusó a mi abuelo de asesinar a mi madre... Pese a que juramos que él no sería capaz de hacerlo, las pruebas decían que el culpable fue él y lo ejecutaron... Tiempo después, alguien, alguien me secuestró — La chica apretó su falda y se mordió el labio inferior, sus pupilas se encogieron al ir recordando, pero respiró hondo para sacar fuerzas y terminar de contar. —Era un asesino serial, me llevó a una vieja carnicería —[/color¡ Empezó a respirar agitado e hizo una pausa. [color=magenta]—Así perdí las piernas — Se limitó a omitir los detalles. —Las autoridades tenían detenido a mi padre como sospechoso y el sujeto tomó a mi hermano menor también. El tipo le hizo una treta, para que a cambio de salvarme él mismo debía sacarse uno de los ojos... Mi hermano lo hizo, y el tipo tras cumplir su trato se voló la cabeza con un sello explosivo antes de poder ser atrapado por las autoridades — la chica suspiró y agachó la cabeza, negando. —El arma del asesino era la vieja espada rota de mi abuelo, así que quizá él había inculpado ami abuelo años atrás. Pero, ante la falta de pruebas, la ANBU desestimó la denuncia y nunca se ha podido limpiar el nombre de mi abuelo — Ella alzó la mirada y observó a Isamu.
Muchas cosas no parecían encajar.
—Cómo yo ya no podía ser kunoichi, quise que mi hermano lo fuese por mí, fui tan egoísta de cargar mis sueños en alguien más...— Sus ojos empezaron a ponerse vidriosos por el líquido salino que empezaba a brotar de sus lagrimales. —Intentamos reabrir el dojo, pero durante un accidente mi abuela cayó por las escaleras y se fracturó. No era muy grave, pero debido a su edad aún así falleció de debilidad. Padre decidió cerrar definitivamente este sitio, para dedicarse únicamente a sus misiones pero, algo parecía afectarle, empezaba alucinar estando solo, fallando una misión importante al punto que sus paranoias causaron que le dieran de baja del servicio. Diciendo que sin poder ser ninja, huyó de la casa diciendo que si no podía darnos sustento no debíamos nosotros hacernos responsables por él — La muchacha se abrazó a si misma. —Mi hermano decidió hacer cargo de todo él solo pero... Tras dos años, seguía siendo un simple genin. Siempre que se va, Karaga es la única que de ves en cuando se ocupaba de mí. Ella lo hace porque solía admirar a nuestro padre hace mucho. Algunos tachan de ser un ninja fracasado a mi hermano, debido a que no tiene ninguna aptitud para combate con ninjutsu o taijutsu... Tras todo esto, nuestra familia solo se ha hundido cada vez más y más y la gente prefiere evitarnos para no ser víctimas de las desgracias que caen sobre nosotros una y otra vez...— Remató y rompió a llorar.
Se llevó ambas manos a la cara, sollozando por sobre su silla de ruedas. No tenía el valor de ver a la cara al Hozuki.