30/05/2020, 23:51
(Última modificación: 31/05/2020, 17:24 por King Roga. Editado 1 vez en total.)
Aturdido, no pudo sino caer al piso con brutalidad casi a los pies de su enemigo. El monstruo aulló de dolor nuevamente y entonces, lo comprendió. Aquel no era un monstruo, era un pobre imbécil que dependía del miedo de los demás para sentir que su vida valía algo. ¿Qué le diera su sangre a la luna? "..." No podía sino sentir asco de aquel mequetrefe. Aquello no era una cacería, era una ejecución, y él no entendía su papel. Y en honor al significado de la palabra Yotsuki, iba a callar de una vez por todas a ese infeliz que profanaba a aquel astro.
Apuntó con su mano diestra, señalando a Chigetsu. Aún cuando el suelo se partió y las rocas impactaron todo su cuerpo, levantándolo, desgarrando sus ropas y magullando todo su cuerpo, su mano no se apartó. Y la luz de luna iluminó los vidrios de sus gafas. El monstruo, era aquel que debió sentir temor. Temor de los desafiantes ojos afilados que se veían a través del cristal, temor de alguien que elevaba las comisuras de sus labios, de aquel al que no importaba cuantas heridas o dolor sufriese su cuerpo, jamás se rendiría. La diferencia en la confianza de cada uno, radicaba en el cómo veían a su oponente.
—SHUT UP!
Rōga nunca estuvo a su merced, ¿cuando el condenado es el que le levanta la mano al verdugo? Estando tan cerca, no había tiempo para titubear. Su mano se recubrió de electricidad, una espada afilada se extendería en la dirección a la tráquea sanguinario hombre lobo, pero esta vez no tenía contemplado dejarlo volver a hablar. "No, NOT AGAIN." Sus planes no eran solo intentar atravesarle un punto crítico, sino previendo que el otro pudiese intentar una última maniobra para rehuir de la parca, agitaría la mano en un único tajo con toda la intención de cercenar su cabeza.
Con el cuerpo destrozado, con sus reservas de energía desapareciendo. Jugó su carta comodín, siendo su alma embravecida lo único que le quedaba.
Apuntó con su mano diestra, señalando a Chigetsu. Aún cuando el suelo se partió y las rocas impactaron todo su cuerpo, levantándolo, desgarrando sus ropas y magullando todo su cuerpo, su mano no se apartó. Y la luz de luna iluminó los vidrios de sus gafas. El monstruo, era aquel que debió sentir temor. Temor de los desafiantes ojos afilados que se veían a través del cristal, temor de alguien que elevaba las comisuras de sus labios, de aquel al que no importaba cuantas heridas o dolor sufriese su cuerpo, jamás se rendiría. La diferencia en la confianza de cada uno, radicaba en el cómo veían a su oponente.
—SHUT UP!
Rōga nunca estuvo a su merced, ¿cuando el condenado es el que le levanta la mano al verdugo? Estando tan cerca, no había tiempo para titubear. Su mano se recubrió de electricidad, una espada afilada se extendería en la dirección a la tráquea sanguinario hombre lobo, pero esta vez no tenía contemplado dejarlo volver a hablar. "No, NOT AGAIN." Sus planes no eran solo intentar atravesarle un punto crítico, sino previendo que el otro pudiese intentar una última maniobra para rehuir de la parca, agitaría la mano en un único tajo con toda la intención de cercenar su cabeza.
Con el cuerpo destrozado, con sus reservas de energía desapareciendo. Jugó su carta comodín, siendo su alma embravecida lo único que le quedaba.
![[Imagen: 7FT8VMk.gif]](https://i.imgur.com/7FT8VMk.gif)
