17/06/2020, 19:49
Ahí, el tiempo transcurrió. Ella observó desde su rincón y él también, parecía que cada quién tenía sus propios demonios con los cuáles lidiar. Sin duda las situaciones de cada uno no podían ser tan distintas entre sí, pero aún así algo les conectaba a estar en silencio contemplando el paisaje hasta que alguno se aburriese y se fuese del sitio. La oscuridad poco a poco se fue apoderando de la casa una vez más y los estómagos emézarían a rugir de nuevo. Era ya la hora de preparar la cena, siendo que en esta´ocasión la muchacha parecía haberse adelantado a la cocina para cortar algunos ingredientes.
Tarareaba una canción, aunque se le notaba con problemas de altitud una vez más cuando se trataba de extender sus brazos a la mesa y para con los utensilios.
Tarareaba una canción, aunque se le notaba con problemas de altitud una vez más cuando se trataba de extender sus brazos a la mesa y para con los utensilios.
