22/06/2020, 22:40
—Entiendo… creo que entiendo cómo hacerlo.—Su atención estaba totalmente dirigida a las instrucciones de Hangaku y recordaba cada paso para seguirlo al pie de la letra. —Vale, yo me encargo de hacerlo.—Dijo al ver que ella se movía y comenzaba a batir los huevos.
No se le complicó mucho seguir lo que le había dicho, parecía incluso que se le daba bien pero simplemente estaba replicando las instrucciones.
—De hecho si, aunque los como poco. No es que no me gusten pero me gustan más hechos en casa y cuando estoy en la mía no me dan muchas ganas de cocinar.
Se sentó a comer con la muchacha, no sin antes hacer una leve inclinación con la cabeza, indicando una reverencia por la comida.
—Igualmente. Gracias por la comida y, sobre todo, por enseñarme a hacer el plato. Es algo que se agradece bastante y me va a servir luego en un futuro.—Levantó finalmente su cabeza y sonrió.
En el transcurso de la cena, Isamu no soltó palabra alguna como era de costumbre, prefería disfrutar de la comida y esperar que ella hable, para no meter la pata como hizo alguna que otra vez durante esos días.
—Como acabas de decir, es algo difícil sin dinero inicial, pero yo creo que usted cocina muy bien y tendría mucho éxito en ese rubro.—Ya de antes notaba que la chica estaba algo rara o pensativa durante lo que había pasado de la cena. Suspiró leve al escuchar lo de sus estudios y no pudo mantener la mirada en ella mucho tiempo, le daba algo de lastima la situación. —Es algo difícil la verdad, a veces el destino es una mierda y nos juega en contra de todo lo que planeamos.—Dijo sin tapujos, sin importarle mucho ya en cuidar sus palabras, aunque siempre respetándola completamente. Su mirada se enfocaba en un punto fijo, con su mano sosteniendo su cara.—Creo que no está mal que sigas estudiando esas cosas, después de todo, aunque puedas o no hacerlo, es lo que te gusta. De todos modos, yo no soy nadie para aconsejarte de nada. Supongo que tienes que hacer lo que a ti te haga bien.
No se le complicó mucho seguir lo que le había dicho, parecía incluso que se le daba bien pero simplemente estaba replicando las instrucciones.
—De hecho si, aunque los como poco. No es que no me gusten pero me gustan más hechos en casa y cuando estoy en la mía no me dan muchas ganas de cocinar.
Se sentó a comer con la muchacha, no sin antes hacer una leve inclinación con la cabeza, indicando una reverencia por la comida.
—Igualmente. Gracias por la comida y, sobre todo, por enseñarme a hacer el plato. Es algo que se agradece bastante y me va a servir luego en un futuro.—Levantó finalmente su cabeza y sonrió.
En el transcurso de la cena, Isamu no soltó palabra alguna como era de costumbre, prefería disfrutar de la comida y esperar que ella hable, para no meter la pata como hizo alguna que otra vez durante esos días.
—Como acabas de decir, es algo difícil sin dinero inicial, pero yo creo que usted cocina muy bien y tendría mucho éxito en ese rubro.—Ya de antes notaba que la chica estaba algo rara o pensativa durante lo que había pasado de la cena. Suspiró leve al escuchar lo de sus estudios y no pudo mantener la mirada en ella mucho tiempo, le daba algo de lastima la situación. —Es algo difícil la verdad, a veces el destino es una mierda y nos juega en contra de todo lo que planeamos.—Dijo sin tapujos, sin importarle mucho ya en cuidar sus palabras, aunque siempre respetándola completamente. Su mirada se enfocaba en un punto fijo, con su mano sosteniendo su cara.—Creo que no está mal que sigas estudiando esas cosas, después de todo, aunque puedas o no hacerlo, es lo que te gusta. De todos modos, yo no soy nadie para aconsejarte de nada. Supongo que tienes que hacer lo que a ti te haga bien.
Hablar — «Pensar»