30/06/2020, 23:01
Hangaku se quedó pasmada, observando a aquel que ya no estaba ahí. No parecía reaccionar, simplemente estaba inmóvil viendo el muro por donde el hombre acabó saltando. Fueron las inconexas palabras del genin las que le hicieron a ella volver a la realidad, aunque su pálida piel no pareció recuperar del todo el color cuando se volteó hasta el pelinegro.
—Ese... Ese era mi papá... ¿Cómo? ¿Qué ha pasado? — Dijo confundida.
Nada de nada parecía haber tenido sentido.
—Ese... Ese era mi papá... ¿Cómo? ¿Qué ha pasado? — Dijo confundida.
Nada de nada parecía haber tenido sentido.