10/07/2020, 17:56
Por una vez en la vida, su maldición de dormir como piedra le fue de utilidad, permitiendo que pudiese conciliar el sueño pese a la incómoda posición. Y las escasas horas transcurrieron, aunque parecieron extenderse más de lo normal. Cuando finalmente despertó la claridad era mayor de la que podía esperarse, pues el sol tras las nubes de la eterna tempestad parecía estar algo arriba. Para su buena suerte, parecía que la muchacha tampoco se había despertado aún o si no hubiese acudido a levantar de su sueño al joven genin.
Su estómago sería el que le advirtiese, que quizá se había pasado más tiempo de la hora del desayuno. ¿Quién iba a culparlos? Tras la noche de ayer, ciertamente necesitaban un descanso extra.
Si iba a la cocina, notaría que el reloj en la pared ya marcaba las diez de la mañana.
Su estómago sería el que le advirtiese, que quizá se había pasado más tiempo de la hora del desayuno. ¿Quién iba a culparlos? Tras la noche de ayer, ciertamente necesitaban un descanso extra.
Si iba a la cocina, notaría que el reloj en la pared ya marcaba las diez de la mañana.