28/07/2020, 00:25
La muchacha entró sin pena al lugar, acercándose al lavamanos y luego a al mesa para proseguir a ingerir su desayuno. Sin embargo, apenas había dado las gracias paradar un pequeño bocado cuando las palabras de Isamu no tardaron en llegar.
—¿Hum? — Giró la cabeza ante la última frase del genin, pero no respondió de inmediato. Masticó varias veces y se apresuró a tragar su tostada para luego beber y despejarse a garganta.Finalmente, respondería. —En cuanto termine de desayunar iré a ver, no puede ser tan grave... — Dijo despreocupada.
Pero una vez terminó su escueta comida y se dirigió a la habitación, lo que encontró fue inesperado.
—¿¡PERO QUÉ!? — Se adentró, e incluso tocó la húmeda puerta del armario por que no le daba la cintura apara agacharse a tocar el piso, pese a que el sonido de madera inflada era más que claro. —A padre se le ha ido la mano esta vez —[/colro] Se llevó la mano a la cara. [color=magenta]—¿Y usted durmió aquí ayer? ¿Si quiera pudo hacerlo? En serio lo lamento muchísimo — suspiró.
La muchacha negó con la cabeza. —Esto no se secará para hoy en la noche, pero es lo de menos. Hagamos lo posible hoy y luego a preparar la comida especial. A decir verdad no sé a que hora exacta volverá, pero bueno, al menos ya tenemos en que ocuparnos el resto del día — Dijo resignada. —¿Podría encargarle esta habitación mientras me ocupo de la comida? Si necesita un tendedero para toda la ropa de cama que s emojó hay un tendedero bajo techo al otro lado del patio.
—¿Hum? — Giró la cabeza ante la última frase del genin, pero no respondió de inmediato. Masticó varias veces y se apresuró a tragar su tostada para luego beber y despejarse a garganta.Finalmente, respondería. —En cuanto termine de desayunar iré a ver, no puede ser tan grave... — Dijo despreocupada.
Pero una vez terminó su escueta comida y se dirigió a la habitación, lo que encontró fue inesperado.
—¿¡PERO QUÉ!? — Se adentró, e incluso tocó la húmeda puerta del armario por que no le daba la cintura apara agacharse a tocar el piso, pese a que el sonido de madera inflada era más que claro. —A padre se le ha ido la mano esta vez —[/colro] Se llevó la mano a la cara. [color=magenta]—¿Y usted durmió aquí ayer? ¿Si quiera pudo hacerlo? En serio lo lamento muchísimo — suspiró.
La muchacha negó con la cabeza. —Esto no se secará para hoy en la noche, pero es lo de menos. Hagamos lo posible hoy y luego a preparar la comida especial. A decir verdad no sé a que hora exacta volverá, pero bueno, al menos ya tenemos en que ocuparnos el resto del día — Dijo resignada. —¿Podría encargarle esta habitación mientras me ocupo de la comida? Si necesita un tendedero para toda la ropa de cama que s emojó hay un tendedero bajo techo al otro lado del patio.
