17/09/2020, 19:09
Hōzuki Kīroka es cuanto menos, un enigma. Afuera llovía torrencialmente, por lo que ese día había logrado encontrarla de buen humor, aunque no por ello menos traviese que de costumbre. Ella sonrió y le examinó de arriba para abajo, antes de proceder a hablar.
—Ay con los niños de hoy en día que lo más básico es lo que pasan por alto, y con los no tan niños también — Se burló mientras le pasaba un formulario. —Toma y llena este informe, ya luego me los traes — Dijo con tono alegre. Por la cara larga que traía el muchacho, se imaginaba que no había sido tan fácil como parecía. Sí, muchas veces las misiones de rango D terminaban causando más fatiga mental de lo esperado.
Quizá se debía a que después de todo, la intención del Yuki había sido la de aleccionarlo de una buena manera, y quizá, lo consiguió hasta cierto punto, pero no era nada de la incumbencia de Kīroka.
—No sé quién te habrá dado la misión, pero eso ya no importa. Felicidades, pues alguien tiene que dártelas — Remataría mientras le extendía un sobre con su bien merecido salario.
—Ay con los niños de hoy en día que lo más básico es lo que pasan por alto, y con los no tan niños también — Se burló mientras le pasaba un formulario. —Toma y llena este informe, ya luego me los traes — Dijo con tono alegre. Por la cara larga que traía el muchacho, se imaginaba que no había sido tan fácil como parecía. Sí, muchas veces las misiones de rango D terminaban causando más fatiga mental de lo esperado.
Quizá se debía a que después de todo, la intención del Yuki había sido la de aleccionarlo de una buena manera, y quizá, lo consiguió hasta cierto punto, pero no era nada de la incumbencia de Kīroka.
—No sé quién te habrá dado la misión, pero eso ya no importa. Felicidades, pues alguien tiene que dártelas — Remataría mientras le extendía un sobre con su bien merecido salario.