11/01/2021, 04:30
(Última modificación: 11/01/2021, 04:31 por Yasuyori Hayato. Editado 1 vez en total.)
Ante la aclaración de la kunoichi, Hayato se sintió peor. Se había equivocado y en su mente solo revoloteaba la idea de que pensaría que era un bicho raro por andar tartamudeando y diciendo cosas que no son. Sin embargo, cuando la chica se presentó con aquella amabilidad, se sintió algo más tranquilo, así que le sonrió, pero siguió tratando de evitar su mirada. Pero, antes de presentarse, el tabernero le trajo la sopa y Hayato le sonrió.
-Claro que si... gracias. Comeré lo más pronto posible, los pacientes no esperan.- Dijo con una voz que denotaba algo de cariño, debido al sentimiento que poseía hacia cualquier paciente.
Tomó un sorbo de la sopa y recordó que no se había presentado con la kunoichi. -Lo...lo siento. Soy Yasuyori Hayato, de Uzushiogakure. Es un gusto conocerte.- Dijo señalando la placa metálica en su frente. -Y..y a tu servicio, si necesitas algún médico.- Dijo y suspiró. Era bueno para él tratar de decir más de lo que se esperaba, o al menos eso pensaba, y siendo médico, su deber era ofrecer sus servicios.
Luego de tomar otros dos sorbos, se aventuró a mirar de reojo a la kunoichi antes de decir algo más.
-Llegaste antes, ¿no? ¿Que sabes de la situación de este pueblo? Quisiera hacer todo por ayudar, luego de atender a los enfermos, claro- Dijo con voz tembolorosa pero con algo más de confianza. -¿Tienes algún asunto aquí? Porque podría necesitar tu ayuda... solo digo... em... si no quieres está bien...- Dijo cada vez más nervioso.
"Soy el mayor idiota del mundo" Se volvió a castigar para sus adentros.
-Claro que si... gracias. Comeré lo más pronto posible, los pacientes no esperan.- Dijo con una voz que denotaba algo de cariño, debido al sentimiento que poseía hacia cualquier paciente.
Tomó un sorbo de la sopa y recordó que no se había presentado con la kunoichi. -Lo...lo siento. Soy Yasuyori Hayato, de Uzushiogakure. Es un gusto conocerte.- Dijo señalando la placa metálica en su frente. -Y..y a tu servicio, si necesitas algún médico.- Dijo y suspiró. Era bueno para él tratar de decir más de lo que se esperaba, o al menos eso pensaba, y siendo médico, su deber era ofrecer sus servicios.
Luego de tomar otros dos sorbos, se aventuró a mirar de reojo a la kunoichi antes de decir algo más.
-Llegaste antes, ¿no? ¿Que sabes de la situación de este pueblo? Quisiera hacer todo por ayudar, luego de atender a los enfermos, claro- Dijo con voz tembolorosa pero con algo más de confianza. -¿Tienes algún asunto aquí? Porque podría necesitar tu ayuda... solo digo... em... si no quieres está bien...- Dijo cada vez más nervioso.
"Soy el mayor idiota del mundo" Se volvió a castigar para sus adentros.