27/05/2021, 22:19
(Última modificación: 31/05/2021, 11:33 por Tsukiyama Daigo. Editado 1 vez en total.)
—¡Allá voy! —Anunció la chiquilla al ver a Eri preparando su técnica, antes de salir corriendo tras los senbon.
La mujer antepuso ambos brazos en cruz frente a su cuerpo en un intento por defenderse de las decenas de agujas, que en su mayoría terminaron clavándose en ellos, arrancándole un grito de dolor y rabia.
Aprovechando la oportunidad que le había brindado Eri, la recién llegada se lanzó a propinarle un golpe en la nariz con la palma de la mano, pero fue interceptada por una patada en el estómago por parte de la mujer-bestia que la dejó sin respiración y la mandó a volar de vuelta a los pies de la Uzujin.
No parecía que se fuese a recuperar pronto, lo que significaba que la kunoichi tendría que valerse por sí misma durante un rato más.
O eso parecía, hasta que a su izquierda Eri pudo ver a Daigo, brillando en verde y corriendo el doble de rápido que antes directamente hacia la escena para intentar propinarle un puñetazo a la mujer, que saltó unos pocos metros en el aire para esquivarlo, antes lanzarle una onda de chakra desde arriba con un puñetazo.
El joven kusajin evitó el ataque rondando por el suelo, quedando cerca de su compañera.
—¡Siento la tardanza, Eri-san! Espero no haberte hecho esperar mucho. —Dijo—. ¿Qué está pasando?
La mujer antepuso ambos brazos en cruz frente a su cuerpo en un intento por defenderse de las decenas de agujas, que en su mayoría terminaron clavándose en ellos, arrancándole un grito de dolor y rabia.
Aprovechando la oportunidad que le había brindado Eri, la recién llegada se lanzó a propinarle un golpe en la nariz con la palma de la mano, pero fue interceptada por una patada en el estómago por parte de la mujer-bestia que la dejó sin respiración y la mandó a volar de vuelta a los pies de la Uzujin.
No parecía que se fuese a recuperar pronto, lo que significaba que la kunoichi tendría que valerse por sí misma durante un rato más.
O eso parecía, hasta que a su izquierda Eri pudo ver a Daigo, brillando en verde y corriendo el doble de rápido que antes directamente hacia la escena para intentar propinarle un puñetazo a la mujer, que saltó unos pocos metros en el aire para esquivarlo, antes lanzarle una onda de chakra desde arriba con un puñetazo.
El joven kusajin evitó el ataque rondando por el suelo, quedando cerca de su compañera.
—¡Siento la tardanza, Eri-san! Espero no haberte hecho esperar mucho. —Dijo—. ¿Qué está pasando?
![[Imagen: IMG-20210515-202948-586.png]](https://i.ibb.co/fqtcMG8/IMG-20210515-202948-586.png)
¡Muchas gracias a Nao por el sensual avatar y a Ranko por la pedazo de firma!
Team pescado.