7/07/2021, 20:12
—No quieres Señorita Nara, no quieres Jun-chan, no sé, Jun-hime, se me acaban las opciones. ¿Nara-san? Llevo sin llamar así a nadie desde que salí de la academia. ¿No es demasiado formal?
—Bueno, da igual. Llámame como quieras, menos señorita. Jun-chan está bien.
Esta vez se dejó vencer, ya con indiferencia con respecto a como la iba a llamar la peliazul a ella.
—No, no, no, yo no soy de ningún clan ni nada. Mi hermana, bueno, ¿hermanastra? No somos hermanas en verdad, pero nos adoptó el mismo señor. Pero, pues eso, mi hermana es la del renombre. Yo ni siquiera conocí a mis padres biológicos, igual he sido siempre pobre o soy una princesa perdida.
Como si se lo hubiera dicho alguien, se detuvo de la nada, dándose cuenta que había dicho demasiadas cosas en tan solo un momento. La menor solo sonrió un poco, notando como reaccionó ella misma a la situación.
—Perdona, me he ido por las ramas. Seguro que tu padre se preocupa por ti y por eso quiere que entrenes. Cuando te gradúes y hagas misiones agradecerás ese esfuerzo extra, créeme. A mi me pasó algo parecido.
—No te disculpes por hablar. — rio un poco. —Lamento escuchar lo de tus padres. Pero me alegra saber que tengas gente cerca tuyo.
A pesar del tema que estaba tocando, estaba intentando no ponerse tan seria, ya que solo quería tener una charla amena con la otra.
—Con respecto a lo de mi padre, no creo que sea por eso para nada. Entiendo que a ti te haya servido, pero yo hago todo eso más por obligación y ocio que por otra cosa. Si fuera por mi no sería ninja. Pero que más da.
Ya teniendo como algo presente ese tema tanto en su casa como en su cabeza, intentó dejar un silencio de unos segundos y abarcar otra conversación lo más rápido posible.
—Con que tienes una hermana con "renombre", ¿eh?. — hizo un gesto con los dedos, resaltando las comillas. —¿Qué tal convivir con eso?
—Bueno, da igual. Llámame como quieras, menos señorita. Jun-chan está bien.
Esta vez se dejó vencer, ya con indiferencia con respecto a como la iba a llamar la peliazul a ella.
—No, no, no, yo no soy de ningún clan ni nada. Mi hermana, bueno, ¿hermanastra? No somos hermanas en verdad, pero nos adoptó el mismo señor. Pero, pues eso, mi hermana es la del renombre. Yo ni siquiera conocí a mis padres biológicos, igual he sido siempre pobre o soy una princesa perdida.
Como si se lo hubiera dicho alguien, se detuvo de la nada, dándose cuenta que había dicho demasiadas cosas en tan solo un momento. La menor solo sonrió un poco, notando como reaccionó ella misma a la situación.
—Perdona, me he ido por las ramas. Seguro que tu padre se preocupa por ti y por eso quiere que entrenes. Cuando te gradúes y hagas misiones agradecerás ese esfuerzo extra, créeme. A mi me pasó algo parecido.
—No te disculpes por hablar. — rio un poco. —Lamento escuchar lo de tus padres. Pero me alegra saber que tengas gente cerca tuyo.
A pesar del tema que estaba tocando, estaba intentando no ponerse tan seria, ya que solo quería tener una charla amena con la otra.
—Con respecto a lo de mi padre, no creo que sea por eso para nada. Entiendo que a ti te haya servido, pero yo hago todo eso más por obligación y ocio que por otra cosa. Si fuera por mi no sería ninja. Pero que más da.
Ya teniendo como algo presente ese tema tanto en su casa como en su cabeza, intentó dejar un silencio de unos segundos y abarcar otra conversación lo más rápido posible.
—Con que tienes una hermana con "renombre", ¿eh?. — hizo un gesto con los dedos, resaltando las comillas. —¿Qué tal convivir con eso?