8/07/2021, 04:23
Rio un poco por lo de los cachorritos, sobre todo porque sabía que ese tipo de misiones existían y era común que se la den a los genin recién graduados.
—Bueno, si. También me entretengo un poco y puedo pasar bastante tiempo entrenando con mi hermano. No todo es malo.
No había agarrado muy bien el mensaje de Chika sobre ayudar a los demás. Quizás porque nunca lo había pensado de esa manera tan directamente, aunque si tenía presente que el trabajo de los ninja brindaba mucha ayuda a todas las personas.
—Tenemos un dojo, pero no todo es darnos de palos sin más. Esa es la parte divertida. Hay que hacer muchas más cosas, además del papeleo, hay que dar clase a los novatos, hay que meditar, hacer rutinas de entrenamiento y todo eso de pensar qué es lo mejor en cada momento. Eso no se me da tan bien como dar golpes. Eso es todo lo demás.
Jun se avergonzó un poco, ya que era algo bastante lógico. El problema no era ese, sino que nunca en su vida había pisado un lugar como así.
—¡Ahhh! Claro, tiene bastante sentido. — dijo ya algo más despistada. —Sacando el dojo que tenemos en casa, que es algo más de la familia, nunca había ido a otro dojo.
Caminó un poco más, quedando unos metros más adelante de la chica y teniéndola de frente. La Nara estaba mirando a esta y le dejó la espalda al lugar hacia donde caminaba.
—Entonces, ¿conocen a tu hermana por hacer los papeleos y tal del dojo? — preguntó sincera y confundida.
—Bueno, si. También me entretengo un poco y puedo pasar bastante tiempo entrenando con mi hermano. No todo es malo.
No había agarrado muy bien el mensaje de Chika sobre ayudar a los demás. Quizás porque nunca lo había pensado de esa manera tan directamente, aunque si tenía presente que el trabajo de los ninja brindaba mucha ayuda a todas las personas.
—Tenemos un dojo, pero no todo es darnos de palos sin más. Esa es la parte divertida. Hay que hacer muchas más cosas, además del papeleo, hay que dar clase a los novatos, hay que meditar, hacer rutinas de entrenamiento y todo eso de pensar qué es lo mejor en cada momento. Eso no se me da tan bien como dar golpes. Eso es todo lo demás.
Jun se avergonzó un poco, ya que era algo bastante lógico. El problema no era ese, sino que nunca en su vida había pisado un lugar como así.
—¡Ahhh! Claro, tiene bastante sentido. — dijo ya algo más despistada. —Sacando el dojo que tenemos en casa, que es algo más de la familia, nunca había ido a otro dojo.
Caminó un poco más, quedando unos metros más adelante de la chica y teniéndola de frente. La Nara estaba mirando a esta y le dejó la espalda al lugar hacia donde caminaba.
—Entonces, ¿conocen a tu hermana por hacer los papeleos y tal del dojo? — preguntó sincera y confundida.