9/07/2021, 17:06
—Me estas rechazando igual. Pero si no quieres que te pague está bien. Eso si, no es necesario que me pagues por ser menor.
Chika volvió a negar con la mano.
— Tranquila, tranquila, no voy a pagar porque sea necesario sino porque quiero.
Y acto seguido le devolvió una sonrisa.
—¿Tengo cara de salado o qué?
— Eh... — Chika titubeó a sabiendas de que era o sonar maleducada o mentir. — Lo cierto es que sí, me diste esa sensación.
Sonrió levemente esta vez con claro arrepentimiento en su cara.
—Realmente tenía ganas de algo salado ahora, pero lo que más me gusta es lo dulce. Tampoco me molestaría ir a por unos dangos.
Volvió a sonreír de inmediato.
— ¡Hey! Me alegro de que seas una chica dulce. Así podremos compartir secretos dulces como donde comprar los mejores dangos o el mejor chocolate. O podemos hacerlos nosotras. Kimi nunca ha sido muy proactiva en aprender a hacer postres complejos.
Chika parecía completamente ensimismada en su nueva cruzada, por los postres dulces. No es que no haya intentado hacerlo por sí misma, sino que era exageradamente torpe en lo que refiere a la cocina.
—Hey, Chika. ¿Qué edad tienes?
A pesar de qué la pregunta no daba esa impresión, para Chika le acababa de preguntar su cumpleaños. ¿Por que sino iba a preguntar su edad?
— El primer Tsuchiyobi de Despedida cumplo diecisiete. ¿Y tú?
Sacó pecho orgullosa, como si tuviese mérito cumplir años.
Chika volvió a negar con la mano.
— Tranquila, tranquila, no voy a pagar porque sea necesario sino porque quiero.
Y acto seguido le devolvió una sonrisa.
—¿Tengo cara de salado o qué?
— Eh... — Chika titubeó a sabiendas de que era o sonar maleducada o mentir. — Lo cierto es que sí, me diste esa sensación.
Sonrió levemente esta vez con claro arrepentimiento en su cara.
—Realmente tenía ganas de algo salado ahora, pero lo que más me gusta es lo dulce. Tampoco me molestaría ir a por unos dangos.
Volvió a sonreír de inmediato.
— ¡Hey! Me alegro de que seas una chica dulce. Así podremos compartir secretos dulces como donde comprar los mejores dangos o el mejor chocolate. O podemos hacerlos nosotras. Kimi nunca ha sido muy proactiva en aprender a hacer postres complejos.
Chika parecía completamente ensimismada en su nueva cruzada, por los postres dulces. No es que no haya intentado hacerlo por sí misma, sino que era exageradamente torpe en lo que refiere a la cocina.
—Hey, Chika. ¿Qué edad tienes?
A pesar de qué la pregunta no daba esa impresión, para Chika le acababa de preguntar su cumpleaños. ¿Por que sino iba a preguntar su edad?
— El primer Tsuchiyobi de Despedida cumplo diecisiete. ¿Y tú?
Sacó pecho orgullosa, como si tuviese mérito cumplir años.