10/07/2021, 18:32
No pudo evitar reír a ver con la emoción que respondió Chika al decirle que le podía llevar postre de su hermano. Si era mayor que ella después de todo, pero eso no evitaba que se emocionara por unos dulces.
—Parece que te gusta demasiado lo dulce. — sonrió, incluso hasta un poco maliciosa. —Cuando mi hermano haga te llevaré sin falta.
Posteriormente, la senpai de turno se sorprendió al escuchar que no había comido nada. Jun lo había dicho como algo normal, algo que comúnmente solía hacer. Cuando se levanta tarde o no tiene ganas de hacerse algo para desayunar, simplemente no lo hace. Tampoco se iba a morir por no hacerlo, pensaba ella.
—Es que mi hermano me llevó arrastrando casi de la cama para entrenar y no tenía muchas ganas de hacerme algo. Igual, nunca me pasó nada por no desayunar.
Aclaró, mientras seguía caminando hacia su destino.
Luego de unos cortos minutos, ambas llegarían al lugar indicado. Aquel destino era una de las calles donde se habituaban bastantes restaurantes y algún que otro puesto de comida. Jun miraba para cada costado, buscando un buen lugar donde vendan esas cosas dulces que tanto le gustaban a Chika.
—A ver a ver, ¿dónde puede ser?
Se preguntaba, casi, hacia ella misma. Mientras tanto, intentaba sortear toda la cantidad absurda de gente que se cruzaban en aquel lugar.
—Parece que te gusta demasiado lo dulce. — sonrió, incluso hasta un poco maliciosa. —Cuando mi hermano haga te llevaré sin falta.
Posteriormente, la senpai de turno se sorprendió al escuchar que no había comido nada. Jun lo había dicho como algo normal, algo que comúnmente solía hacer. Cuando se levanta tarde o no tiene ganas de hacerse algo para desayunar, simplemente no lo hace. Tampoco se iba a morir por no hacerlo, pensaba ella.
—Es que mi hermano me llevó arrastrando casi de la cama para entrenar y no tenía muchas ganas de hacerme algo. Igual, nunca me pasó nada por no desayunar.
Aclaró, mientras seguía caminando hacia su destino.
Luego de unos cortos minutos, ambas llegarían al lugar indicado. Aquel destino era una de las calles donde se habituaban bastantes restaurantes y algún que otro puesto de comida. Jun miraba para cada costado, buscando un buen lugar donde vendan esas cosas dulces que tanto le gustaban a Chika.
—A ver a ver, ¿dónde puede ser?
Se preguntaba, casi, hacia ella misma. Mientras tanto, intentaba sortear toda la cantidad absurda de gente que se cruzaban en aquel lugar.