14/07/2021, 08:30
—¡Ooh! ¡El mundo es un pañuelo! S-su nombre es King Rōga. ¿Lo conoces?
Por suerte para ambas, Chika no conocía a mucha gente, así que apenas tardó unos segundos en procesar el nombre y darse cuenta de que no tenía ni idea de quien era.
— Lo cierto es que no me suena. Lo buscaré cuando vuelva, si es buen taijutsero seguro que mi hermana lo conoce.
—Se te ve bien el cabello azul.
Y eso fue lo último que dijo Ranko antes de ponerse en guardia. ¿Era una tactica para distraerla antes de empezar el combate? Porque podía, o no, haberle funcionado.
— G-gracias...
Contestó quedamente Chika antes de volver a centrar su atención en el combate. Ranko no se hizo esperar. Empezó a correr hacia ella y saltó en su dirección. Se movía más rápido que ella y que su hermana, y no le extrañaba lo más mínimo. Al aterrizar ante ella, giró para propinarle una patada baja.
—¡Reppū!
Chika apenas tuvo el tiempo justo para reaccionar y saltar para esquivar la patada. No pudo pensar un contraataque ni siquiera una técnica o estrategia a seguir, consiguió saltar por haber estado completamente atenta a Ranko. Más adelante en la refriega, era bastante improbable que pudiese seguir esquivando ataques de esa magnitud.
Ahora, en el aire, no tenía muchas opciones más allá de caer. Así que se dejó en manos de la gravedad, intentando hincarle la rodilla a Ranko al caer. No era el ataque más efectivo, ni el más fuerte, pero era algo.
Por suerte para ambas, Chika no conocía a mucha gente, así que apenas tardó unos segundos en procesar el nombre y darse cuenta de que no tenía ni idea de quien era.
— Lo cierto es que no me suena. Lo buscaré cuando vuelva, si es buen taijutsero seguro que mi hermana lo conoce.
—Se te ve bien el cabello azul.
Y eso fue lo último que dijo Ranko antes de ponerse en guardia. ¿Era una tactica para distraerla antes de empezar el combate? Porque podía, o no, haberle funcionado.
— G-gracias...
Contestó quedamente Chika antes de volver a centrar su atención en el combate. Ranko no se hizo esperar. Empezó a correr hacia ella y saltó en su dirección. Se movía más rápido que ella y que su hermana, y no le extrañaba lo más mínimo. Al aterrizar ante ella, giró para propinarle una patada baja.
—¡Reppū!
Chika apenas tuvo el tiempo justo para reaccionar y saltar para esquivar la patada. No pudo pensar un contraataque ni siquiera una técnica o estrategia a seguir, consiguió saltar por haber estado completamente atenta a Ranko. Más adelante en la refriega, era bastante improbable que pudiese seguir esquivando ataques de esa magnitud.
Ahora, en el aire, no tenía muchas opciones más allá de caer. Así que se dejó en manos de la gravedad, intentando hincarle la rodilla a Ranko al caer. No era el ataque más efectivo, ni el más fuerte, pero era algo.