25/01/2016, 03:02
El día había llegado desde temprano haruto se preparo tanto físicamente como psicologicamente para el combate, este día seria glorioso ya que ganara o perdiera podría demostrar frente a su padre y a todo el mundo cuanto había mejorado desde la ultima vez y la verdad es que haruto estaba totalmente confiado de lo que iba a hacer, llego temprano al estadio y luego de que los organizadores le dieran un vuelta por la arena fue internado en un cuarto no muy grande y en donde se podía oír, absolutamente nada.
La impaciencia se apodero de haruto después de un buen rato, se levanto del banco que ya había acomodado cerca a la puerta para intentar escuchar algo y lo volvió a poner en su sitio lo ultimo que quería que pensaran era que era un abusivo que tomaba las cooas que no era suyas y las desordenaba; después empezó a caminar hacia un lado y otro una y otra vez, el silencio lo perturbaba.
Cuando por fin pudo escuchar una voz fue para anunciar el primer combate, no conozco a ninguno de esos, ¿sera fuertes? se pregunto.
Poco después cuando haruto estaba otra vez a perder la calma de no saber cuando era su turno se rompió el silencio y anunciaron el segundo encuentro pero igual a la anterior no conocía los nombres de los participantes; haruto decidió tomar otra posición y acostarse en el suelo a mirar hacia el techo para calmar sus ansias, luego metió su diestra al porta objetos y saco una de sus kunai modificadas y empezó a lanzarla al aire para luego atraparla, para distraerse un poco.
Después de un buen rato de estar lanzando la kunai por los aires una vez mas se volvió a romper el silencio y esta vez haruto quedo perplejo, tanto que no tomo la kunai si no que esta caro a unos cinco centímetros de su cara. Las puertas de piedra se abrieron para dar paso al siguiente combate, esta vez era turno de haruto, así que se levanto del suelo tomo su kunai y se dirijo hacia la entrada de la arena, una vez mas el silencio fue roto pero esta vez por los gritos y aplausos de los espectadores, parecían muy animados, seguramente los combates anteriores debieron de haber sido excepcionales; una vez estuvo dentro del campo de batalla pudo ver una figura femenina ya postrada en uno de los cilindros de unos tres metros de largo así que aparto su vista de todo el publico y con un salto llego hasta su cilindro, hizo una venia a su oponente y le miro fijamente a los ojos.
La impaciencia se apodero de haruto después de un buen rato, se levanto del banco que ya había acomodado cerca a la puerta para intentar escuchar algo y lo volvió a poner en su sitio lo ultimo que quería que pensaran era que era un abusivo que tomaba las cooas que no era suyas y las desordenaba; después empezó a caminar hacia un lado y otro una y otra vez, el silencio lo perturbaba.
Cuando por fin pudo escuchar una voz fue para anunciar el primer combate, no conozco a ninguno de esos, ¿sera fuertes? se pregunto.
Poco después cuando haruto estaba otra vez a perder la calma de no saber cuando era su turno se rompió el silencio y anunciaron el segundo encuentro pero igual a la anterior no conocía los nombres de los participantes; haruto decidió tomar otra posición y acostarse en el suelo a mirar hacia el techo para calmar sus ansias, luego metió su diestra al porta objetos y saco una de sus kunai modificadas y empezó a lanzarla al aire para luego atraparla, para distraerse un poco.
Después de un buen rato de estar lanzando la kunai por los aires una vez mas se volvió a romper el silencio y esta vez haruto quedo perplejo, tanto que no tomo la kunai si no que esta caro a unos cinco centímetros de su cara. Las puertas de piedra se abrieron para dar paso al siguiente combate, esta vez era turno de haruto, así que se levanto del suelo tomo su kunai y se dirijo hacia la entrada de la arena, una vez mas el silencio fue roto pero esta vez por los gritos y aplausos de los espectadores, parecían muy animados, seguramente los combates anteriores debieron de haber sido excepcionales; una vez estuvo dentro del campo de batalla pudo ver una figura femenina ya postrada en uno de los cilindros de unos tres metros de largo así que aparto su vista de todo el publico y con un salto llego hasta su cilindro, hizo una venia a su oponente y le miro fijamente a los ojos.