25/11/2021, 12:35
Enzo clavó su mirada oscura en Natsu y le dejó hablar, interiorizando la información que el joven ninja le dotaba. Se rascó la barba y miró a la otra integrante del grupo cuando éste pronunció su nombre, la cuál le dedicó una inclinación de cabeza.
—Pasad a la trastienda. Yo echaré el pestillo. No quiero que me escuchen —dijo, señalando justo detrás de él donde yacía el yunque. A su derecha se podía ver una puerta algo vieja entreabierta—. Id por ahí.
Él se levantó y, con cierta lentitud, fue a la puerta y la cerró con llave, no sin antes colocar un cartel que anunciaba lo ocupado que se encontraba el herrero. Luego les acompañó al lugar indiciado, el cuál contaba con una mesa, varias sillas desordenadas, numerosas armas en diversos niveles de creación y algún que otro estante. Enzo se acercó a uno de ellos y tomó un par de vasos y una jarra de agua, que dejó sobre la mesa.
—Bien, la situación con Yokkai no es la idónea, como decía en el pergamino que envié a vuestra aldea unos días atrás: nos han cortado los suministros de golpe y porrazo, y nuestro proveedor se niega a darnos una respuesta, ¡ni si quiera ha dado la cara! —le dio un golpe a su rodilla y bufó, molesto—. Algunos de mis compañeros han intentado acercarse, pero no se han sentido cómodos a medida que avanzaban. Alguno me ha indicado que se sentía observado desde los lados del camino, por lo que creo que han tomado Yokkai y sus minas, pero nosotros no somos rivales, solo somos herreros.
—Pasad a la trastienda. Yo echaré el pestillo. No quiero que me escuchen —dijo, señalando justo detrás de él donde yacía el yunque. A su derecha se podía ver una puerta algo vieja entreabierta—. Id por ahí.
Él se levantó y, con cierta lentitud, fue a la puerta y la cerró con llave, no sin antes colocar un cartel que anunciaba lo ocupado que se encontraba el herrero. Luego les acompañó al lugar indiciado, el cuál contaba con una mesa, varias sillas desordenadas, numerosas armas en diversos niveles de creación y algún que otro estante. Enzo se acercó a uno de ellos y tomó un par de vasos y una jarra de agua, que dejó sobre la mesa.
—Bien, la situación con Yokkai no es la idónea, como decía en el pergamino que envié a vuestra aldea unos días atrás: nos han cortado los suministros de golpe y porrazo, y nuestro proveedor se niega a darnos una respuesta, ¡ni si quiera ha dado la cara! —le dio un golpe a su rodilla y bufó, molesto—. Algunos de mis compañeros han intentado acercarse, pero no se han sentido cómodos a medida que avanzaban. Alguno me ha indicado que se sentía observado desde los lados del camino, por lo que creo que han tomado Yokkai y sus minas, pero nosotros no somos rivales, solo somos herreros.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)