15/02/2016, 11:40
(Última modificación: 15/02/2016, 11:40 por Amedama Daruu.)
Si un extraño hubiese entrado a la cocina de repente, habría pensado que allí se había producido una suerte de homicidio macabro. Lo cierto es que las manchas rojas en las paredes, en la encimera, en la mesa y encima de Daruu sólo eran fruto... de frutos.
«Uno más...». Daruu introdujo las fresas en la batidora y puso la palma de la mano sobre la tapa. Se produjo un destello y un remolino verdes, y las fresas giraron violentamente, rozando las cuchillas de la máquina y deshaciéndose en un zumo totalmente líquido.
En ese preciso momento, Kiroe entró a la cocina. Se quedó parada un momento, sorprendida.
—Vaya, menudo desastre llevas aquí. —Sonrió.
—¡Mamá, lo he conseguido! —exclamó Daruu—. Ya me sale bien. Lo he repetido muchas veces, ¡en serio! ¿Ya puedo aprender la técnica de verdad?
Kiroe se cruzó de brazos y suspiró, apesadumbrada.
—No, no puedes. —Daruu la miró decepcionado, con los carrillos hinchados—. No me mires así. Te dije que esto iba a ser difícil. ¿Qué te habías creído, que ibas a dominar cualquier técnica en cuestión de días? Esto ya no es la academia, y este es un jutsu de muy alto nivel, Daruu.
—Pe... pero, no podemos estar aquí mucho tiempo, ya llevamos diez días.
—Claro que podemos. Estaremos aquí hasta la Bienvenida.
—¿¡Hasta primavera!? Pero... no, no, ¡no! Queda mucho, eso es mucho tiempo. Me voy a aburrir...
—¡Qué te vas a aburrir! —rió Kiroe—. ¿Te crees que vas a dominar esto antes del torneo? Sería un milagro.
—¿Qué torneo? —Daruu saltó por encima de la isla y agarró a Kiroe por la manga del jersey cuando esta ya se disponía a marchar.
—El Torneo de los Dojos. Te han invitado a participar. Lucharás con gente de otras aldeas. ¿Estás preparado para eso, Daruu?
»Será mejor que limpies este desastre. Vas por buen camino, pero aún tienes que dominar dos pasos más. Mañana, el siguiente. Descansa. Te va a hacer falta.
«Uno más...». Daruu introdujo las fresas en la batidora y puso la palma de la mano sobre la tapa. Se produjo un destello y un remolino verdes, y las fresas giraron violentamente, rozando las cuchillas de la máquina y deshaciéndose en un zumo totalmente líquido.
En ese preciso momento, Kiroe entró a la cocina. Se quedó parada un momento, sorprendida.
—Vaya, menudo desastre llevas aquí. —Sonrió.
—¡Mamá, lo he conseguido! —exclamó Daruu—. Ya me sale bien. Lo he repetido muchas veces, ¡en serio! ¿Ya puedo aprender la técnica de verdad?
Kiroe se cruzó de brazos y suspiró, apesadumbrada.
—No, no puedes. —Daruu la miró decepcionado, con los carrillos hinchados—. No me mires así. Te dije que esto iba a ser difícil. ¿Qué te habías creído, que ibas a dominar cualquier técnica en cuestión de días? Esto ya no es la academia, y este es un jutsu de muy alto nivel, Daruu.
—Pe... pero, no podemos estar aquí mucho tiempo, ya llevamos diez días.
—Claro que podemos. Estaremos aquí hasta la Bienvenida.
—¿¡Hasta primavera!? Pero... no, no, ¡no! Queda mucho, eso es mucho tiempo. Me voy a aburrir...
—¡Qué te vas a aburrir! —rió Kiroe—. ¿Te crees que vas a dominar esto antes del torneo? Sería un milagro.
—¿Qué torneo? —Daruu saltó por encima de la isla y agarró a Kiroe por la manga del jersey cuando esta ya se disponía a marchar.
—El Torneo de los Dojos. Te han invitado a participar. Lucharás con gente de otras aldeas. ¿Estás preparado para eso, Daruu?
»Será mejor que limpies este desastre. Vas por buen camino, pero aún tienes que dominar dos pasos más. Mañana, el siguiente. Descansa. Te va a hacer falta.
![[Imagen: K02XwLh.png]](https://i.imgur.com/K02XwLh.png)