16/02/2016, 19:25
La reacción de la morena era de todo menos esperada. ~ ¿Qué carajo...? ~ Se preguntó la pelirroja que nunca en su vida había visto que alguien reaccionase de esa manera ante las válvulas. Usualmente la miraban raro y se alejaban como si fuese un peligro y si bien es cierto, ella tenía muy claro como manipularlas o sería un caos lanzar un katon por cualquiera de estas salidas. - Es que… Bueno, puedo lanzar fuego y lava por estas cosas… - Respondió algo nerviosa por el cambio tan drástico en el ánimo de la otra chica.
-Kajiya Anzu. -
Se presentó la chica tendiéndole la mano la cual prácticamente estrechó por mero reflejo para luego presentarse ella misma. - Kazama Ritsuko. - Seguía un tanto perdida por lo que le estaba tocando vivir, nunca nadie que haya visto en funcionamiento las válvulas se le mantuvo cerca a excepción de esta chica. Incluso comenzaba a sentir cierta culpa por haberle confundido con un chico, en específico con uno pervertido.
Por suerte la conversación iba por buen puerto y se había dejado el asunto inicial olvidado. ~ Esto es raro… ~ Pensaba la pelirroja mientras escuchaba como le respondían con tanta tranquilidad. - Ah si… Las pelotas la debilidad de todo hombre. - Dijo ella soltando una leve sonrisa imaginándose la situación sin la parte del corte. Estaba casi segura de que si pateara a cualquier hombre incluído el mismísimo Yubiwa.
- ¿Nunca te pensaste patearle los bajos a algún anbu o jonin? Seguro lloran igual que todos. - Consultó mirando a su compañera. Comenzaba a sentirse extrañamente cómoda a su lado pese a ser una total desconocida.
-Kajiya Anzu. -
Se presentó la chica tendiéndole la mano la cual prácticamente estrechó por mero reflejo para luego presentarse ella misma. - Kazama Ritsuko. - Seguía un tanto perdida por lo que le estaba tocando vivir, nunca nadie que haya visto en funcionamiento las válvulas se le mantuvo cerca a excepción de esta chica. Incluso comenzaba a sentir cierta culpa por haberle confundido con un chico, en específico con uno pervertido.
Por suerte la conversación iba por buen puerto y se había dejado el asunto inicial olvidado. ~ Esto es raro… ~ Pensaba la pelirroja mientras escuchaba como le respondían con tanta tranquilidad. - Ah si… Las pelotas la debilidad de todo hombre. - Dijo ella soltando una leve sonrisa imaginándose la situación sin la parte del corte. Estaba casi segura de que si pateara a cualquier hombre incluído el mismísimo Yubiwa.
- ¿Nunca te pensaste patearle los bajos a algún anbu o jonin? Seguro lloran igual que todos. - Consultó mirando a su compañera. Comenzaba a sentirse extrañamente cómoda a su lado pese a ser una total desconocida.