16/02/2016, 21:30
(Última modificación: 17/02/2016, 00:12 por Uchiha Akame.)
-Pero alégrate que he visto jonins peores. - Decía Ritsuko entre risas. - He visto como les meten cosas por el trasero a sus alumnos y los mandan a volar, debe ser horrible que te lo hagan.
A la Yotsuki, que en aquel momento estaba riendo a carcajada limpia con su compañera, casi se le descuelga la mandíbula del asombro. ¿¡Pero qué clase de jonin le hace eso a un estudiante!? ¡Malditos pervertidos! Sacó una mano del agua, cerrándola en un puño pequeño pero de apariencia firme, como una bola de acero.
-¿En serio? ¡Qué jodidos perturbados hay por ahí! Si Hida-sensei intentase hacerme eso alguna vez, ¡te aseguro que le arrancaría la cabeza!
La conversación cambió de rumbo cuando Anzu mencionó que no había sido invitada al evento internacional celebrado en los Dojos. Ritsuko se puso muy seria de repente, admitiendo que a ella tampoco la habían convocado para luchar por Takigakure. Para Anzu, aquello supuso fortalecer todavía más la mística similitud que parecía haberse establecido entre ella y la pelirroja. ¿Será mi alma gemela?, pensó con cierta guasa.
-Pues no lo entiendo. ¡Pero si debes tener un montón de técnicas secretas bajo la manga! Nunca he visto a nadie utilizar Katon a través de válvulas en su cuerpo. Me juego cinco ryos a que podrías freír a más de un enemigo sin que se lo esperasen... -lo cierto era que Anzu no había visto a la pelirroja en acción, pero si era capaz de controlar aquel macabro mecanismo, ya era algo a tener en cuenta-. Espero que no nos hayan invitado porque han reservado las plazas para los mejores de la Aldea. Si Takigakure cae en la primera ronda, ¡te juro que los busco a todos y cada uno y les doy una patada en sus culos de perdedores!
- Cambiando el tema... ¿Cuánto llevas de kunoichi? Y ¿qué rango? -preguntó Ritsuko, queriendo cambiar de tema.
-Pues... Me he graduado hace poco. La verdad es que, en general, llevo algo menos de un año viviendo aquí, en Takigakure. Aprobé el examen gracias a que Hida-sensei me tuvo entrenando día y noche, sin descanso, hasta el último día de Academia -recordó con orgullo las buenas notas que había obtenido en el examen, producto de tantas noches sin dormir y tantos sacrificios-. ¿Y tú qué tal? ¿Has hecho alguna misión ya? He oído por ahí que las misiones de rango D son un auténtico coñazo... Ya sabes, rescatar gatitos perdidos y esas cosas.
A la Yotsuki, que en aquel momento estaba riendo a carcajada limpia con su compañera, casi se le descuelga la mandíbula del asombro. ¿¡Pero qué clase de jonin le hace eso a un estudiante!? ¡Malditos pervertidos! Sacó una mano del agua, cerrándola en un puño pequeño pero de apariencia firme, como una bola de acero.
-¿En serio? ¡Qué jodidos perturbados hay por ahí! Si Hida-sensei intentase hacerme eso alguna vez, ¡te aseguro que le arrancaría la cabeza!
La conversación cambió de rumbo cuando Anzu mencionó que no había sido invitada al evento internacional celebrado en los Dojos. Ritsuko se puso muy seria de repente, admitiendo que a ella tampoco la habían convocado para luchar por Takigakure. Para Anzu, aquello supuso fortalecer todavía más la mística similitud que parecía haberse establecido entre ella y la pelirroja. ¿Será mi alma gemela?, pensó con cierta guasa.
-Pues no lo entiendo. ¡Pero si debes tener un montón de técnicas secretas bajo la manga! Nunca he visto a nadie utilizar Katon a través de válvulas en su cuerpo. Me juego cinco ryos a que podrías freír a más de un enemigo sin que se lo esperasen... -lo cierto era que Anzu no había visto a la pelirroja en acción, pero si era capaz de controlar aquel macabro mecanismo, ya era algo a tener en cuenta-. Espero que no nos hayan invitado porque han reservado las plazas para los mejores de la Aldea. Si Takigakure cae en la primera ronda, ¡te juro que los busco a todos y cada uno y les doy una patada en sus culos de perdedores!
- Cambiando el tema... ¿Cuánto llevas de kunoichi? Y ¿qué rango? -preguntó Ritsuko, queriendo cambiar de tema.
-Pues... Me he graduado hace poco. La verdad es que, en general, llevo algo menos de un año viviendo aquí, en Takigakure. Aprobé el examen gracias a que Hida-sensei me tuvo entrenando día y noche, sin descanso, hasta el último día de Academia -recordó con orgullo las buenas notas que había obtenido en el examen, producto de tantas noches sin dormir y tantos sacrificios-. ¿Y tú qué tal? ¿Has hecho alguna misión ya? He oído por ahí que las misiones de rango D son un auténtico coñazo... Ya sabes, rescatar gatitos perdidos y esas cosas.