19/02/2016, 20:37
La kunoichi de piel morena no tardó ni un instante en reaccionar al grito de la pelirroja y le dio vía libre para salir por esa misma ventana. Un nuevo grito se hizo presente bastante más 'potente' que el primero y seguramente le helaría la sangre a cualquiera, en este caso a un joven con sobrepeso que a estas alturas literalmente se estaba haciendo encima a sabiendas que tendría que padecer la ira de ambas kunoichis.
Para ese momento en el que Anzu echó a correr en dirección al chico Ritsuko apenas si había tocado tierra, aunque al igual que la primera no tardó ni un segundo en echar a correr hacia el de gafas que seguía generando ciertos ruidos desde el trasero. -¡Perdón! - Chilló el gordito justo antes de echar a correr tan rápido como sus cortas piernas le permitían, eso sin dejar de tronar a cada paso que daba mientras las lágrimas salían como cascadas de sus ojos. -¡No volveré a hacerlo! - Decía el tipo sin dejar de correr lo más rápido.
La velocidad del chico realmente era pobre, incluso más que Ritsuko que no era lo que uno diría 'rápida' y fue alcanzado fácilmente por la rubia que sin contemplaciones tumbó a su presa haciendo que sus gafas volasen al diablo. -¡Que no se escape! - Gritó la pelirroja al ver que el chico ya se encontraba sobre el suelo pero seguía intentando escaparse.
La pelirroja alcanzó a ambos a los pocos segundos y logró ubicarse justo por la única vía de escape que el gordito tenía. ~¡Ja! ¿¡Te crees que podrás detenerme!? ~ Pensaba el chico con suma arrogancia al ver lo delgada que era la kunoichi que tenía delante y claro, no dudo en embestirla y alzarla haciendo uso de ambos brazos para así seguir corriendo cargando a la pelirroja entre brazos. -¡Gordo de mierda! - Gritó histérica para comenzar a golpearle la cara en un intento por liberarse, una lástima que no practicado lo suficiente para poder dar golpes descentes.
Estado gordito:
PV:–
CK:–
Para ese momento en el que Anzu echó a correr en dirección al chico Ritsuko apenas si había tocado tierra, aunque al igual que la primera no tardó ni un segundo en echar a correr hacia el de gafas que seguía generando ciertos ruidos desde el trasero. -¡Perdón! - Chilló el gordito justo antes de echar a correr tan rápido como sus cortas piernas le permitían, eso sin dejar de tronar a cada paso que daba mientras las lágrimas salían como cascadas de sus ojos. -¡No volveré a hacerlo! - Decía el tipo sin dejar de correr lo más rápido.
La velocidad del chico realmente era pobre, incluso más que Ritsuko que no era lo que uno diría 'rápida' y fue alcanzado fácilmente por la rubia que sin contemplaciones tumbó a su presa haciendo que sus gafas volasen al diablo. -¡Que no se escape! - Gritó la pelirroja al ver que el chico ya se encontraba sobre el suelo pero seguía intentando escaparse.
La pelirroja alcanzó a ambos a los pocos segundos y logró ubicarse justo por la única vía de escape que el gordito tenía. ~¡Ja! ¿¡Te crees que podrás detenerme!? ~ Pensaba el chico con suma arrogancia al ver lo delgada que era la kunoichi que tenía delante y claro, no dudo en embestirla y alzarla haciendo uso de ambos brazos para así seguir corriendo cargando a la pelirroja entre brazos. -¡Gordo de mierda! - Gritó histérica para comenzar a golpearle la cara en un intento por liberarse, una lástima que no practicado lo suficiente para poder dar golpes descentes.
Estado gordito:
PV:
135/150
CK:
50/50