21/02/2016, 00:12
El aura de la persona que tenía enfrente cambio, vi como arreglaba sus puños y el silencio que mostró por unos segundos no daban buena señal. ”Creo que ahora sí metí la pata” Sin embargo las primera palabras me tranquilizaron un poco, no sería el primero en preguntárselo, o sí?
La respuesta estuvo un poco después, la segunda frase me confirmo que sí, que había formulado y usado mal mis palabras. Y no solo eso, me di cuenta al ver como mostraba sus puños de forma amenazadora, iba a usarlos para mi sin contemplación; el lado positivo fue que por su reacción deduje que sí, era una chica, generalmente ellas son más volátiles.
–Lo siento, no te enojes.- Dije en mi defensa antes de que saltara en busca de mi cabeza , sin embargo, el ataque era irremediable y agarré rápidamente el abanico, mi arma más especial, y lo agité apenas me hice con él, emitiendo una fuerte corriente de viento inimaginable para ella que venía de frente hacía mi, porque se vio envuelta en una red aérea y filosa; está técnica emitiría múltiples cortes en su cuerpo, después de todo el alcance y las dimensiones eran atroces.
-¿Estás bien?- Pregunté después de que agité la técnica y vi los efectos, mantuve mi abanico abierto, demostrando el hermoso símbolo en tinta negra, aquella hermosa flor que estaba acostumbrado a ver. A pesar de haber utilizado una técnica tan poderosa no baje la guardia, no podía confiarme, y debía admitir, aquella chica daba un poco de miedo y sobretodo por esa actitud volátil.
La respuesta estuvo un poco después, la segunda frase me confirmo que sí, que había formulado y usado mal mis palabras. Y no solo eso, me di cuenta al ver como mostraba sus puños de forma amenazadora, iba a usarlos para mi sin contemplación; el lado positivo fue que por su reacción deduje que sí, era una chica, generalmente ellas son más volátiles.
–Lo siento, no te enojes.- Dije en mi defensa antes de que saltara en busca de mi cabeza , sin embargo, el ataque era irremediable y agarré rápidamente el abanico, mi arma más especial, y lo agité apenas me hice con él, emitiendo una fuerte corriente de viento inimaginable para ella que venía de frente hacía mi, porque se vio envuelta en una red aérea y filosa; está técnica emitiría múltiples cortes en su cuerpo, después de todo el alcance y las dimensiones eran atroces.
-¿Estás bien?- Pregunté después de que agité la técnica y vi los efectos, mantuve mi abanico abierto, demostrando el hermoso símbolo en tinta negra, aquella hermosa flor que estaba acostumbrado a ver. A pesar de haber utilizado una técnica tan poderosa no baje la guardia, no podía confiarme, y debía admitir, aquella chica daba un poco de miedo y sobretodo por esa actitud volátil.