25/02/2016, 03:17
-A lo mejor sales volando de nuevo -respondió el gennin.
Yo creo que no. Anzu sonrió con malicia al ver que el chico no sólo no cedía en el choque de armas, sino que por un momento soltaba su abanico. Aquello decantó el pulso a favor de la Yotsuki, y su kunai -imbuido de chakra Raiton-, cortó limpiamente el abanico de Yusei hasta casi el centro de la tela. La kunoichi estaba tan metida en el combate que ni siquiera pensó en las consecuencias de haber roto un instrumento que, probablemente, era bastante caro y valioso para su portador. No. En ese momento tenía otras cosas en la cabeza. Así era ella.
Sin embargo, su oponente parecía estar pensando ya en el contraataque. Hizo un sello que parecía una palmada a medias. ¿Con una sola mano? Yusei extendió el brazo, y Anzu -aprovechando que había ganado el choque y, por tanto, desequilibrado ligeramente al rubio-, no pudo sino pensar que se le venía encima otra técnica Fuuton. Dio un paso rápido hacia un lateral, y aunque no recibió de lleno el impacto, la potente ráfaga de aire que había generado Yusei desde su mano la golpeó parcialmente.
-Me cago en... -alcanzó a mascullar, con voz ahogada.
Este tío tiene unas técnicas demasiado fuertes... Tengo que sacar la artillería pesada.
Su cuerpo empezaba a notar el castigo sufrido por los jutsus de viento de Yusei, pero ella no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente. A pesar de los golpes recibidos, en todo momento intentaba mantener una distancia corta con su oponente -en la que tenía ventaja, o eso pensaba ella-. Sin dejar de moverse alrededor de su rival, Anzu guardó el kunai en su portaobjetos y realizó tres simples sellos. Momentos después un total de cuatro bunshin rodearon a Yusei. Las copias se abalanzarían sobre él sin pensarlo dos veces, y aunque explotarían en una tenue humareda nada más tocarle, precisamente eso era cuanto Anzu necesitaba.
-¡Lightning Lariat!
Aprovechando que sus clones habían bloqueado brevemente el campo de visión de Yusei, la chica se había desplazado a su espalda. Coincidiendo con el valiente suicidio de sus bunshin, Anzu se abalanzó sobre el gennin, brazo derecho en ristre y recubierto por una capa de chispeante energía azulada. Impactaría el Lariat del rayo justo en la espalda de su oponente, evitando cualquier punto vital, pero buscando derribarlo sin contemplaciones. De acertar, la técnica lo impulsaría con fuerza hacia delante.
Estado
Inventario
Yo creo que no. Anzu sonrió con malicia al ver que el chico no sólo no cedía en el choque de armas, sino que por un momento soltaba su abanico. Aquello decantó el pulso a favor de la Yotsuki, y su kunai -imbuido de chakra Raiton-, cortó limpiamente el abanico de Yusei hasta casi el centro de la tela. La kunoichi estaba tan metida en el combate que ni siquiera pensó en las consecuencias de haber roto un instrumento que, probablemente, era bastante caro y valioso para su portador. No. En ese momento tenía otras cosas en la cabeza. Así era ella.
Sin embargo, su oponente parecía estar pensando ya en el contraataque. Hizo un sello que parecía una palmada a medias. ¿Con una sola mano? Yusei extendió el brazo, y Anzu -aprovechando que había ganado el choque y, por tanto, desequilibrado ligeramente al rubio-, no pudo sino pensar que se le venía encima otra técnica Fuuton. Dio un paso rápido hacia un lateral, y aunque no recibió de lleno el impacto, la potente ráfaga de aire que había generado Yusei desde su mano la golpeó parcialmente.
-Me cago en... -alcanzó a mascullar, con voz ahogada.
Este tío tiene unas técnicas demasiado fuertes... Tengo que sacar la artillería pesada.
Su cuerpo empezaba a notar el castigo sufrido por los jutsus de viento de Yusei, pero ella no estaba dispuesta a rendirse tan fácilmente. A pesar de los golpes recibidos, en todo momento intentaba mantener una distancia corta con su oponente -en la que tenía ventaja, o eso pensaba ella-. Sin dejar de moverse alrededor de su rival, Anzu guardó el kunai en su portaobjetos y realizó tres simples sellos. Momentos después un total de cuatro bunshin rodearon a Yusei. Las copias se abalanzarían sobre él sin pensarlo dos veces, y aunque explotarían en una tenue humareda nada más tocarle, precisamente eso era cuanto Anzu necesitaba.
-¡Lightning Lariat!
Aprovechando que sus clones habían bloqueado brevemente el campo de visión de Yusei, la chica se había desplazado a su espalda. Coincidiendo con el valiente suicidio de sus bunshin, Anzu se abalanzó sobre el gennin, brazo derecho en ristre y recubierto por una capa de chispeante energía azulada. Impactaría el Lariat del rayo justo en la espalda de su oponente, evitando cualquier punto vital, pero buscando derribarlo sin contemplaciones. De acertar, la técnica lo impulsaría con fuerza hacia delante.
Estado
- PV: –
50/120
-20–
- CK: –
48/90
-36–
Inventario
- Bandana de Takigakure (brazo derecho)
- Portaobjetos básico (cinturón)
- Kunai x2