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		<title><![CDATA[NinjaWorld - Playa de Amenokami]]></title>
		<link>https://ninjaworld.es/</link>
		<description><![CDATA[NinjaWorld - https://ninjaworld.es]]></description>
		<pubDate>Tue, 25 Aug 2026 00:51:48 +0000</pubDate>
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		<item>
			<title><![CDATA[[Unific] Tu lugar en el mundo]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-unific-tu-lugar-en-el-mundo</link>
			<pubDate>Sat, 29 Aug 2020 02:08:39 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=6">Umikiba Kaido</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-unific-tu-lugar-en-el-mundo</guid>
			<description><![CDATA[Hacía un día de verano muy bonito. El sol brillaba fuerte y un buen puñado de rayos de luz atravesaban las nubes oscuras y penumbrosas, iluminando una buena porción de la costa. El mar reventaba fuerte en los arrecifes, aunque el oleaje era parsimonioso y rítmico. Desde un alto peldaño en la montaña, Umikiba Kaido apreciaba el paisaje, absorto y nostálgico a partes iguales. ¿Cuánto hacía que no visitaba esa playa? ¿dos años tal vez?  Sonrió. Y no era esa sonrisa rastrera ymalintencionada suya. Era una sonrisa genuina y sincera. De felicidad. De <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">calma</span>. Claro que aún no estaba en paz consigo mismo ni mucho menos —la lista de pecados a expiar era larga, muy larga—. pero ya había dado el primer paso para enmendar todos sus errores y por eso tenía que sentirse contento.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Un paso a la vez</span>»</span><br />
<br />
Un paso a la vez. Ahora mismo tenía todo el tiempo del mundo para hacer las cosas bien. Ya hablaría largo y tendido con Daruu y Ayame, con quienes tendría tantas cosas de las que hablar, que un sólo día no iba a ser suficiente. Incluso pensaba invitar a Manase Mogura a tomar un café en la pastelería de Kiroe-chan, para ver que tal le iba al médico con los más perfectos modales de todo Amegakure. Y con Yui, bueno, digamos que nunca iba a poder agradecerle lo suficiente por creer en él incluso en su momento de mayor adversidad y se sentía tan en deuda ahora mismo que no pensaba en otra cosa sino servirle con honor y lealtad, a la espera de reparar un daño que, según Yui, no tenía porqué ser enmendado.  Pero su sentir de gratitud era grande, y no iba a olvidar nunca el hecho de que su Líder nunca dejó de buscar su retorno, por más que el empeñase en alejarse de ella y de los suyos. De su <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">familia</span>.<br />
<br />
Y lo que pasa con la familia es que, por mucho que busques deshacerte de ella, siempre va a estar ahí. Físicamente, o no, pero eternamente presente. Siempre velando por ti en las buenas, y sobre todo, en las malas.<br />
<br />
Miró al cielo y recordó las últimas <a href="https://ninjaworld.es/tema-rompiendo-cadenas?pid=47367#pid47367" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">palabras</a> de su mentor, antes de perder la vida:<br />
<br />
<div align="center"><div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">¿Recuerdas el refugio de invierno que te conté hace unos años? visítalo algún día. Allí yacen muchos recuerdos que te ayudarán a sanar. Te lo debía. Vive, Kaido, sin límites. Conviértete en el gran Shinobi que siempre estuviste destinado a ser. Te estaremos observando desde arriba, siempre orgullosos de ti.</span></i></div></div>
<br />
—<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">No lo he hecho bien, Yarou-dono, pero voy a cambiarlo todo. Vas a estar orgulloso, te lo prometo.</span><br />
<br />
Meneó un mapa que tenía en las manos y comenzó a descender hacia la playa. Aún tenía un largo camino que recorrer antes de llegar a la cabaña donde permanecían pacientemente los retazos de su antaño y desconocido pasado. Recuerdos inciertos que siempre concibió como <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">oscuros</span>. <br />
<br />
Lo que no sabía es que en ellos aguardaba esa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">luz</span> que durante tiempo había estado buscando.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[Hacía un día de verano muy bonito. El sol brillaba fuerte y un buen puñado de rayos de luz atravesaban las nubes oscuras y penumbrosas, iluminando una buena porción de la costa. El mar reventaba fuerte en los arrecifes, aunque el oleaje era parsimonioso y rítmico. Desde un alto peldaño en la montaña, Umikiba Kaido apreciaba el paisaje, absorto y nostálgico a partes iguales. ¿Cuánto hacía que no visitaba esa playa? ¿dos años tal vez?  Sonrió. Y no era esa sonrisa rastrera ymalintencionada suya. Era una sonrisa genuina y sincera. De felicidad. De <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">calma</span>. Claro que aún no estaba en paz consigo mismo ni mucho menos —la lista de pecados a expiar era larga, muy larga—. pero ya había dado el primer paso para enmendar todos sus errores y por eso tenía que sentirse contento.<br />
<br />
<span style="color: dodgerblue; font-style: italic;">«<span style="opacity: 0.65;">Un paso a la vez</span>»</span><br />
<br />
Un paso a la vez. Ahora mismo tenía todo el tiempo del mundo para hacer las cosas bien. Ya hablaría largo y tendido con Daruu y Ayame, con quienes tendría tantas cosas de las que hablar, que un sólo día no iba a ser suficiente. Incluso pensaba invitar a Manase Mogura a tomar un café en la pastelería de Kiroe-chan, para ver que tal le iba al médico con los más perfectos modales de todo Amegakure. Y con Yui, bueno, digamos que nunca iba a poder agradecerle lo suficiente por creer en él incluso en su momento de mayor adversidad y se sentía tan en deuda ahora mismo que no pensaba en otra cosa sino servirle con honor y lealtad, a la espera de reparar un daño que, según Yui, no tenía porqué ser enmendado.  Pero su sentir de gratitud era grande, y no iba a olvidar nunca el hecho de que su Líder nunca dejó de buscar su retorno, por más que el empeñase en alejarse de ella y de los suyos. De su <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">familia</span>.<br />
<br />
Y lo que pasa con la familia es que, por mucho que busques deshacerte de ella, siempre va a estar ahí. Físicamente, o no, pero eternamente presente. Siempre velando por ti en las buenas, y sobre todo, en las malas.<br />
<br />
Miró al cielo y recordó las últimas <a href="https://ninjaworld.es/tema-rompiendo-cadenas?pid=47367#pid47367" target="_blank" rel="noopener" class="mycode_url">palabras</a> de su mentor, antes de perder la vida:<br />
<br />
<div align="center"><div style="padding: 10px; margin-top: 5px; background-color: #080808; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020;"><i><span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">¿Recuerdas el refugio de invierno que te conté hace unos años? visítalo algún día. Allí yacen muchos recuerdos que te ayudarán a sanar. Te lo debía. Vive, Kaido, sin límites. Conviértete en el gran Shinobi que siempre estuviste destinado a ser. Te estaremos observando desde arriba, siempre orgullosos de ti.</span></i></div></div>
<br />
—<span style="color: dodgerblue;" class="mycode_color">No lo he hecho bien, Yarou-dono, pero voy a cambiarlo todo. Vas a estar orgulloso, te lo prometo.</span><br />
<br />
Meneó un mapa que tenía en las manos y comenzó a descender hacia la playa. Aún tenía un largo camino que recorrer antes de llegar a la cabaña donde permanecían pacientemente los retazos de su antaño y desconocido pasado. Recuerdos inciertos que siempre concibió como <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">oscuros</span>. <br />
<br />
Lo que no sabía es que en ellos aguardaba esa <span style="font-style: italic;" class="mycode_i">luz</span> que durante tiempo había estado buscando.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Choque de olas]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-choque-de-olas</link>
			<pubDate>Wed, 04 Apr 2018 00:43:56 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=3">Aotsuki Ayame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-choque-de-olas</guid>
			<description><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Raiyōbi, 4 de Ascua de 218</div>
<br />
<br />
<br />
Ya había pasado un tiempo, pero los acontecimientos que habían ocurrido en los últimos meses seguían inundando su cabeza con el zumbido de un enjambre de abejas furiosas. La misión en la que habían quedado atrapados entre las páginas del libro de Shiruuba había sido uno de los desencadenantes, pero no el único, ni mucho menos el más importante. También estaba el asunto de Uchiha Datsue y sus malditas mentiras y argucias. Pero, sobre todo, estaba el asunto del Gobi, cuya voz no había vuelto a escuchar desde su pérdida de control durante aquella fatídica noche pero al que seguía temiendo como al peor de sus monstruos.<br />
<br />
Porque, literalmente, lo era.<br />
<br />
Presa de la angustia, Ayame había entrenando día sí y día también, sin descanso. Sin embargo, por mucho que se esforzara nunca se veía satisfecha. El dulce sabor del éxito se convertía en ceniza en cuestión de pocos minutos, y, como si de un círculo vicioso se tratara, volvía a empezar una y otra vez. <br />
<br />
Así había llegado hasta aquel día, en el que había decidido dar un paso más allá. <br />
<br />
Guarecida bajo su gruesa capa de viaje, aguardaba, completamente inmóvil sobre la arena de la playa la llegada de su invitado. Sus ojos estaban fijos en algún punto inexistente del horizonte e incluso su mente estaba perdida, muy lejos de allí, mientras las olas del mar alargaban sus dedos espumosos tratando de alcanzar sus pies. Aunque nunca llegaban a hacerlo. Pese a la entrada del verano, seguía lloviendo con intensidad en las tierras del País de la Tormenta, aunque no tan fuerte como lo hacía en la propia Amegakure. Incluso se podía decir que las temperaturas eran algo mayores entonces.]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="text-align: right;" class="mycode_align">Raiyōbi, 4 de Ascua de 218</div>
<br />
<br />
<br />
Ya había pasado un tiempo, pero los acontecimientos que habían ocurrido en los últimos meses seguían inundando su cabeza con el zumbido de un enjambre de abejas furiosas. La misión en la que habían quedado atrapados entre las páginas del libro de Shiruuba había sido uno de los desencadenantes, pero no el único, ni mucho menos el más importante. También estaba el asunto de Uchiha Datsue y sus malditas mentiras y argucias. Pero, sobre todo, estaba el asunto del Gobi, cuya voz no había vuelto a escuchar desde su pérdida de control durante aquella fatídica noche pero al que seguía temiendo como al peor de sus monstruos.<br />
<br />
Porque, literalmente, lo era.<br />
<br />
Presa de la angustia, Ayame había entrenando día sí y día también, sin descanso. Sin embargo, por mucho que se esforzara nunca se veía satisfecha. El dulce sabor del éxito se convertía en ceniza en cuestión de pocos minutos, y, como si de un círculo vicioso se tratara, volvía a empezar una y otra vez. <br />
<br />
Así había llegado hasta aquel día, en el que había decidido dar un paso más allá. <br />
<br />
Guarecida bajo su gruesa capa de viaje, aguardaba, completamente inmóvil sobre la arena de la playa la llegada de su invitado. Sus ojos estaban fijos en algún punto inexistente del horizonte e incluso su mente estaba perdida, muy lejos de allí, mientras las olas del mar alargaban sus dedos espumosos tratando de alcanzar sus pies. Aunque nunca llegaban a hacerlo. Pese a la entrada del verano, seguía lloviendo con intensidad en las tierras del País de la Tormenta, aunque no tan fuerte como lo hacía en la propia Amegakure. Incluso se podía decir que las temperaturas eran algo mayores entonces.]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[Alquequenje]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-alquequenje</link>
			<pubDate>Sun, 01 Oct 2017 20:12:35 +0200</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=3">Aotsuki Ayame</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-alquequenje</guid>
			<description><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hola, buenos días/tardes/noches (según la hora a la que estéis leyendo esto) y bienvenidos a la trama. Al habla Ayame, yo actuaré de máster en esta aventurilla. <br />
<br />
Antes de empezar me gustaría fijar unas pocas normas y datos adicionales para que la trama no termine estancada en el tiempo y en el olvido:<br />
<ul class="mycode_list"><li>El límite de posteo será de 72 horas<br />
</li>
<li>No hay turnos establecidos<br />
</li>
<li>Durante los primeros turnos, y hasta nuevo aviso, yo diré quién o quiénes deben postear en el siguiente turno<br />
</li>
<li>Alquequenje estará ambientado en <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, después de las tramas de <span style="color: gold;" class="mycode_color">Los Hilos del Mundo</span><br />
</li>
</ul>
<br />
A los participantes: Sé que al principio os dije que esto iba a ser una misión pero al final lo voy a dejar como una trama normal. Espero que eso no os suponga ningún inconveniente, pero creía que era más justo. Eso es todo por ahora. Espero que todos pasemos un buen rato con esto <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/1.gif" alt="Sonrisa" title="Sonrisa" class="smilie smilie_86" /></span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
<br />
Viento Gris había llegado a Ōnindo, y con él los fríos vientos del norte. Sin embargo, parecía que aquella mañana, el Invierno caía con toda su fuerza sobre Amegakure. Las fuertes ráfagas de viento impulsaban una lluvia que, si ya de por sí caía con fuerza, habían convertido en auténticas cortinas de agua que ocultaban todo lo que quedaba a unos pocos metros de distancia mientras Amenokami restallaba sus látigos de rayos por encima de los impotentes rascacielos que soportaban como podían la tormenta del siglo. Y debajo de ellos, las aguas corrían por unas calles completamente desiertas y ahora casi inundadas. Aún siendo habitantes de Amegakure, nadie se había atrevido a desafiar a la feroz tormenta. <br />
<br />
Y como un reflejo de la tormenta exterior, Aotsuki Zetsuo aporreó la puerta con puños de hierro.<br />
<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 30px;"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!</span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
<span style="color: royalblue;" class="mycode_color">—¡AMEDAMA, ABRE LA PUERTA!</span> —vociferó, y el tono de su voz nada tuvo que envidiar a los truenos que estallaban en el exterior.<br />
<br />
Junto a él, Kōri se mantenía a una distancia prudencial. El shinobi parecía mantener una gélida calma que su padre estaba lejos de sentir, pero si alguien se fijaba lo suficiente en él, podría darse cuenta de que su habitual desangelado rostro estaba cubierto por un gesto sombrío. <br />
<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En el próximo turno sólo postea Daruu.</span><br />
</div>
    </div>
</div>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Hola, buenos días/tardes/noches (según la hora a la que estéis leyendo esto) y bienvenidos a la trama. Al habla Ayame, yo actuaré de máster en esta aventurilla. <br />
<br />
Antes de empezar me gustaría fijar unas pocas normas y datos adicionales para que la trama no termine estancada en el tiempo y en el olvido:<br />
<ul class="mycode_list"><li>El límite de posteo será de 72 horas<br />
</li>
<li>No hay turnos establecidos<br />
</li>
<li>Durante los primeros turnos, y hasta nuevo aviso, yo diré quién o quiénes deben postear en el siguiente turno<br />
</li>
<li>Alquequenje estará ambientado en <span style="color: lightsteelblue;" class="mycode_color">Viento Gris</span>, después de las tramas de <span style="color: gold;" class="mycode_color">Los Hilos del Mundo</span><br />
</li>
</ul>
<br />
A los participantes: Sé que al principio os dije que esto iba a ser una misión pero al final lo voy a dejar como una trama normal. Espero que eso no os suponga ningún inconveniente, pero creía que era más justo. Eso es todo por ahora. Espero que todos pasemos un buen rato con esto <img src="https://ninjaworld.es/images/emotes/dosuveses/1.gif" alt="Sonrisa" title="Sonrisa" class="smilie smilie_86" /></span><br />
</div>
    </div>
</div>
<br />
<br />
<br />
Viento Gris había llegado a Ōnindo, y con él los fríos vientos del norte. Sin embargo, parecía que aquella mañana, el Invierno caía con toda su fuerza sobre Amegakure. Las fuertes ráfagas de viento impulsaban una lluvia que, si ya de por sí caía con fuerza, habían convertido en auténticas cortinas de agua que ocultaban todo lo que quedaba a unos pocos metros de distancia mientras Amenokami restallaba sus látigos de rayos por encima de los impotentes rascacielos que soportaban como podían la tormenta del siglo. Y debajo de ellos, las aguas corrían por unas calles completamente desiertas y ahora casi inundadas. Aún siendo habitantes de Amegakure, nadie se había atrevido a desafiar a la feroz tormenta. <br />
<br />
Y como un reflejo de la tormenta exterior, Aotsuki Zetsuo aporreó la puerta con puños de hierro.<br />
<br />
<br />
<br />
<div align="center"><span style="font-weight: bold;" class="mycode_b"><span style="font-size: 30px;"><span style="font-style: italic;" class="mycode_i">¡BAM! ¡BAM! ¡BAM!</span></span></span></div>
<br />
<br />
<br />
<span style="color: royalblue;" class="mycode_color">—¡AMEDAMA, ABRE LA PUERTA!</span> —vociferó, y el tono de su voz nada tuvo que envidiar a los truenos que estallaban en el exterior.<br />
<br />
Junto a él, Kōri se mantenía a una distancia prudencial. El shinobi parecía mantener una gélida calma que su padre estaba lejos de sentir, pero si alguien se fijaba lo suficiente en él, podría darse cuenta de que su habitual desangelado rostro estaba cubierto por un gesto sombrío. <br />
<br />
<br />
<br />
<div style="background: #000; border-radius: 8px; border: 1px solid #202020; margin-top: 5px;">
    <div style="color: #cfcfcf; font-weight: bold; padding: 8px; width: auto;">
        <input type="button" class="button spoiler-button" style="font-weight: bold;" value="Off" /><br />
    </div>
    <div class="quotecontent">
        <div style="padding: 8px; display: none; border-bottom-right-radius: 5px; border-bottom-left-radius: 5px;">
<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">En el próximo turno sólo postea Daruu.</span><br />
</div>
    </div>
</div>]]></content:encoded>
		</item>
		<item>
			<title><![CDATA[El horizonte llorón]]></title>
			<link>https://ninjaworld.es/tema-el-horizonte-lloron</link>
			<pubDate>Tue, 07 Feb 2017 00:34:47 +0100</pubDate>
			<dc:creator><![CDATA[<a href="https://ninjaworld.es/member.php?action=profile&uid=0">Ritsuko</a>]]></dc:creator>
			<guid isPermaLink="false">https://ninjaworld.es/tema-el-horizonte-lloron</guid>
			<description><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Viajes sin motivos particulares, sin objetivos, sin razón de ser, absolutamente nada tenían de especiales aquellos paseos que esta peculiar kunoichi se daba sin motivos fuera de su aldea. La única excusa tal vez para ella era la de alejarse un poco de todo, después de todo, escuchar los rumores sobre ella y su familia o ver las malas caras de todos aquellos que llegaban a verla pasar terminaba siendo agotador principalmente porque nadie tenía el valor de decirle nada en la cara, pues estaba loca y no tenía sentido hablarle, decían las malas lenguas.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¿No has pensado en plantearle una queja Kenzou? —</span>Preguntaba su madre, la misma que años atrás falleció y cuyo esqueleto sigue en el sótano.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">—Sí, pero se lo pasarán por el forro. —</span>Respondió a desgano en voz alta, como si realmente hubiese alguien cerca que la pudiera llegar a escuchar.<br />
<br />
La conversación prosiguió por mucho rato, tal vez una hora completa entre idas y vueltas por el mismo tema entre la de Kusagakure y un ente creado por su imaginación.<br />
<br />
No había absolutamente nadie cerca, al menos no que ella supiera, la playa estaba completamente desolada y los fuertes vientos en conjunto con la lluvia eran lo único que atentaban contra el silencio que reinaría en el lugar en base a la falta de seres vivos, eso sin tomar en consideración el monólogo de la pelirroja, aunque al no levantar demasiado la voz probablemente no sería tan fácil escucharla y claramente no supondría mucha molestia para nada ni nadie que pudiese estar intentando relajarse en un ambiente tan melancólico.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Tan deprimente… —</span>Susurró el ente imaginario a un lado de la kunoichi.<br />
<br />
La chica en cambio no respondió, se mantuvo de pie en absoluto silencio apreciando el fuerte oleaje de las aguas de aquella playa sin articular palabra. Es más, el único sonido que producía en esos momentos era el del cascabel que chocaba constantemente con la máscara que lucía la encapuchada que para colmo, había decidido aquella deprimente tarde, usar la gabardina del reverso lo que significaba que iba completamente de negro.<br />
<br />
Probablemente ese look tan particular tendría un mejor efecto si la falda del abrigo fuese más larga, lo suficiente para cubrir las piernas de la chica o si al menos trajese la guadaña consigo, pero en estos momentos era prácticamente una carga inútil ya que no se veía capaz de utilizarla adecuadamente. <span style="color: deeppink;" class="mycode_color">~Ya llegará el día. ~</span>Pensaba en absoluto silencio para convencerse a sí misma, aunque la expresión en su mirada era bastante serena, llegando incluso a mostrarse algo cansada.</span>]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<span style="font-style: italic;" class="mycode_i">Viajes sin motivos particulares, sin objetivos, sin razón de ser, absolutamente nada tenían de especiales aquellos paseos que esta peculiar kunoichi se daba sin motivos fuera de su aldea. La única excusa tal vez para ella era la de alejarse un poco de todo, después de todo, escuchar los rumores sobre ella y su familia o ver las malas caras de todos aquellos que llegaban a verla pasar terminaba siendo agotador principalmente porque nadie tenía el valor de decirle nada en la cara, pues estaba loca y no tenía sentido hablarle, decían las malas lenguas.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—¿No has pensado en plantearle una queja Kenzou? —</span>Preguntaba su madre, la misma que años atrás falleció y cuyo esqueleto sigue en el sótano.<br />
<br />
<span style="color: orangered;" class="mycode_color">—Sí, pero se lo pasarán por el forro. —</span>Respondió a desgano en voz alta, como si realmente hubiese alguien cerca que la pudiera llegar a escuchar.<br />
<br />
La conversación prosiguió por mucho rato, tal vez una hora completa entre idas y vueltas por el mismo tema entre la de Kusagakure y un ente creado por su imaginación.<br />
<br />
No había absolutamente nadie cerca, al menos no que ella supiera, la playa estaba completamente desolada y los fuertes vientos en conjunto con la lluvia eran lo único que atentaban contra el silencio que reinaría en el lugar en base a la falta de seres vivos, eso sin tomar en consideración el monólogo de la pelirroja, aunque al no levantar demasiado la voz probablemente no sería tan fácil escucharla y claramente no supondría mucha molestia para nada ni nadie que pudiese estar intentando relajarse en un ambiente tan melancólico.<br />
<br />
<span style="color: mediumseagreen;" class="mycode_color">—Tan deprimente… —</span>Susurró el ente imaginario a un lado de la kunoichi.<br />
<br />
La chica en cambio no respondió, se mantuvo de pie en absoluto silencio apreciando el fuerte oleaje de las aguas de aquella playa sin articular palabra. Es más, el único sonido que producía en esos momentos era el del cascabel que chocaba constantemente con la máscara que lucía la encapuchada que para colmo, había decidido aquella deprimente tarde, usar la gabardina del reverso lo que significaba que iba completamente de negro.<br />
<br />
Probablemente ese look tan particular tendría un mejor efecto si la falda del abrigo fuese más larga, lo suficiente para cubrir las piernas de la chica o si al menos trajese la guadaña consigo, pero en estos momentos era prácticamente una carga inútil ya que no se veía capaz de utilizarla adecuadamente. <span style="color: deeppink;" class="mycode_color">~Ya llegará el día. ~</span>Pensaba en absoluto silencio para convencerse a sí misma, aunque la expresión en su mirada era bastante serena, llegando incluso a mostrarse algo cansada.</span>]]></content:encoded>
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