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Estamos en Entretiempo, Otoño del año 217.
Últimos rumores: Durante el mes de Augurio la situación política de Oonindo dio una sacudida que casi causa una guerra. Uzumaki Gouna, la Cuarta Uzukage, murió durante una reunión de los tres líderes de las aldeas más importantes en Kusagakure. Ame acusó a Kusa, y Kusa acusó a Ame. Durante la mayor parte del mes, se creó un rencor entre los ninjas de ambas potencias al que finalmente puso fin la propia Uzushiogakure. Zoku, un traidor a la villa, se había hecho con el poder y asesinado a Gouna intentando inculpar a las otras dos aldeas. El orden fue restablecido por el Daimyo de la Espiral, y Uzushio emitió una disculpa pública. Circula el rumor de que Zoku selló a un bijuu en dos genin, pero sólo los uzujin conocen su identidad. Sólo se conoce que se hacen llamar los Hermanos del Desierto.

Uzushiogakure: el nuevo mandato de Sarutobi Hanabi como Quinto Uzukage legítimo ha sido recibido con los brazos abiertos, pero hay un sentimiento generalizado de temor a un nuevo cambio de líder. Sin embargo, la gestión de la aldea se está produciendo como debería, así que hay esperanza colectiva en que esta vez todo vaya bien. La relación con las demás aldeas se mantiene neutral, pero, sintiéndose debilitados, los shinobi consideran que tal vez podrían llegar a ser una amenaza, de modo que hay cierto clima de desconfianza hacia Kusagakure y Amegakure, al mismo tiempo de que todos saben que la culpa de todo la han tenido ellos mismos.

Kusagakure y Amegakure: la noticia de que la propia Uzushiogakure había sido la causante de la muerte de su propia líder fue recibida con algo de alivio, aunque inevitablemente algo de rencor, aunque sea muy ligero, ha penetrado en los shinobi de ambas aldeas para con las otras. Hacia una porque creían que habían traicionado al Pacto y hacia la otra porque la inestabilidad de su liderazgo les causa desconfianza, escépticos de que este nuevo líder no sea otro peligro.
Un dia no tan normal
#16
- Por lo menos yo no tengo una obsesión con las pizzas como tú con el tarako.- Reparé, aunque posiblemente yo tendría la misma obsesión por aquel alimento. -Bien, compremos esa pizza, pero tendrás que volver a comprar al final de la semana.- Manifesté dando una posible solución.

Seguimos nuestro camino por el distrito comercial, en el cual el avance disminuyó un poco, porque como siempre Haze se quedó viendo algunas vitrinas y demás cosas.-Vamos!!- Insistí mientras le halaba de la mano para apurarle. -Mientras más rápido lleguemos más rápido podremos comer algo.- Señalé porque mi estómago estaba enviando señales.

A lo lejos observé el parque, aquello era una señal positiva, simplemente deberíamos atravesarlo y estaríamos prácticamente en el mercado. ”Bien haremos las compras y podremos comer algo” Pensé con cierta satisfacción mientras entrabamos al parque.

El silencio se volvió un poco incómodo, o sería el hecho de que ambos tuviéramos hambre, no estaba seguro; lo que sí era un real hecho era que agradecí al entrar al parque, porque pude retirar mi capucha que en nada estaría empapada. -¿Pasa algo?- Pregunté al ver como Haze tomaba la delantera.

La situación se tornó extraña, pude escuchar los murmullos de unas personas que se escondían en las atracciones infantiles, aquellas estructuras de plástico coloridas, y seguido a eso la manifestación de dos hombres, que al parecer no tenían buenas intenciones, simplemente al observar aquel cristal roto en su mano y aquella cartera que tenían en su posesión supuse que eran unos ladrones, aquello tenía mala espina.

-¡Cuidado!- Exclamé en un grito que iba dirigido a mi hermano. -No nos asalten, les daré todo lo que tengo, pero por favor no nos hagan daño.- Dije en un tono alterado para llamar su atención mientras tomada la delantera, con la diestra sacaba mi monedero y con la siniestra le hacía una señal a Haze para que me siguiera el juego.
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#17
Escuchar la voz alarmada de Keisuke no hacía que haze realmente se preocupara, no se sentía para nada amenazado y mucho menor por un sujeto con una botella rota, percibió el movimiento de su hermano y camino hacia el con las manos aun tras la nuca, frunciendo el ceño mientras lo hacía dado que él nunca había sido muy dado al teatro, era más partidario de accionar su byakugan y partirle las piernas al par de vagabundos, pero su hermano era más dado al drama y al dialogo.

Oí…oí, es lo que tenemos…somos pobres— Dijo totalmente sobreactuando, sin quitarle un ojo de encima al sujeto de la botella, para bostear después pensando en que quizás se le comenzaba a hacer tarde.

¡Dadme todo lo que tengáis cojones! — Espeto en voz alta, amenazándoles con la botella rota mientras el trio conformado por la mujer y los dos niños se ocultaban en el tobogán de colores, asustados por la amenaza si ya le habían quitado el bolso, ¿que más quería de ella?

Oí…oí, oye tranquilo viejo…— Dijo haze bajando sus manos hacia el sujeto, como si quisiera alejarlo, mentalmente comenzaba a calcular todo, le tomaría una fracción de segundo activar su byakugan y quizás unos veinte segundos dejar fuera de combate al de la botella, ¿pero donde atinarle? Hacía tiempo que quería batirse con alguien fuera de un entrenamiento.

¡Date prisa, no venga algún pringao de la pasma y nos pillen! — Espero el segundo sujeto, un poco más nervioso que el que estaba apoderado de la botella rota.
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Narro- Pienso-Hablo
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#18
Seguí dando pasos lentos hacía ellos ofreciendo mi billetera para alentar a que esperasen un poco más, tenía un ansias se agarrarle y darle un buen puñetazo en la cara y mandarlo a volar, estaba tan concentrado en qué haría que cuando escuché la frase mi hermano tuve que hacer un esfuerzo para no reír a carcajadas por aquella voz tan falsa, a leguas se podía sentir que era sobreactuado y sobre todo por aquella forma tan descarada y tranquila en la que se acercaba a los malhechores.

Mi mano diestra seguía unos tantos centímetros por delante de mi cuerpo sosteniendo aquella ofrenda y con la izquierda buscaba en su porta-objetos aquellas agujas metálicas que usaría condenar al poseedor de la botella. -Sí, calmado, no es como si pudiera lanzarme mi dinero.- Tras unos breves segundos mencione.-Oh… Es cierto sí puedo hacerlo, pero no me harás daño ¿no?- Dije mientras aseguraba 3 senbons.

-Atrápalo!- Hice un amago con la mano como sí fuese a lanzar mi monedero, pero en ningún momento lo solté, más bien moví rápidamente mi zurda disparando aquellas agujas en dirección a los muslos del agresor, dos dirigidas al derecho y una al izquierda; al mismo momento en que dirigí mis armas corrí en su dirección, nos separarían unos pocos metros así que llegaría en unos pocos segundos a su posición. -Vamos Haze.- Ordené al empezar la carrera.

En cuanto estuve lo suficientemente cerca levanté mi diestra en un puño para acertarlo en la boca del estómago del que sostenía el cristal roto, un golpe que sería lo suficientemente fuerte para dejarlo privado en el suelo, ¿Quién podría aguantar un golpe energizado con un poco de chakra?

-Que no escape el otro.- Emití mientras me aseguraba que el primero se encontrase inhabilitado.
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#19
Hazegawa observo con lujo de detalles y en primera fila como su hermano en cuestiones de segundo había logrado atizarle un fuerte puñetazo al de la botella rota en toda la mandíbula, lo cierto era que un golpe energizado con chakra era algo que la mayoría del tiempo por no decir siempre, dolía inmensamente, haze hizo una mueca de desagrado al ver como kei le atizaba un fuerte golpe a la boca del estómago a aquel bandido, el cual como primera reacción cayo llevándose las manos al estómago y comenzó a sangrar por la boca, haze quedo bastante sorprendido por la velocidad con la que su hermano había reaccionado y coaccionado inclusive formado un plan.

A haze no le costaba nada seguirle el ritmo, activando su byakugan tras ver como aquel sujeto recibía aquel puñetazo en la mandíbula, sus ojos blancos malva parecían agrietarse y aparecieron venas alrededor de sus ojos, una vez activado su dojutsu podría ver con lujo de detalles su entorno y vio como aquella joven de antes se aferraba a sus pequeños, ver a su agresor tirado sangrando le habría infundido más miedo que el mismo agresor persiguiéndole.

Haze no pudo evitar verles, a pesar de estar de espaldas podía ver como se acurrucaban en ese tobogán y se recordó a si mismo cuando un niño, a pesar de que no tenía a nadie a quien aferrarse solía esconderse para estar más seguro, aquel sentido de la cobardía le había salvado muchas veces el pellejo antes de llegar al orfanato.

Y no pudo seguir la orden de su hermano, más violencia no haría más que asustar a los niños y realmente se había visto reflejado en ellos, simplemente se acercó y tomo la botella rota y el bolso de la joven para depositar la botella en la basura, y luego acercarse al trio del tobogán con una sonrisa para tratar de calmarles ofreciéndoles el bolso.

Somos gennin de la aldea, ya podéis estar más tranquilos—Dijo haze sonriente, dejando a su hermano adelantarse, sabría que podría encargarse de la situación.

Aunque no le veía tan claramente ya que salía de su rango de visión primario, podía ver cómo había seguido al otro sujeto el cual se había echado a correr, tratando de dejar el parque tras ver como habían abatido a su cómplice con relativa sencillez, no le perdió de vista ni un instante puesto que deseaba ver si Keisuke le alcanzaba y que haría de hacerlo.
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Narro- Pienso-Hablo
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#20
Sin problemas atiné el golpe en el abdomen de aquel vándalo, quien se quedó tirado en el suelo en posición fetal cubriendo el área lesionada. En el momento en que observe el dojutsu activado di por hecho de que aquel sujeto no tendría escapatoria, pero Haze no le seguía. ”¿Qué estará viendo?” Me preguntaba, pero cuando finalmente observe que agarraba la botella y la cartera y se dirigía a los toboganes comprendí que no seguiría mi plan.

”Por lo menos me hubiera dicho para ir tras él un poco más rápido” Pensé de forma malhumorada, porque después de todo no emitió ningún mensaje para mí.

Sin más que hacer, y viendo la situación actual del maleante agresor, decidí correr en busca del que huía, ¿sino lo hacía yo quien más lo iba a hacer? ”Como me gustaría en estos momentos tener esos ojos” Me dije mientras seguía el camino por el cual vi que se escabullía aquel hombre.

-HEE TÚ DETENTE!- Grité unos metros más atrás, ¿aunque aquello serviría de algo? No es como si fuera un policía y era más que obvio que por gritarle no se iba a parar, después de todo él presenció lo que le ocurrió a su compañero. -DE TODAS FORMAS TE ALCANZARÉ- Aseguré conociendo que él no era un ninja, por lo que no debería ningún truco o en eso se basaba mi hipótesis.

Mis piernas se movieron veloces siguiendo sus pasos, cada vez me sentía más agitado y las respiraciones subieron considerablemente desde el momento que enfrento mi ofensiva, afortunadamente conocía bien aquel parque y sabía algunos trucos y atajo para acortar algunos espacio. Sí el ladronzuelo voltease ya no seguiría detrás de él, ni mis pasos oír.

”Este idiota parece que también conoce el parque muy bien” Aseguré al momento de encontrarme en el camino que debía haber tomado, ¿estaría escondido? Lo que no cabía duda era que él seguía escondido por algún lugar cercano.
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#21
Hazegawa se había desligado en gran medida del asunto, ayudo a los pequeños a salir del tobogán junto con la joven que los acompañaba, la cual tomo su bolso y con una cálida sonrisa le atizo un besillo en la mejilla cuando Keisuke había hecho la mayor parte del trabajo, —Muchas gracias— Dijo ella haciendo una leve reverencia y se marchó tomando a los pequeños de las manos.

Las mejillas del joven Hyuga se encendieron tras aquel gesto de agradecimiento, olvido por momentos que su hermano se había ido tras un posible bandido de tres al cuarto, se encogió de hombros y metió sus manos en sus bolsillos para ir encaminándose hacia Keisuke y o el sujeto ese que se había dado a la fuga.

Tras atravesar un corto trayecto llego al otro lado del parque, podía ver claramente a Keisuke parado en mitad de la arena buscando como loco, haze no pudo evitar rascarse la nuca y poco le costó detectar al sujeto, que había logrado esconderse en uno de los toboganes para los niños pero el tiro le salió por la culata, se había quedado atascado dejando el trasero afuera al parecer el tobogán era demasiado angosto como para que un adulto se deslizara por ahí.

Oí…oí, terminemos con esto— Dijo aun con el rosa en sus mejillas, señalando en dirección al tobogán, que estaba tras una casita de colores que solían usar los críos para jugar, el bandido había acabado en una posición vergonzosa, aun así haze no se iba a dignar a hacerle algo más veía aquello como una especie de karma divino, y se encogió de hombros encaminándose a la salida, si kei-chan iba a hacerle algo, seria mientras el caminaba hacia la salida.
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Narro- Pienso-Hablo
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#22
El tiempo pasaba y no lograba dar con aquel vándalo, simplemente quería encontrarle rápidamente antes de que se escapara de nosotros, pero ¿dónde podría estar?

A pesar de que el clima estaba bastante fresco y que mi cuerpo se protegía de la lluvia por el techo del parque, mi piel empezaba a sudar y la respiraciones más profundas. Finalmente logré ver como el Hyuuga se acercaba. -¿Por dónde?- Fue lo único que pregunté esperando la información.

-Lo tengo.- Bastó con que me señalara el lugar para que mi cuerpo saliera disparado en aquella dirección, incluso los gránulos de arena se podrían ver caer tras mi marcha. Al encontrarme con la situación tan embarazosa de aquel sujeto, me dio un poco de pena y lástima, más, no era lo suficiente para hacerme olvidar lo que hace poco ocurrió.

-Cobarde.- Dije bastante molesto, y entonces le agarré de las piernas para extraer su cuerpo de aquel contorno plástico, sin embargo, cuando estuvo totalmente fuera del tobogán pude ver aquella expresión de miedo, su cuerpo temblaba un poco y miraba fijamente mis manos como quien esperaba una paliza.

Aunque él no había hecho nada, que mi persona hubiera visto, era su cómplice y todos necesitaban un castigo, porque si no seguirían haciendo lo mismo. -O me das toda tu ropa o te estampo este puño en toda la cara, y cuando digo toda es absolutamente toda.- Dije en tono autoritario mientras le mostraba mi puño diestro con energía. -Y sí intentas huir no tendré compasión.- Amenacé nuevamente mientras tronaba mis dedos.

Tras unos breve segundos tendría toda su ropa en mi posesión, dejarlo desnudo en medio de un parque infantil, en una ciudad que nunca deja de llover y pare usted de contar características negativas de la situación debería ser más que suficiente. -Anda vete, das pena, espero no verte de nuevo.- Manifesté mientras esperaba a que se marchara, observé como se iba corriendo y entonces volví a donde se suponía que estaba Haze, pero ahí no se encontraba y luego caí en cuenta.

¿Qué pasó con el sujeto de la botella rota? Corrí nuevamente a dónde se suponía que él estaría y como me imaginaba, no estaba, lo único que descubrí fueron mis agujas manchadas de sangre y un camino de gotas que podría llevarme su paradero, pero era incontinuo y mayor era mi hambre.

”Seguro que te fuiste al mercado” Pensé suspirando, relamí mis labios para luego crear una tensión en mi mandíbula, tiré la ropa ahí mismo y caminé en dirección al mercado. ” La próxima vez le amarraré con el hilo para que no escape” Pensé como estrategia.

En breves minutos estuve en la salida del parque y volví a cubrir mi cabeza con mi capucha. -Pensé que estarías comiendo ya…- Tomé la delantera. -¿Por qué dejaste que se escapara el otro?- Pregunté sin esperar mucho tiempo, estaba ansioso por conocer la respuesta.

Tras esperar sus palabras dije. -Imagino que comeremos primero, muero del hambre.- Me detuve en la puerta del mercado mayorista. -Por cierto, ¿a qué hora es tu cita?- Pregunté más que todo para saber sí tendría que hacer las compras sólo.
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#23
Hazegawa no era de las personas que se prestaban a la violencia de forma gratuita e innecesaria, de hecho desaprobo un poco las acciones de keisuke al momento de dejar en pelotas al mal viviente que acompañaba al de la botella, con frustar sus planes para el habria sido mas que suficiente pero dejarlo desnudo a mitad de la ciudad en un parque de niños, no fue la mejor idea, haze penso en que quizas si algun niño le veia quedaria un poco traumatizado.

Tras desactivar su dojutsu, se encamino hacia las afueras del parque deteniendose en la acera mirando de reojo a su hermano aparecer caminando por el sitio, haze metio sus manos en los bolsillos de su chaleco y prosigio, caminando una vez ambos estuvieron al mismo nivel.

¿Que querias que hiciera?...no es mi estilo dejar gente desnuda ir por ahí y mucho menos voy a retener a un vago, no hoy al menos…— Dijo soltando una risilla, cruzando la calle pensando en lo que si le importaba que no era otra cosa que su cita, se habia imaginado aquel suceso tantas veces.

Es a las doce del medio dia, todo indica que iremos a almorzar…—Dijo sonriente, mirando de reojo a su hermano. — ¿No crees que se te paso la mano? — Haze pensaba en todas las peronas que le verian desnudo y todo el escandalo que eso causaria, y reia negando con la cabeza.

Se detuvo justo en toda la entrada de la famosa tienda de ramen de ichikoru, donde solia comer muy a menudo junto a su hermano, aparto la cortina de la entrada y tomo asiento en una de las butacas de la barra, cogiendo el menu leyendo lo que habia ese dia. —Buen dia, Yo quiero un especial del dia! Y un zumo extra grande de durazno. — Dijo sonriente.
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Narro- Pienso-Hablo
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#24
-No sé… Retenerlo por lo menos, era lo más justo, podríamos haberlo llevado a la policía, qué se yo…- Respondí brevemente dando a entender mi desacuerdo con la decisión que tomó el ojiblanco.

Seguimos caminando, no obstante me di cuenta que variamos ligeramente el rumbo y era justo y necesario para ambos, comer algo más que unas piezas de pollo agridulce, el desayuno era la comida principal del día y nosotros y apenas habíamos ingerido algo. -¿La llevarás a un lugar especial?- Cuestioné, si yo tuviera una cita buscaría un lugar para estar sólo los dos, algo íntimo, o eso pensaba, lo que cierto era que estaba lejos de tener una cita.

-No, no se me pasó la mano.- Bufé. -Así lo piensa dos veces la próxima vez que se le ocurra hacer algo así.- Mencioné como sí aquello hubiera sido una buena idea, pero quién sabe, a lo mejor saldría hasta por las noticias.

Finalmente entré a la tienda de ramen y me senté en el puesto de siempre, el cual estaba a la izquierda de Haze.-Buenos días!- Exclamé con euforía. -Yo quiero…- Le quité el menú a mi hermano de las manos y busqué rápidamente entre las opciones. Sí, un tazón especial de ramen del tamaño extra grande.- Hice un ademán con mis brazos, uniendo mis manos haciendo una circunferencia gigantesca, haciendo referencia a que así podría ser el tazón.

-Jajaja.- Me reí de mis estupideces. -Y un jugo de mora.- Terminé mi orden.

-Por cierto, ¿Cómo va el entrenamiento con Dayuu-sensei?
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#25
Hazegawa miraba de reojo a su hermano entrando en ambiente, el olor a ramen recién hecho, las sartenes y el hambre que tenia, no eran nada normales y veía aquel pequeño sitio un trocito de cielo entre una ciudad sumida en la lluvia, en aquella tiendecilla un pequeño radio emitía una cancioncilla que Haze percibió al sentarse y tras pedir la orden, y perder el menú a manos de su hermano, no pudo evitar cantarla en un tono de voz intermedio, cualquiera que estuviese cerca le oiría perfectamente, su voz se torno acorde a la música de fondo, la cual era una calmada destacando mucho los tonos de la guitarra y la batería pero armoniosamente una música más para relajar que relataba los sentimientos de un hombre, una bonita tonada.

olvídate de todo lo que fui, y quiéreme, por lo que pudiera llegar a ser, en tu vida, tan loca y absurda…como la mía. — entono a capela, pero sin exaltarse sumergiendo sus palillos en su taza de ramen, dándole vueltas pensativo hasta que termino aquella estrofa, se vio interrumpido por la pregunta de su hermano.

Pues, me molesta un poco entrenar con Dayuu-sensei, se contiene demasiado a la hora de los entrenamientos, odio que me subestimen…—Haze dio un sorbo y prosiguió, haciendo un ademan con la mano. — Además, si realmente quiero avanzar…necesito aprender de otro Hyuga, alguien sin el dojutsu no puede ayudarme a desarrollar el mío— Dijo para juntar sus manos y orar por la comida que iba a recibir antes de lanzarse de cabeza hacia el plato.

¿Y tú qué tal? — Dijo deteniéndose un momento, lo cierto era que Haze sabia poco sobre con quien entrenaba su hermano, realmente esos detalles se le escapaban ya que solían entrenar a veces juntos, le seguía el desarrollo como podía aunque admitía que solo se centraba en sí mismo.

Hace rato, pensé ibas a matar a ese par…— Dijo encogiéndose de hombros — Un golpe energizado con chakra, puede ser letal y mas a un órgano vital, pensé le sacarías las tripas—Dijo mientras comía tranquilamente, a pocos pasos de la acción se había percatado de los movimientos y acciones de su hermano a detalle, quizás solo otra facultad que le otorgaba sus dojutsu, pero siempre trataba de estar un paso adelante y efectivamente lo estaba.
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Narro- Pienso-Hablo
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#26
Aunque mi hermano se encontraba cantando aquella canción que ni conocía, mi atención se mantuvo en el menú hasta el momento que realicé la orden, habría escuchado un poco de la letra de aquella canción pero no lo suficiente.

-¿Acaso los entrenamientos con Kyosuke-Sama no son suficientes para ti?- Pregunté extrañado, sí alguien había sido testigo de aquellos fuertes y extenuantes entrenamiento era yo, en ese momento no podía entender como Haze quería más presión. -Estoy seguro que él esta lo mejor capacitado para enseñarte.- Dije abogando por él.

Tras unos breves minutos habrían traído ambas tazones de ramen, mis ojos brillaron al ver aquel caldo caliente y aspirar aquel olor que activaba mis papilas gustativas y me demostraba lo bien condimentado y un ápice del sabor que podría comer; no pude durar más tiempo y agarré rápidamente los palillos y los separé, justo cuando iba a introducir el primer bocado de los fideos vi que mi hermano estaba orando y me detuve un segundo a agradecer por la comida.

Después de unos cuantos bocados y sorbos del caldo, recordé que hacía unos segundos me preguntó por mi evolución al entrenar.-Bueno, tú mismo lo viste, ¿no?- Dije con intención de presumir un poco. -Nada como un buen gancho al estómago jeje.-

Seguí comiendo fideos para luego introducir un trozo de carne y huevo a mi boca.-Sé lo que hago, además me contuve un poco, a la final siguen siendo simples civiles, o eso parecían…- Dije dando lugar a la duda. -Además no debes preocuparte mucho, sé anatomía, así que no maltrataré a nadie. Después de una breve pausa. -Que no quiera…- Agregué.

Tomé un poco de zumo y vi mi tazón que iría por la mitad. -Esta delicioso!- Exclamé sonriente mientras continuaba comiendo.

-Por cierto, ¿Cuándo vamos a ir al orfanato?-
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#27
Hazegawa había comido más de la mitad de su plato, dando sorbos a su bebida entre cada engullida, escuchando lo que tenía que decir al menos sobre kyosuke, el ojiblanco no pudo evitar fruncir el ceño, cosa que no era muy típica de su carácter. —Hace ya un par de meses que no entreno con Kyosuke-sama, la ultima vez bajo su guardia demasiado y le atine un trigrama de 16 palmas en el pecho, me siento culpable si…— Dio un sorbo a su bebida.

Pero quizás se ha puesto viejo— Dijo riendo levemente, observando de tanto en tanto a la regordeta mujer que siempre les servía sus platos, saludándole con la manita sonriente.

En aquel momento, la cortina de la entrada se precipito dejando entrar a un grupo modesto de unas cuatro señoras de edad, entre unos treinta y cuarenta años, cotilleando entre si hasta que tomaron un menú y pidieron sus respectivas ordenes para llevar.

Por todas las estrellas, ya no hay pudor en esta ciudad…sujetos corriendo desnudos por el parche, y pare usted de contar. — Expreso una de aquellas mujeres cuyo aspecto era curvilíneo y cabellos color castaños hasta la cintura, con un atuendo claramente que la identificaba como una oficinista, el atuendo era de color marrón al igual que a las otras mujeres que habían ingresado.

Haze no puedo evitar ante el comentario codear a Kei-chan, después de todo el era el responsable directamente de aquello, prosiguió con su comida hasta que la pregunta surco el aire.

El orfanato, me gustaría saber que es de la vida de los que se quedaron allí…— Dijo con un tono bastante serio, terminando su plato y dejando el mismo limpio como una patena. — Nada más me gustaría que ver a Nisharis-sama, era una adolecente cuando nos fuimos…supongo seguirá trabajando allí, como siempre. — Dijo haciendo un ademan con la mano.
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Narro- Pienso-Hablo
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#28
A lo mejor él no bajó la guardia, sino que tú estás mejorando, el entrenamiento tiene que hacer efecto tarde o temprano.- Comenté tratando de justificar a Kyosuke. -Siempre habrá algo que te pueda enseñar.- Agregué intentando de que viera la situación desde otro punto de vista.

-El vino mientras más viejo está mejor,¿ no?- Reí levemente mientras seguía comiendo fideos.

Los minutos venideros fueron tranquilos y en silencio, me limitaba nada más a terminar el tazón de ramen y el poco jugo que me quedaba, sin embargo, llegaron más clientes, el murmullo lejano del pudor de la sociedad hizo que mi oído prestase más atención a sus palabras y no pude evitar reír levemente de nuevo por imaginarme la situación, demostré una sonrisa de culpa a Haze quien me culpaba de forma disimulada, no obstante no le presté atención alguna.

Vi de reojo a las mujeres que acababan de ingresar simplemente para observarles por encima. ”Seguro nunca les tocó correr desnudas bajo la lluvia”

-Podemos llevar una canasta con frutas, o algo de comida, o medicamentos… No sé, todo es bien recibido allá.- Mencioné pensando en que otra cosa podría ser útil, vi el movimiento de sus manos pero no entendí así que lo obvie.

En mi plato y vaso ya no había nada, en un abrir y cerrar de ojos había terminado de comer y me sentía medianamente satisfecho, pero era suficiente para aguantar hasta más tarde. -Muy bueno el ramen, ¿cuánto es todo?.- Pregunté mientras me ponía de pie y sacaba mi monedero para pagar.

-Vamos a apurarnos.- Comenté a Haze, ya que el tiempo seguía corriendo.
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#29
Hazegawa soltó un leve bufido, observando a su hermano enarcando una ceja al escuchar aquello sobre kyosuke, Kei-chan le tenía en demasiada estima por el mero hecho de sacarle del orfanato y era normal, pero Haze le conocía mejor y sabia que tan equivocado podría estar.

¿Le tienes en demasiada estima eh? — Dijo terminándose su plato y observo el menú, en la sección de postres, se fijo en lo que había y en lo que podría llevar a casa al menos ese día no seria para él, pensó que sería un buen gesto llevarle algo a kyu-chan como agradecimiento si iba a entrenar con ellos.

Dadme un…un dulce de estos por favor, el de fresas. — Dijo señalando el nombre en el menú, el cual estaba en la barra. —Sera un buen gesto para Kyu-chan, te encargo que se lo entregues… ¿podrías? —Dijo sonriente, observándole ladeando la cabeza— Se que me voy a arrepentir de esto…y mucho. —Pensó fugazmente, soltando un suspiro.

Deberíamos llevar la ropa que no utilicemos, y cosas de ese estilo…mantas y juguetes, recuerdo que cuando estábamos ahí, no teníamos mucho. — Dijo pagando su plato y el postre, tronándose el cuello para ponerse de pie.

Son doscientos ryos— Escucho decir Haze, a la dependienta del localcito, el ojiblanco espero mientras le envolvían el postre y espero a Kei-chan para marchar, — Aun quedan algunas horas, nos dará tiempo. —Dijo confianzudo.
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Narro- Pienso-Hablo
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#30
-¿Acaso tú no?- Pregunté mientras mis orbes buscaban las suyas para mantener un vínculo directo, era evidente que yo tenía la razón y estaba esperando a que dijera lo contrario para responder. Ahí iban de nuevo las pequeñas disputas sobre Kyosuke….

Al momento en que su hermano pidió el postre de fresas pensó en un momento que era para compartirlo, sin embargo, mi alegría duraría poco sabiendo que era para la vecina del piso de abajo. ”Y después no sabe porque pasan ese tipo de situaciones embarazosas…” El hecho era que mi boca ya se estaba haciendo agua y ver como envolvían aquel dulce con trozos de roja fresa me incitaban más a comerlo. -Yo tambien quiero un trozo por favor!- Exclamé a los pocos segundos como sí de un niño pequeño se tratase que le estuvieran comprando algo pero no para él.

Empecé a sacar el dinero de mi monedero y pagué mi parte, completando así todo lo que ambos habíamos comido. -Con gusto, le diré que se lo envías tú.- Respondí agarrando los dos trozos de paste, los cuales estaban envueltos en una caja lo suficientemente grande para que entrara perfectamente el pedazo.

-Mantas y ropa estaría bien, juguetes es más que todo para distraerse pero considero que lo otro podría ser más útil.- Respondí al tema del orfanato mientras salía del puesto. -Hasta luego!.- Me despedí con una sonrisa y haciendo un movimiento leve con la diestra.

-Bueno, bueno, ahora sí rumbo al mercado.- Dije tomando la delantera, esta vez sí lograrían entrar sin ningún inconveniente o contra tiempo, y era casi que imposible puesto que estaban a unos pocos pasos del lugar.

No obstante, tras unos pocos pasos mi cuerpo se desestabilizo y caí rotundamente contra el suelo, golpeando mis brazos y rodillas, los cuales interpuse para detener o protegerme del impacto, pero ¿con qué había caído? Estaba acostumbrado al suelo húmedo. Lo primero que me preocupo fueron las tartas que tenía en mis manos y me puse de pie inmediatamente, las cajas estaban un poco magulladas y algunos trozos de fresa se habían caído pero todo en orden. -Estoy bien, estoy bien.- Comenté como sí alguien me estuviera preguntando.

Una vez tranquilo por los dulces vi unos centímetros atrás el culpable de mi accidente. -¿Qué hace una cáscara de banana en medio de calle?- Pregunté molesto mientras veía la cáscara.
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