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Situación actual: Tras la reunión mantenida por los Kage en el Valle de los Dojos, se ha firmado una renovada Alianza de las Tres Grandes. Uzushiogakure, Kusagakure y Amegakure unen fuerzas contra la invisible amenaza de los Ocho Generales de Kurama. Así, sus ninjas prometen velar por la paz y colaborar compartiendo cualquier información que obtengan de estos, tanto como garantizar la seguridad de los tres Guardianes jinchuuriki, Uchiha Datsue, Eikyuu Juro y Aotsuki Ayame.

Se está construyendo un complejo circuito de vías de ferrocarril a lo largo y ancho de Oonindo. Se prevee que el servicio de trenes del continente se inaugure a principios de Viento Gris. Al mismo tiempo, en secreto, se está instalando una red de telefonía internacional para altos cargos. Este es un secreto que los shinobi han jurado guardar para sí mismos. El teléfono está disponible de forma local en cada una de las aldeas, y aunque en Amegakure ya existía, en Uzushiogakure y Kusagakure está suponiendo toda una revolución.




[Unific] Te recordaré
Keisuke Sin conexión
Genin de Ame
Ninjas de Ame
Nivel: 16
Exp: 28 puntos
Dinero: 3500 ryō
#1
Paso tras paso, escalón tras escalón, cada pisada, cada peldaño que bajaba, cada sonido que corría como un eco por las escaleras… Todo, todo eso me parecía tan irreal, sobre todo por lo que acababa de vivir, por lo que mis ojos vieron.

¿Cuánto tiempo había pasado ya? Seguramente uno considerable, descender desde el despacho de la mismísima Arashikage por las escaleras debía robarse varios minutos, varios minutos que no transcurrieron en vano, todo ese tiempo en mi mente se había repetido lo ocurrido en el día, los momentos claves, recuerdos que seguirían allí para atormentarme, el encuentro en el parque con Aiko y Mogura, la arrogancia de éste por su nuevo ascenso, la idea de brindarle ayuda a la pelirroja, la instigación de Manase, la valentía de la inmortal y finalmente la llegada al despacho, pero había una escena que se prolongaba con más tiempo, esa en dónde la sangre salpicaba todo, en dónde su pálido y frágil cuerpo caía, y su voz… ¿Cómo olvidarla? Sellarla en el lago de la aldea ¿por qué? La inmortal de Amegakure no moriría, simplemente estaría atrapada… Atrapada hasta que alguien la sacase de su entierro sub-marino...

Atravesé la recepción ajeno a todo lo que ocurría a mí alrededor, pude escuchar el murmullo de las demás personas, pero nada de eso me importaba en este momento, simplemente quería estar sólo, sólo bajo la lluvia. Mis pasos me llevarían al lugar indicado, al lugar que iría justo antes de ser solicitado en el despacho de Yui; el agua me recibió como siempre, con rudeza y fría, con indiferencia, pero era ella la única que podía entenderme, la que sentía que en este momento me comprendería y me consolaría… Las ráfagas de viento se pusieron a mi disposición, invitándome a las plataformas, a una de esas bases flotantes en las que por pura coincidencia me haría estar cerca de la kunoichi, indistintamente en que parte del lago esté, ahora sería lo más cerca que podría estar de ella.

Fue inevitable, al ver al lago, encontrarme con la imagen de la pelirroja hundiéndose hasta lo más profundo y misterioso del lago, sin embargo, sabía que no era solo una ilusión, su cuerpo físico ahora descansaba ahí. —Maldito Mogura…— Murmuré con odio y rencor mientras cerraba mis manos, clavando las uñas en las palmas de mis manos, ¿qué sentía en ese momento? Lo sabía bien, era impotencia, y era demasiado tarde si quiera para pensar en hacer algo para remendarlo.

En ese preciso momento fue que se manifestó una voz como un murmullo, la emisión fue creciendo en frecuencia e intensidad, y su mensaje era claro, directo al grano, lleno de la cruda verdad… “Eres débil Keisuke… Débil y tonto, vaya combinación jajaja, ¿cuándo es que vas a aprender? “ Y con ello era más que suficiente para herir mi orgullo, porque sabía que en el fondo esa voz tenía razón.

—Nos volveremos a ver, Watasashi Aiko— Dije con determinación mientras liberaba toda aquella energía que estaba reteniendo, un puñetazo directo al aire. —No es el fin de la inmortal de Amegakure…— Entonces miré al nublado cielo, dejando que Amenokami siguiera bendiciéndome, ese era el momento. —Te lo prometo.
Hablo - "Pienso" - Narro
Color de diálogo: Limegreen
Byakugo no In: Inicio 19/04/2018
[Imagen: 5b744fac64c6fe9ec924f3cf50c4417fo.jpg]
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