![]() |
|
Baile de espadas - Versión para impresión +- NinjaWorld (https://ninjaworld.es) +-- Foro: País del Fuego (https://ninjaworld.es/foro-pais-del-fuego) +--- Foro: Valle de los Dojos (https://ninjaworld.es/foro-valle-de-los-dojos) +---- Foro: Lago Partido (https://ninjaworld.es/foro-lago-partido) +---- Tema: Baile de espadas (/tema-baile-de-espadas) Páginas:
1
2
|
Baile de espadas - Amedama Daruu - 22/01/2020 Nada más poner pie en el puente, Daruu sintió un escalofrío. Allí mismo, hacía lo que parecía ahora una eternidad, había disputado un combate contra Uchiha Akame. Lo que pareció una reconciliación con alguien a quien consideraba un enemigo. «¿Qué irónico, verdad?», pensó, mientras caminaba en silencio, acariciando la barandilla del puente con la punta de los dedos. «A veces, las primeras impresiones sí que son las correctas. Al final eras un hijo de puta de cuidado, ¿verdad?» El shinobi saltó a la baranda y se acuclilló mirando la superficie tranquila del Lago Partido. Tomó aire y suspiró lentamente. A pesar de todo, aquél lugar le inspiraba tranquilidad. El Valle de los Dojos siempre le había inspirado tranquilidad. Era un lugar tan... tranquilo. De pronto, unos pasos contra la madera del otro extremo del puente rompieron el silencio. Alarmado como sólo puede estarlo un ninja, el muchacho desvió enseguida la mirada hacia allá. Llevaba una bandana atada al brazo izquierdo, de color carmesí, pero no lograba distinguir el símbolo de la placa. ¿Uzujin? —Buenas tardes —dijo Daruu, dándose la vuelta y quedando sentado del lado del puente—. ¿Compañero shinobi? RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 22/01/2020 La vida daba unos giros que uno nunca se esperaba ¿Quien podia imaginar que un día volverías de un viaje y te quedarías un barco? Yo no. Pero así fue. Un jodido barco. Pero había una pega. O varias. La primera es que el barco no podría navegar por tierra firme, por que era un barco. Y la segunda: No sabia manejarlo todavía. —Ahg, que frustrante. ¿Que narices significa esta palabra? Ni siquiera soy capaz de pronunciarla —¿Te has traído el manual? Si. Yuuna y yo viajamos al Valle de los Dojos. Y en mis turnos de vigilar por las noches mientras ella dormía, me dedicaba a intentar comprender el maldito manual del barco que me había agenciado. Ah. El viaje. Pues resulta que mi padre había encargado unos materiales nuevos para hacer unas cosillas. De las que no quería hablar mucho. Pero por algún motivo, lo mas cerca que podían dejarlos era allí. Y no pillaba precisamente cerca. Como mi madre tenia otros menesteres, pues nos envío a nosotros. La parte buena es que, aquel lugar, era un sitio ideal para entrar. Y ya que estábamos... Los samuráis peleaban de otra forma, y yo tenia que aprender a enfrentarme a ellos. No ha pelear como ellos, no. A enfrentarme a ellos. Tenia una cuenta pendiente con aquel hijo del hierro, y mi mejor baza para poder enfrentarlo de igual a igual era pedirle ayuda a Yuuna. El viaje no fue corto. Pero al menos, con su compañía, se hizo ameno. Viajar solo hubiese sido aburridísimo. Aunque yo sabia lo que realmente le preocupaba a mi padre cuando nos mando a los dos: la seguridad de los materiales. No yo, ni mi aburrimiento. Lo importante es que llegamos allí con tiempo de sobra y sin encontranos problemas. —Los materiales llegaban mañana, ¿Verdad? —Si, ademas hoy hemos llegado pronto, tenemos todo el día para hacer lo que nos apetezca. ¿Que te parece si buscas un sitio para pasar la noche y mientras yo uno tranquilo para que entrenemos? Yuuna asintió y así fue como nos dividimos aquel día. Allí en el valle había un montón de lugares donde uno podía ejercitarse y hacer combates de práctica. Pero yo buscaba algo mas alejado, algo más tranquilo. Y no tardé en encontrarme aquel lago dividido por un puente. Parecía el lugar ideal, así que decidí explorarlo. La verdad es que iba un poco a mi bola, observando el paisaje y todo lo que me rodeaba, por eso me sobresalté al escuchar su voz. —Buenas tardes —¿Ya era medio día? Iba tan ensimismado en mis pensamientos que ni me había dado cuenta.—. ¿Compañero shinobi? —Buenas tardes. Supongo que si, aunque por lo que veo, venimos de sitios distintos. ¿No te he molestado verdad? ¿Estabas usando tu este sitio para entrenar? Bueno. En parte fue por educación. En parte por que yo quería entrenar allí con Yuuna. Pero si estaba usándolo él... Aunque parecía que había espacio para todos. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 22/01/2020 —Buenas tardes. Supongo que si, aunque por lo que veo, venimos de sitios distintos. ¿No te he molestado verdad? ¿Estabas usando tu este sitio para entrenar? —dijo el recién llegado. Sí, definitivamente era uzujin. Tenía los ojos verdes y el cabello negro recogido en una coleta alta. Vestía de blanco, y portaba dos espadas en la cintura. ¿Un practicante de Kenjutsu, quizás? —He venido unos días para entrenar —dijo Daruu, bajando de la barandilla de un salto—, y para disfrutar del clima agradable de los Dojos. Ahora mismo no estaba haciendo nada, simplemente recordando un antiguo combate que tuve... en este mismo lugar. »Si quieres entrenar aquí, puedo irme —cedió—. Aunque no me importaría un buen combate de entrenamiento, si es que estás dispuesto a combatir aunque sea con un jonin. —El muchacho se acercó y le tendió una mano—. Amedama Daruu, encantado. RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 22/01/2020 —He venido unos días para entrenar. —Entonces si, la estaba usando antes de que llegara yo. Tendría que buscar otro lugar. O eso pensé. —, y para disfrutar del clima agradable de los Dojos. Ahora mismo no estaba haciendo nada, simplemente recordando un antiguo combate que tuve... en este mismo lugar. Pues parecía un buen sitio para una buena pelea. De esas que se graban en la memoria. Pero yo hoy había venido a recibir una paliza. Que era lo que normalmente pasaba cuando entrenaba con Yuuna. »Si quieres entrenar aquí, puedo irme. —Pues si quería entrenar allí, pero tampoco quería echarle. Quiero decir, había sitio para todos ¿No?—. Aunque no me importaría un buen combate de entrenamiento, si es que estás dispuesto a combatir aunque sea con un jonin. —Acepte la mano que me tendió y le di un apretón—. Amedama Daruu, encantado. Me quería sonar de algo de algo ese nombre. Puede que Hanabi lo mencionara en alguna de sus historias. Pero como no estaba cien por cien seguro... Mejor no decir nada. —Sasaki Reiji, Encantando.— En serio, me sonaba mucho su nombre. Lo juro. —Pues había venido a entrenar con mi pareja, aunque esta tardando un poco. —Quizás tenia que ver el hecho de que nos habíamos dividido y no habíamos quedado en ningún lugar. Quizás.—Así que no me importaría recibir primero la paliza de un Jonin. —Total, un paliza antes y otra después de comer, nunca venían mal para la dieta. —Eso si, no creas que no te voy a dar guerra solo por ser gennin. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 22/01/2020 Daruu sonrió y asintió como respuesta. Dio un par de saltos de calentamiento hacia atrás, situándose a cinco metros del genin de Uzushiogakure, y activó su Byakugan. En sus extraños iris blancos apareció la tímida sombra de una pupila, y las venas de los costados de la cara, que conectaban con los ojos, se hincharon antinaturalmente. Daruu juntó entonces los pies y formuló el Sello de la Confrontación, una tradición entre shinobi que van a disputar un duelo amistoso. —Es lo que espero de ti —dijo—. ¿Estás listo, entonces? RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 22/01/2020 Aquel ninja de amegakure llamado Daruu dio un par de volteretas y se situó a unos cinco metros de mi. Para mi sorpresa, sus ojos cambiaron de color y se volvieron...¿Blancos? No estaba muy seguro de que era aquello, pero debía tratarse de algún tipo de técnica ocular. Acabaría por descubrirlo en algún momento. Le devolví el sello de la confrontación. De los pocos sellos que podía hacer. Fijate. Y no servía para realizar ninguna técnica. Desenvainé a Tsubame, sujetándola con las dos manos con el filo apuntando en dirección al shinobi de ojos blancos. —Ahora si. Lejos de ser un shinobi normal y corriente, capaz de moldear el chakra con los sellos, tampoco era una persona a la que gustasen los engaños o los trucos. Mi estilo de combate era directo de frente. ¿Contenerme? Era un jodido Jonin, si alguien tenia que contenerse para no matar a su rival, era él. Pero esperaba que, para no matarme, fuera la única razón por la se controlase. Y por eso, di el primer paso. Lo mio era el combate cuerpo a cuerpo, si se mantenía lejos, iba a tenerlo muy jodido. Aunque hacia poco había aprendido algo interesante. Corrí directo a la boca del lobo. Hacia delante. Como lo haría un uzujin para unirse si viese una pelea frente a él. Y, si alcanzaba su posición, el primer tajo vendría de abajo hacia arriba. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 23/01/2020 El uzujin respondió a su sello con el propio, dando comienzo al duelo, y se decidió por dar el primer paso. Reiji desenvainó una de sus espadas y la sujetó con ambas manos apuntando a Daruu con el filo. Se lanzó a la carrera al encuentro del Hyūga, quien formuló un extraño sello con la mano derecha, estirando el brazo hacia abajo en diagonal. Algo hizo click, y la empuñadura sin filo de una espada apareció bajo su manga. Daruu asió con fuerza el arma, que reveló rápidamente el acero extendiéndose hacia adelante en dos fracciones retráctiles. Inmediatamente después, una guarda dorada rodeó a la katana al tiempo que el muchacho la sujetaba con ambas manos también colocándola frente al cuerpo para recibir al espadachín del cerezo. Reiji lanzó un tajo de abajo hacia arriba que fue recibido por la Intangible desde el cielo. Daruu giró la muñeca y aplicó chakra al filo, arrojando a Tsubame al suelo. Inmediatamente, Daruu pisó la hoja y echó el pie hacia atrás, deslizando la espada hacia su retaguardia unos metros. Entonces soltó la empuñadura, y la hoja de su espada volvió a ocultarse, junto a la empuñadura en su antebrazo. El muchacho movió el antebrazo hacia adelante para golpear a Reiji en el rostro. RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 23/01/2020 Lejos de alejarse para hacer ninjutsus de larga distancia que seguramente me hubieran jodido, aquel jounin de amegakure hizo un gesto con la mano y saco una espada retráctil que sujeto con ambas manos. ¿Por que no se me había ocurrido algo así? Seguro que era un éxito en ventas 〜Por que tu no piensas, idiota. centrate en pelear y deja de preguntarte obviedades La voz de mi consciencia a veces era demasiado sincera. Pero tenía razón, no era el momento para ponerse a pensar en el negocio. Era el momento de pelear. No hizo nada para evitar que lo alcanzara y los filos de nuestras espadas se acariciaron. Pero eso solo duro un momento, un instante. Entonces comprendí por que no se había movido ni un solo milímetro. No fue la diferencia de fuerza, el chico no parecía mucho mas grande o fuerte que yo a simple vista. No. Fue la diferencia de experiencia. El tiempo de practica. Las peleas que había tenido. Con un simple giro de muñeca, tsubame se desprendió de mis brazos y acabo bajo los pies de Daruu, el cual la lanzó hacia su espalda con los pies. Hace poco, antes de viajar al hierro, eso hubiese supuesto mi fin. Me hubiera quedado sin nada que hacer y seguramente me hubiera rendido. Pero ahora... Existían cosas que, un inútil con los sellos como era yo, también podía hacer. Lejos de evitar su golpe con el antebrazo, que se sintió diferente a un golpe de taijutsu normal, decidí hacer con Daruu lo en su día hice con Yuuna. Me lo tragué para mantener la corta distancia. Pero, en vez de pisarle el pié como hice con Yuuna, le intente dar un abrazo. No un abrazo de amigo o amante. No. Un abrazo de esos que su utilizan para retener a un enemigo. Y entonces... Liberaria desde mi cuerpo una descarga eléctrica. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 23/01/2020 Reiji recibió el golpe y lo aguantó en el sitio para contraatacar con un abrazo mortal: el muchacho se agarró a Daruu, quien intentó zafarse: pero el uzujin hizo fuerza y se lo impidió. El cuerpo del espadachín emitió un brillo amenazador y un chisporroteo de mal augurio. Daruu chasqueó la lengua, molesto, y cargó chakra en la mano que estaba en el pecho de Reiji, emitiendo una onda de energía que le separaría del muchacho. Reiji hendió el cielo como un cometa envuelto en la furia de Raijin. —Eso ha estado cerca —dijo Daruu. El muchacho dio un salto hacia atrás y se agachó para recoger a Tsubame—. Buena espada, ¿dónde la compraste? —dijo paseando el dedo por la parte roma de la hoja. RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 23/01/2020 Por unos segundos creí tenerlo en mis garras. Ingenuo de mí. No solo era un jounin, si no que ademas, yo no tenia ningun tipo de conocimiento sobre las habilidades del rival. Por eso, no fue nada sorprendente que, de un golpe en pecho, me mandara a volar a unos cinco metros de distancia de él. Y esto pasó justo antes de que mi técnica terminase de activarse. Necesitaba entrar mas el ninjutsu. El no poder hacer sellos me había hecho dejarlo de lado y se notaba a la hora de ejecutar técnicas esa falta de entrenamiento. Ahora que había descubierto que existían técnicas que incluso yo podía hacer... Había que practicar. Pero esa había sido una buena primera toma de contacto con esa técnica. Quizás tenía que buscar algún modo mas eficaz de retener al enemigo. Por que si Daruu no hubiera sido un aliado... Podría haberme apuñalado. —Eso ha estado cerca. —Menos de lo que me gustaría, la verdad. Pero nada mal para un principiante ¿verdad? El hecho de verle empuñar la espada de mi padre me puso tenso. No al nivel de Yuuna, lo suyo era entendible, era lo único que le quedaba de él. Pero en mi caso, mi padre seguía vivo de momento. Y con mas energía que nunca. Entonces, ¿Por qué? —Buena espada, ¿dónde la compraste? —¿Comprar? Soy descendiente del mejor herrero de Uzushio, que digo de uzushio, de todo el mundo. Esa espada esta hecha por mi padre para mi. Desenvainé entonces mi otra espada. —Pero esta... Esta la hice yo. —En mis tiempos mozos, claro. La primera que hice. Quizás se me estaba quedando pequeña. —Mi padre hace las mejores espadas. Pero yo... Mis creaciones serán legendarias. Estas ante el futuro mejor herrero que habrá conocido este mundo jamás. Bueno. O eso iba a intentar. Tanta chachara era, en realidad, por que a parte de fallar miserablemente, había gastado demasiado chakra. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 23/01/2020 —¿Comprar? Soy descendiente del mejor herrero de Uzushio, que digo de Uzushio, de todo el mundo. Esa espada esta hecha por mi padre para mi. —Daruu alzó una ceja, observando el filo del arma con curiosidad. ¿El mejor herrero del mundo? Lo dudaba mucho. Pero no iba a hacerle ascos a un hijo orgulloso de su padre. Reiji desenvainó su otra espada, más corta, y declaró que él la forjó. Eso sí que hizo a Daruu admirar un poco al muchacho. Hacer una espada no parecía nada fácil. No lo era cocinar, cómo va a serlo hacerlo con metales. »Mi padre hace las mejores espadas. Pero yo... Mis creaciones serán legendarias. Estas ante el futuro mejor herrero que habrá conocido este mundo jamás. —Pues si quieres ser el mejor herrero del mundo —contestó Daruu—, no puedes perder el tiempo haciendo de ninja. Aunque... no puedo decir que no comparta un sueño parecido. Más humilde. —El Hyūga le guiñó un ojo, y soltó a Tsubame. Pero el arma no cayó al suelo, sino que se quedó flotando en el aire por arte de magia. El filo giró poco a poco y apuntó a Reiji desde una posición cercana al hombro izquierdo del amejin. »Padre contra hijo. —Sonrió. La espada salió disparada contra Reiji, dispuesta a clavarse en su torso. RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 24/01/2020 —Pues si quieres ser el mejor herrero del mundo —primero tenia que superar a mi padre, eso seguro.—, no puedes perder el tiempo haciendo de ninja. Aunque... no puedo decir que no comparta un sueño parecido. Más humilde. Recuperar mi banda fue, quizás, lo mejor que había hecho en mucho tiempo. ¿Volver a soltarla? De momento no. Oh. Pero aquel shinobi de Amegakure era una sorpresa andante. ¿Hacer flotar una espada en el aire? ¿Eso era legal? En el mundo shinobi, si. —Padre contra hijo. No sabía muy bien que pretendía. Pero me lo imaginaba viendo flotar la espada. La espada salió volando en mi dirección. Mi padre era un hombre perfeccionista hasta el limite. Estaba obsesionado. Por eso sus espadas eran muy superiores a las de cualquier otro. Pero el me había obligado a heredar su perfección. Había golpeado el acero con el martillo incontables veces. Y el cuerpo... El cuerpo era capaz de memorizar los movimientos. Por eso, con mi brazo izquiero, alcé a Ichiko en aire con la parte roma apuntando hacia Daruu. Dejando que el chakra fluyera por el filo de la espada. Nunca había usado esa técnica en presencia de nadie. Pero mi brazo conocía el movimiento a la perfección. Y por eso, cuando Tsubame estuvo al alcancé, mi brazo no dudo. Un golpe firme. Un golpe seco. Como el de un martillo que golpea el acero. Un golpe no lo suficientemente fuerte para partirla, por que eso no es lo que quería, pero si un golpe lo suficientemente fuerte para desviar su trayectoria y dejarla clavada frente a mi. ¿Funcionaria? Tenia que tener fe. Por que... —¿Quien dice que forjar espadas y usarlas tiene que estar reñido? RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 24/01/2020 Reiji alzó la espada que él mismo había forjado hacia el cielo, y la hizo descender de golpe en un tajo contundente con la parte roma. Tsubame se quedó clavada en el puente, y añadiría una marca más a las cientos de cortes que ya exhibía la madera. Daruu no pudo sino aplaudir. ¡Qué espectáculo! —Eres bastante diestro, Sasaki Reiji —dijo—. No está mal. Para un uzureño. —Le guiñó el ojo—. Pero deberías tener cuidado. Has agotado ya la mitad de tus reservas de chakra. Eso podría ponerte en apuros. RE: Baile de espadas - Sasaki Reiji - 24/01/2020 La fe movía montañas, aunque este caso, lo que había hecho era dejar clavada una espada en el suelo. Estaba feo que yo lo dijera, pero me había quedado bastante guay. Tenia que probarlo con la espada de algún contrincante cuando me atacara, si funcionaba, se llevaría un sorpreson. — Eres bastante diestro, Sasaki Reiji Bueno, mi destreza sin duda era lo mas destacable de mi. Pero, no. Eso no había sido destreza. Eso había sido constancia, repetición, memoria corporal. Mi brazo tenia tan grabado el golpe del martillo, que para mi era un movimiento tan normal como parpadear. — No está mal. Para un uzureño. Oh. Puyitas amistosas. Pero esa si se la podia devolver. — Que No esté mal el peor de los shinobis de uzushio habla muy bien de mis compañeros. ¿No crees? Sonreí. Seguramente esa puya volvería a mi. No dudaba del ingenio de aquél Jounin, pero mientras tanto... Volví a envainar a Ichiko. — Pero deberías tener cuidado. Has agotado ya la mitad de tus reservas de chakra. Eso podría ponerte en apuros. ¿Y como narices sabía él eso? Acaso... ¿Se trataba de eso su técnica ocular? Que conveniente eso de saber cuanto chakra gastaba tu enemigo. Supongo. Volví a coger la espada de mi padre. — Mmm pero llevaba mucho tiempo encerrado, y mi chakra tenia ganas de salir y ver mundo Mas o menos era verdad. La otra verdad era que quería probar esas técnicas. Las había aprendido hace poco y no sabia bien como utilizarlas. Y aún me quedaban unas cuantas. Eso si. ¿Que hacía mucho que no gastaba tanto chakra? Bueno, no solo era verdad, si no que era la primera vez. Así que estaba disfrutando del momento. RE: Baile de espadas - Amedama Daruu - 26/01/2020 Aquella conversación, escuchada fuera de contexto, sin duda haría levantar algunas cejas. Fuese como fuere, que el chakra de Reiji llevase mucho tiempo sin ver mundo y quisiera salir le beneficiaba a Daruu. Un duelo era un duelo, amistoso o no, y aunque el Hyūga se sabía en ventaja pensaba luchar como si no lo estuviera. «No le des cuartel a un enemigo por creerte mejor que él, o podrías morir», solía decir un sensei de su academia. Un tipo calvo, barbudo y muy cabrón que aprovechaba cuando sus alumnos bajaban la guardia para golpearles con un palo en la cara en clases de Taijutsu. Pero bien, bien. Daruu también sacaría su chakra a pasear. Haría algo nuevo que estaba deseando poner en práctica. El muchacho cerró ambos puños y se concentró unos instantes. Cuando los abrió, sus dos manos estaban llenas de brillantes agujas de color azul cielo. Abrió los brazos, lanzándolas al aire. Pero las agujas se negaron a caer, sino que quedaron flotando a su alrededor como lo había hecho la espada del padre de Reiji un minuto antes. Y entonces, Daruu cerró los brazos. —¡¡Senbonjutsu: Amedama Shigure!! Las agujas salieron disparadas hacia el pobre Reiji, quien sujetaba en la mano una espada. No podía bloquearlas todas, o al menos eso creía el Hyūga. Pero esperaba que al menos esquivara el ataque aunque fuera parcialmente, porque su Byakugan, certero, sabía dónde clavar un senbon. Y el jutsu, dado en el blanco, a aquél pobre genin... ...podría ser mortal. |