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(B) La penumbra de Lady Tākoizu - Versión para impresión +- NinjaWorld (https://ninjaworld.es) +-- Foro: País de la Tierra (https://ninjaworld.es/foro-pais-de-la-tierra) +--- Foro: Montañas de la Tierra (https://ninjaworld.es/foro-montanas-de-la-tierra) +--- Tema: (B) La penumbra de Lady Tākoizu (/tema-b-la-penumbra-de-lady-takoizu) |
RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 10/02/2019 Oh, tenía muchas. Pero la más importante de todas: —¿Quién eres, Gū...? —soltó, mientras cruzaban el primer puente. Pronto se darían cuenta de que los vientos nocturnos lo hacían moverse como una pluma. Los tablones de madera sonaban con cada pisada y qué decir de las sogas que se sostenían entre cada extremo. . . .
Pasados los cinco minutos, ¡puff! Kitana volvió a su forma original. Para entonces, ella y el nuevo clon se encontraban cerca del punto inicial del que partieron Urami y Datsue el original. Unos quince minutos de caminata continua más o menos. —¿Quién te contrató para "cuidarnos"? —soltó, de pronto. En su forma de perro había tenido tiempo para esclarecer su mente y pensar muchísimas cosas—. ¿y sabíais que tenían que protegernos de algo, no es cierto? ¡por qué no lo informaron! ¡Podríamos habernos preparado! Preguntas legítimas. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 10/02/2019 Datsue suspiró. —Por supuesto que sí. Podríamos haberos avisado. Pero, ¿realmente os hubieseis preparado? Según se me dijo, involucrar a ninjas iba en contra de vuestras normas. Pero, como se ha visto, solo rompiéndolas se pudo rescatar a tu hermana. —Claro que todo hubiese sido mucho más fácil. Pero, las quejas, a Nahana. O a Soroku. A todos menos a él—. Vamos, Kitana. Tú ya sabes quién me contrató. El único que se preocupa realmente por vosotras. El único que estaría dispuesto a jugarse su pellejo, su oficio y su vida por la vuestra. »Sabes quién es —repitió—. Di su nombre. Mientras tanto, el Uchiha colocó un Sello Brújula en la palma de su mano. Así pues, empezaría a caminar en la dirección que le indicaba. • • •
—Oh, no me jodas —farfulló, al ver el puente temblando como una rama en un vendaval bajo sus pies. Se aferró con más fuerza a la mano de Urami, y asió con la mano libre la cuerda del puente. Su corazón empezó a latir con más fuerza. ¿Qué haría si caía? ¿Qué podía hacer para evitarlo? Mejor pensarlo ahora, todavía en pie, que precipitándose hacia una muerta segura. «Lo tengo». Conllevaría un gran gasto de chakra, sí. Pero creía tener un plan que le evitase la muerte a él y a Urami. —Pisa donde yo y con cuidado, Urami. Con cuidado… RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 10/02/2019 Di su nombre, di su nombre, di su nombre... —Papá... —fue muy tarde cuando se dio cuenta de lo que había dicho. Se llevó las manos a la boca y se la tapó. ¿Acaso ese ninja lo sabía ya?—. escucha, Urami aún no lo sabe. No... no se lo digas. Por favor. . . .
Tablón tras tablón, paso tras paso. Urami y Datsue lograron pasar el primer puente. La chica hizo plantón y aguardó con los brazos cruzados la respuesta a su pregunta. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 11/02/2019 Datsue —el clon— se detuvo de golpe, en seco. —¿¡Cómo!? ¿¡Soroku es tu padre!? —Aquello sí que no se lo había visto venir—. Ehm… Claro, claro. No se lo diré. Lo cierto era que Datsue nunca se había preguntado quién era el padre de ellas. Había asumido, interiormente, que había muerto. O que, un día, se había ido a por tabaco. «Joder, ¡puto Soroku! Cómo se lo monta el tío. La deja embarazada y luego se pira». Pero no debía perder el tiempo con aquello, Nahana estaba en peligro, y cada minuto contaba. Volvió a mirar la dirección a la que apuntaba la brújula, y retomó la marcha. • • •
Un paso. Y otro. Y otro más. Por suerte, ambos llegaron al otro lado del puente sanos y salvos, sin ningún susto. Urami se soltó de su mano y se cruzó de brazos, aguardando por una respuesta que todavía no llegaba. Datsue suspiró. —Mi nombre real es Datsue, aunque la gente me conoce como el Intrépido. —Ah, ¿cuánto hacía que no soltaba su característica frase? Le supo a vino tinto, a un gran reserva guardado por años para que cogiese la textura y el sabor ideal para degustarlo en aquel preciso momento. Prefirió no emborracharse y dejarlo ahí, omitiendo la retahíla de apodos que solían seguirle—. Soroku me contrató para defenderos a ti, tu hermana y tu madre, al creeros en peligro. Como al parecer tenéis una norma que os impide llevar a ninjas a vuestro templo sagrado, tuve que hacerme pasar por aprendiz de herrero. Aunque la Marca del Hierro no es falsa. Me la gané en su día, a pulso. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 11/02/2019 ¿Cómo no se dio cuenta? ¡ella! que era tan atenta, tan buena leyendo a la gente. Pero no, con él no. Se la había creído completa, de que se trataba de un mugroso muchacho rescatado por Soroku. Ah, y el bueno de Soroku... siempre ocupándose de su familia cuando nadie se lo había pedido. Le tenía en gran estima, y ni siquiera sabía que estaban emparentados. Ambos continuaron el rumbo por los otros dos puentes. Si tenían la suficiente cautela y no apuraban el paso más de lo debido no tendrían problema alguno en dar con la última cuesta de otra colina. Quizás no se dio cuenta, pero ya había pasado más de una jodida hora y, en efecto, el ataque ya había sido consumado. Urami se llevó las manos a la boca, ahogando sus lamentos. El Templo del Hierro estaba tomado en su totalidad. —Mira, la forja. La gran forja del Toro les quedaba abajo de ellos, tras una caída empinada de al menos veinte metros. Claro que había una escalera caracol que daba hasta ella y que podrían tomar si no estuviera custodiada por cuatro tipos con sendas cimatarras en las manos. También pudieron ver al Templo en todo su esplendor desde ahí arriba. A los distintos puntos de interés y a la cantidad de canujos que lo custodiaba desde todos los flancos. Había matones en la Estatua de Lord Yunkai, en la plaza, en los distintos accesos al comedor, cocina y habitaciones. Y claro, la entrada que daba acceso al ala donde vivía Nahana también tenía su guarura personal. Kitana y el otro clon, mientras tanto, continuaban su rumbo. Llegarían en media hora, tal vez. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 11/02/2019 Datsue chasqueó la lengua, irritado. Había llegado tarde. Había llegado tardísimo. El templo estaba tomado. Había mercenarios por todas partes. Una colmena de abejas lista para defenderse de cualquier intruso. Probablemente, ya estarían arramblando con todo, para hacer parecer que su objetivo había sido el de saquear. Nahana quizá ya estaba muerta. O estaba a punto. Si no lo estaba, ¿cómo iba a llegar hasta ella? Y, incluso si se diese ese milagro, ¿cómo iba a salir de allí con vida? «Mierda, mierda, mierda… Si tuviese a mi Hermano aquí… ¡Jooodeeer!» Fue en ese preciso instante cuando más echó de menos a Akame. Si él estuviese allí, hubiese sabido lo que hacer. Se hubiesen infiltrado en la fortaleza los dos, con un par, sin miedo y sin temor. Porque a los Hermanos del Desierto nada se les hacía demasiado grande. Pero, él solo… —Urami, tienes que volverte —le dijo, muy serio. Le tomó la mano y le mostró su propia palma—. ¿Ves este kanji que tienes aquí? —Ahora mismo, ella tenía el 北 iluminándole la palma de la mano—. Es un Sello de Rastreo. Ahora mismo, mi clon está viniendo hacia ti gracias a esto. Dispone de una brújula que apunta en tu dirección. Está con tu hermana. »Bien, pues vas a cumplir tu sueño, Urami. Vas a tener que fugarte. Junto a tu hermana. Lejos, muy lejos de aquí. Yo daré con vosotros… cuando recupere a tu madre. »¿Estamos? RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 11/02/2019 Urami no se había percatado del kanji hasta que el mismo Datsue se lo señaló. ¿Cómo coño había llegado hasta ahí? ¿se lo había puesto él, y en qué momento? miles de interrogantes la azotaron en súbito. Supuso que así era todo con un ninja. —No era mi sueño. Fue sólo un capricho... ahora lo entiendo —alzó la mirada y observó el Templo—. ¿Y a dónde iremos? ¡este es nuestro hogar! toda su vida está en estos muros. Aún si... aún si llegas a rescatarla querrá morir con su Templo. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 11/02/2019 ¿Qué iba a querer morir con su templo? Eso sería ponerle las cosas muy fáciles. Pena que, en aquellas semanas, le hubiese cogido algo de cariño a la jodida. No, de estar en sus manos, ella no moriría allí. —Tu madre es fuerte. Más de lo que crees. Más de lo que ella piensa. Sabrá… resetearse. —Eso esperaba—. ¿Adónde? Ahora mismo, cuanto más lejos mejor. Al menos por un tiempo, Urami, hasta que las cosas se calmen. Tuvo una idea. —Id a Los Herreros. Id junto a Soroku. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 11/02/2019 Sí, Nahana era fuerte. ¿Ella? no tanto. Se largó a llorar y se fungió en un abrazo íntimo con Datsue. Luego le soltó, dándose vuelta y tomando rumbo atrás, sintiéndose más sola que nunca. No se despidió, porque en el fondo de su corazón deseaba poder ver a ese desconocido de nuevo. Fuera quien fuera. Entonces Datsue quedó en soledad, deseando que su Hermano estuviera ahí con él. ¿Qué es lo que iba a hacer, entonces? ¿cómo iba a rescatar a Nahana? sería mejor que ideara un plan, y... rápido. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 12/02/2019 Ambos se fundieron en un sentido abrazo. ¿Cuánto hacía, que Datsue no recibía uno? Demasiado. Tanto que ni lo recordaba. Le hizo sentirse bien. Lo saboreó. Quizá era el último que recibía, antes de que Izanami le acogiese en sus fríos brazos. Mantuvo la mirada en la espalda de ella mientras se alejaba, hasta que su silueta y la oscuridad se hicieron una. Inspiró aire. Echó un largo suspiro. —Venga, va. Va —se dijo, flexionando y extendiendo las rodillas de manera corta pero rápida, cual boxeador en un cuadrilátero—. Tú puedes. Tú puedes. —Y sin embargo, no se movía. Sentía como una cuerda atada a su pecho y tirando de él hacia atrás. ¿Quién tiraba? Su instinto de supervivencia—. Vamos, vamos. Sí, sí… —Cuatro matones en la entrada. Otros tantos repartidos por todo el templo. Shoberu le había dicho que eran al menos veinte—. No, no… Negó con la cabeza. Su corazón martilleándole el pecho. —Oh, mierda. Oh, mierda. —No tenía vergüenza en admitirlo: estaba acojonado—. Qué no se diga, coño. Tú eres el intrépido. El Matakages. Te lanzaron una bijuudama a la cara y sigues vivo para contarlo. —Sí, ¡sí! Pero, ¿acaso su apodo no era en modo irónico? Y en casi todas sus grandes hazañas, Akame había estado a su lado, tan protagonista o más que él. ¿Y si solo no daba el nivel? ¿Y si…? ¡Plaf! Datsue se acababa de abofetear a sí mismo. —Eres un Hermano del Desierto. Eres un Uchiha —el Sharingan relució en su mirada con orgullo—. Baja ahí y a tomar por culo. «Por culo te van a dar a ti», contraatacó por última vez su parte pesimista, antes de que la ahogase con el fuego del orgullo y el amor por su legado. Un fuego débil, aquel. Por grande y poderosa que pareciese su llama, era de mecha muy corta. Lo mejor sería evitar las escaleras a la forja. Rodearla, llegando hasta una pared lateral del templo, haciendo uso de su chakra para pegarse a las paredes y a las rocas. La oscuridad era su aliada. El Sharingan, el que iluminaba con puntitos de chakra a cada enemigo. Cuatro juntos eran demasiados. Pero si encontraba suelto a un grupito menor por el camino… RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 12/02/2019 Sin embargo, Datsue la iba a tener difícil. Desde la colina de la forja, sólo había una pendiente de tierra que llevaba cuesta abajo hasta las escaleras custodiadas por ese único hombre y que, finalmente, daba acceso a la plaza donde yacía la estatua de Lord Yunkai. Para poder llegar hasta los muros sin pasar por encima de aquel esbirro bien parado, había una zanja de al menos treinta metros entre montaña y muro. El Uchiha tenía dos opciones: O atacaba la escalera y acaba con aquel hombre en sigilo —lo más importante de aquella infiltración era no alarmar al resto con cada movimiento—. o tomar un segundo camino de tierra que rodeaba el Templo y que en la inmediata derecha, a unos cincuenta metros; se encontraba el puente principal donde reposaba aquel cartel de bienvenida que relataba 鉄寺Templo del Hierro. Ahí Datsue había visto a dos guardias un tanto distraídos desde una distancia prudente. Sin embargo, habían muros que podría escalar. Tan sólo tenía que elegir cuál. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 14/02/2019 Tras detenerse y meditarlo por unos instantes, el Uchiha optó por el camino de la violencia. Sí, quizá era demasiado pronto para hacerse notar. Quizá debería mantenerse en sigilo por cuanto más tiempo pudiese, pero Datsue había visto una oportunidad. La primera de ellas, quedarse con la cara y cuerpo de aquel tipo. Eso podía darle luego alas a un posible Henge, de verlo necesario. Y segundo, porque tenía la sensación de que, cuando más se fuese adentrando en el templo, más custodiado estaría. Allí solo había un guardia, aparentemente alejado del resto. Quizá fuese su mejor oportunidad para hacer una ejecución limpia e inadvertida, quedarse con su careto, y seguir avanzando. Se besó el dedo anular, allí donde tenía tatuado un diamante, el de la buena suerte, y se encomendó a Izanami. Le dijo que él era su mejor vasallo. Le dijo que nunca tendría un aliado a su causa como él. La alabó; se vendió como el mejor postor; y, en definitiva, hizo lo que mejor se le daba hacer: persuadir. Porque, oh, aquella noche iba a necesitarla a su lado. Guiando sus pasos entre la oscuridad, mientras bajaba por la colina intentando no ser visto. Diciéndole que se detuviese y echase al suelo. Aconsejándole que reptase como una serpiente para escapar de la vista de aquel desgraciado. Y susurrándole al oído cuando llegase el momento de hacer silbar su katana. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 14/02/2019 Oh, pero Izanami era caprichosa. Protegiendo con su manto de velo sólo a los elegidos. ¿Era Datsue una de las joyas de su lanza celestial o simplemente un nuevo sacrificio para alimentar al Yomi? Un susurro tenue, oscuro y sobrenatural le acarició el oído. 彼を殺せ
¡Mátalo! ... ¡fiusm! su katana silbó, precisa. El cuerpo del guardia cayó inerte, y sin vida. El sonido que generó su peso impactando con los tablones de las escaleras, sin embargo, creó un eco endeble que viajó a unos cuantos peldaños más arriba donde había otro guardia más y que atraído por el sonido, empezó a escudriñar más allá de su zona de protección. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Uchiha Datsue - 15/02/2019 «El primero de muchos, Izanami-sama», le prometió, conocedor de que la mujer que invita era de apetito insaciable. Su Sharingan centelleó de arriba abajo, en un rápido análisis del rostro y corpulencia de aquel hombre, para luego volar hasta el siguiente hombre. La siguiente… ¿víctima? Era peligroso, entrar en aquel juego tan rápido. Si abrazaba sin reservas el camino de Izanami, más pronto que tarde acabarían por dar la voz de alarma. Ellos muchos; él, solo uno, y sin apenas chakra. «¡Jodido clon! ¿Te estás follando a Kitana, o qué?» Si era así, podía llegar a perdonárselo. De lo contrario, ya podía darse prisa en su reencuentro con Urami, porque necesitaba su chakra, y lo necesitaba ya. Datsue se agachó, como si fuese a atarse los cordones, y su mano formó el Carnero, convirtiendo su apariencia en la del cadáver. Esperaba que con tanta oscuridad, en plena noche, el humo generado por el Henge no fuese visible. Caminó escaleras arriba, hasta que el otro guardia ya pudiese ver algo de su figura, e hizo un gesto con la cabeza, como diciendo: todo bien por aquí. Luego daría media vuelta y volvería a su posición, junto al cadáver, haciendo como que estaba vigilando. RE: (B) La penumbra de Lady Tākoizu - Umikiba Kaido - 15/02/2019 El guardia miró a su compañero con extrañeza. —Deja de hacer bulla, cabrón. ¿O quieres que Kosetsu-sama baje y nos quiebre a todos, eh? —se dio vuelta e hizo el ademán de retornar a su posición—. acuérdate de lo que dijo. No quiere interrupciones mientras interroga a la vieja. |