15/04/2016, 23:22
El fragor del combate se hacía mas que palpable. La adrenalina corría por las venas de la chica a toda velocidad, y su corazón bombeaba sangre a un ritmo que casi parecía poder salirse del pecho. Pero todo eso no hacía mas que mejorar la situación para ella. Era la reacción mas correcta que podía tener, su cuerpo se adaptaba a la situación, y respondía a toda velocidad. Caso nefasto era que sus oponentes parecían estar en la misma condición.
La chica no pudo acertarlos con el chorro de llamas, eran demasiado ágiles. Pero bien era cierto que parecían mucho mas lentos a la hora de golpear. ¿Se lo estaban pensando para golpear? ¿o meramente habían entrenado para evadir y despues atacar de manera tosca y sin entrenamiento? Sin duda, era algo extraño...
Lejos de quedarse de brazos cruzados, Katomi procedió al cuerpo a cuerpo. Se arriesgó quizás demasiado, pero ya se sabe que quien no arriesga, no gana. —PLUSH!— El golpe certero de la chica tras la finta resonó, había fintado y golpeado con éxito. Como consecuencia, su enemigo reculó y tomó una posición bastante mas defensiva. Parecía que se lo pensaría dos veces antes de atacar a diestro y siniestro de nuevo. No era de extrañar, no cualquier persona era capaz de resistir así como así una patada de una kunoichi, por muy poco entrenada que estuviese, tenía mas adiestramiento que cualquier civil, sabía golpear.
—Vais a pagar muy caro fastidiarme por segunda vez la merienda...— Amenazó con el ceño fruncido.
Entre tanto, alzó nuevamente la guardia, dispuesta a arremeter contra el individuo. Obviamente, esa disputa no iba a quedar en un simple golpe, y menos aún cuando ni tan siquiera habían pedido perdón. Aún menos cuando ya la mitad de la terraza del bar ardía como si de un incendio forestal se tratase... Seguramente las autoridades tardasen poco en llegar al lugar. Por suerte para los shinobi, ellos había sido los causantes del entuerto.
Pese a su posición agresiva, la chica no se lanzó al ataque. Mantuvo la posición y la seriedad, y gesticuló con la mano para que el oponente se lanzase de nuevo al ataque.
Por otro lado, su compañero tampoco estaba haciéndolo mal. Había logrado prever cómo combatían o parecían combatir ese par de robustas moles a las que se enfrentaban, y se había lanzado a atacar adelantándose a un ataque previo por parte de su oponente. El resultado fue similar al de la chica, salvo por el detalle de que el chico apuntó a matar. Con el golpe en la sien, el individuo se tambaleó hasta casi caer, de hecho, se chocó contra una mesa cercana. Suerte tuvo de no salir en llamas, pues la mayoría de mesas estaban ardiendo.
No tardó demasiado en retomar la pose su enemigo, aunque evidentemente, estaba mareado. No sostenía con la misa precisión la espada, y tuvo que observar por un buen rato antes de lanzarse de nuevo al ataque. Lo hizo en ésta ocasión con una carrera en zig-zag, empezando de izquierda a derecha, y concluyendo de derecha a izquierda para lanzar una estocada horizontal dirección al Riko. Quizás al hombre se le había ido la cabeza, pues en ésta ocasión su ataque no iba tan frenado, iba con intención de matar... de cortarlo en dos como mínimo.
Alrededor, los gritos y acusaciones empezaban a escucharse en un torbellino de voces y alarmas. Sin duda, ésta primera visita por parte de los chicos no iba a pasar desapercibida.
Vida–
Chakra–
—Objetos:
* Ninguna AO *
La chica no pudo acertarlos con el chorro de llamas, eran demasiado ágiles. Pero bien era cierto que parecían mucho mas lentos a la hora de golpear. ¿Se lo estaban pensando para golpear? ¿o meramente habían entrenado para evadir y despues atacar de manera tosca y sin entrenamiento? Sin duda, era algo extraño...
Lejos de quedarse de brazos cruzados, Katomi procedió al cuerpo a cuerpo. Se arriesgó quizás demasiado, pero ya se sabe que quien no arriesga, no gana. —PLUSH!— El golpe certero de la chica tras la finta resonó, había fintado y golpeado con éxito. Como consecuencia, su enemigo reculó y tomó una posición bastante mas defensiva. Parecía que se lo pensaría dos veces antes de atacar a diestro y siniestro de nuevo. No era de extrañar, no cualquier persona era capaz de resistir así como así una patada de una kunoichi, por muy poco entrenada que estuviese, tenía mas adiestramiento que cualquier civil, sabía golpear.
—Vais a pagar muy caro fastidiarme por segunda vez la merienda...— Amenazó con el ceño fruncido.
Entre tanto, alzó nuevamente la guardia, dispuesta a arremeter contra el individuo. Obviamente, esa disputa no iba a quedar en un simple golpe, y menos aún cuando ni tan siquiera habían pedido perdón. Aún menos cuando ya la mitad de la terraza del bar ardía como si de un incendio forestal se tratase... Seguramente las autoridades tardasen poco en llegar al lugar. Por suerte para los shinobi, ellos había sido los causantes del entuerto.
Pese a su posición agresiva, la chica no se lanzó al ataque. Mantuvo la posición y la seriedad, y gesticuló con la mano para que el oponente se lanzase de nuevo al ataque.
Por otro lado, su compañero tampoco estaba haciéndolo mal. Había logrado prever cómo combatían o parecían combatir ese par de robustas moles a las que se enfrentaban, y se había lanzado a atacar adelantándose a un ataque previo por parte de su oponente. El resultado fue similar al de la chica, salvo por el detalle de que el chico apuntó a matar. Con el golpe en la sien, el individuo se tambaleó hasta casi caer, de hecho, se chocó contra una mesa cercana. Suerte tuvo de no salir en llamas, pues la mayoría de mesas estaban ardiendo.
No tardó demasiado en retomar la pose su enemigo, aunque evidentemente, estaba mareado. No sostenía con la misa precisión la espada, y tuvo que observar por un buen rato antes de lanzarse de nuevo al ataque. Lo hizo en ésta ocasión con una carrera en zig-zag, empezando de izquierda a derecha, y concluyendo de derecha a izquierda para lanzar una estocada horizontal dirección al Riko. Quizás al hombre se le había ido la cabeza, pues en ésta ocasión su ataque no iba tan frenado, iba con intención de matar... de cortarlo en dos como mínimo.
Alrededor, los gritos y acusaciones empezaban a escucharse en un torbellino de voces y alarmas. Sin duda, ésta primera visita por parte de los chicos no iba a pasar desapercibida.
Estado de Katomi
Vida
90/90
0
–Chakra
114/120
+20
–—Objetos:
- Bandana ninja [Cintura]
- Portaobjetos básico (2/10) [Muslo derecho]
- Kunai (2) [Portaobjetos]
* Ninguna AO *