12/07/2016, 22:17
(Última modificación: 12/07/2016, 22:18 por Himura Ren.)
— Buenos dias, princesa ¿dormiste bien?
Un gruñido seguido de un balbuceo es lo máximo que pude llegar a articular
— ¿Como dices? No te escucho
— ¡¡Que te vayas a la mierda, pedazo de cabronazo!! — Esta vez, estaba tirado en el suelo atado por varias cadenas y grilletes; intentando liberarme, no pude hacer mas que armar algo de ruido con las cadenas. Tras ello, cayó un espada justo a mi rostro clavandose en el suelo del idiota que no dejaba de molestarme dia tras dia.
— Cierra la boca un rato, hazme el favor — Puso su pie en un lateral de mi cara, obligandome a ser incapaz de levantarla un centimetro del suelo. ¿Por que? ¿Por que a mi? ¿Y por que puñetas estoy aqui?. Es lo único que no dejaba de repetirme dia tras dia.
¿Cuanto ha pasado ya? ¿Medio año? No, más. Senti pasar el calor y el frio bajo esta asquerosa celda, mientras lo poco que podia hacer era reptar por el suelo. Hecho de menos a mis conocidos... No son muchos, pero se sentia bien estar con ellos.
— Tranquilo chaval, no te queda mucho aquí ya. El Purgador ya te ha examinado asi como el Absoludor te perdonado por todos tus crimenes. Una pena, al final vas a sernos útil y todo, me hubiera gustado volver a ver al Ejecutor en acción.
¿Purgador? ¿Absoludor? ¿Ejecutor?... ¿De que demonios habla? Mi cuerpo todavia sigue dolorido y no se que es lo que planean finalmente hacer conmigo. Me siento tan debil por culpa de esos productos que me obligaban a tomar dia tras dia. Dia y noche, pasaban ante mis ojos, a veces podia ver o sentir brevemente que tocaban mi cuerpo, pero al instante perdia el conocimiento. No quiero que pasen mas dias y noches, solo quiero que el sol, mi sol, baje al hozironte, se alze la luna, y nunca mas vuelva a levantarse el sol.
Pero se ve dificil, sobretodo, tras el ensordecedor ruido de una explosión, seguido de una nube de humo.
Un gruñido seguido de un balbuceo es lo máximo que pude llegar a articular
— ¿Como dices? No te escucho
— ¡¡Que te vayas a la mierda, pedazo de cabronazo!! — Esta vez, estaba tirado en el suelo atado por varias cadenas y grilletes; intentando liberarme, no pude hacer mas que armar algo de ruido con las cadenas. Tras ello, cayó un espada justo a mi rostro clavandose en el suelo del idiota que no dejaba de molestarme dia tras dia.
— Cierra la boca un rato, hazme el favor — Puso su pie en un lateral de mi cara, obligandome a ser incapaz de levantarla un centimetro del suelo. ¿Por que? ¿Por que a mi? ¿Y por que puñetas estoy aqui?. Es lo único que no dejaba de repetirme dia tras dia.
¿Cuanto ha pasado ya? ¿Medio año? No, más. Senti pasar el calor y el frio bajo esta asquerosa celda, mientras lo poco que podia hacer era reptar por el suelo. Hecho de menos a mis conocidos... No son muchos, pero se sentia bien estar con ellos.
— Tranquilo chaval, no te queda mucho aquí ya. El Purgador ya te ha examinado asi como el Absoludor te perdonado por todos tus crimenes. Una pena, al final vas a sernos útil y todo, me hubiera gustado volver a ver al Ejecutor en acción.
¿Purgador? ¿Absoludor? ¿Ejecutor?... ¿De que demonios habla? Mi cuerpo todavia sigue dolorido y no se que es lo que planean finalmente hacer conmigo. Me siento tan debil por culpa de esos productos que me obligaban a tomar dia tras dia. Dia y noche, pasaban ante mis ojos, a veces podia ver o sentir brevemente que tocaban mi cuerpo, pero al instante perdia el conocimiento. No quiero que pasen mas dias y noches, solo quiero que el sol, mi sol, baje al hozironte, se alze la luna, y nunca mas vuelva a levantarse el sol.
Pero se ve dificil, sobretodo, tras el ensordecedor ruido de una explosión, seguido de una nube de humo.