28/01/2017, 12:40
El rubiales se presentó de una manera muy singular, al parecer dijo llamarse Franco, un nombre que no había oído en toda mi vida. Me quedé un poco a cuadros tratando de asimilar aquel nombre tan extraño, llevándome la mano a la barbilla pensativo, y tratando de no fruncir mucho el ceño, no demasiado...
¿Se llama Franco? Madre mía...que mala baba tuvieron sus padres al escoger ese nombre. No me extraña que esté de mal humor...
-Hola Franco...yo me llamo Yoshimitsu. Me presenté ante el rubio confuso, al tener que decir aquel extraño nombre, que no me gustó nada de nada.
Por otro lado, el otro chico aseguró estar bien. A el también le temblaban las piernas, quizás también entrenaba ejercicios para fortalecer las piernas como yo. Eso me gustó, la gente que dedicaba culto al cuerpo, se merecía todos mis respetos.
Franco estaba un poco mosqueado, quizás le dio envidia que tanto yo, como el otro muchacho, fuéramos unos tipos duros que entrenábamos duro nuestras piernas, en vez de comer tonterías.
— No sé qué haces aquí, pero si te vas ahora no tendremos problemas. Estás asustando al pobre chaval y no quiero tener que devolverte yo mismo a tu país. Así que vete y en paz todos.
-Joder Franco, ¿No te das cuenta que el chaval está entrenando como yo? Además, ¿Cómo vas a llevarme a mi país? Posees algún mágico jutsu de transporte? Pues te estaría agradecido, tengo las piernas hechas puré... Me lamentaba mientras seguía masajeando mis piernas, ahora si cabe con más fuerza.
A pesar de llamarse Franco, parecía ser simpático, quería llevarme el pobre y gentil shinobi de la Espiral a mi país cómodamente. Y yo no estaba acostumbrado a que los desconocidos fueran tan amables, me resultó algo embarazoso aquello.
—. Por favor, no os peleéis. Ya he tenido muchos problemas vagando por aquí. Solo quiero salir del bosque...
¿Pelear ahora? Necesito descansar primero
-¿Quieres pelear muchacho? ¿No te das cuenta de que soy un shinobi? Te haría puré en un abrir y cerrar de ojos. Comenté con tranquilidad. -Solo peleo con gente que esté a mi altura, no por nada, es que si no me aburro un montón.
Se llama Franco...que desdichado debe ser...
¿Se llama Franco? Madre mía...que mala baba tuvieron sus padres al escoger ese nombre. No me extraña que esté de mal humor...
-Hola Franco...yo me llamo Yoshimitsu. Me presenté ante el rubio confuso, al tener que decir aquel extraño nombre, que no me gustó nada de nada.
Por otro lado, el otro chico aseguró estar bien. A el también le temblaban las piernas, quizás también entrenaba ejercicios para fortalecer las piernas como yo. Eso me gustó, la gente que dedicaba culto al cuerpo, se merecía todos mis respetos.
Franco estaba un poco mosqueado, quizás le dio envidia que tanto yo, como el otro muchacho, fuéramos unos tipos duros que entrenábamos duro nuestras piernas, en vez de comer tonterías.
— No sé qué haces aquí, pero si te vas ahora no tendremos problemas. Estás asustando al pobre chaval y no quiero tener que devolverte yo mismo a tu país. Así que vete y en paz todos.
-Joder Franco, ¿No te das cuenta que el chaval está entrenando como yo? Además, ¿Cómo vas a llevarme a mi país? Posees algún mágico jutsu de transporte? Pues te estaría agradecido, tengo las piernas hechas puré... Me lamentaba mientras seguía masajeando mis piernas, ahora si cabe con más fuerza.
A pesar de llamarse Franco, parecía ser simpático, quería llevarme el pobre y gentil shinobi de la Espiral a mi país cómodamente. Y yo no estaba acostumbrado a que los desconocidos fueran tan amables, me resultó algo embarazoso aquello.
—. Por favor, no os peleéis. Ya he tenido muchos problemas vagando por aquí. Solo quiero salir del bosque...
¿Pelear ahora? Necesito descansar primero
-¿Quieres pelear muchacho? ¿No te das cuenta de que soy un shinobi? Te haría puré en un abrir y cerrar de ojos. Comenté con tranquilidad. -Solo peleo con gente que esté a mi altura, no por nada, es que si no me aburro un montón.
Se llama Franco...que desdichado debe ser...