21/03/2017, 20:32
Cuando entraron en el edificio, se encontraron de lleno con aquella a quien habían ido a buscar: Uzumaki Shiona estaba de pie frente al mostrador, sujetando un buen montón de papeles. Una apresurada secretaria cogió otro montón de encima de la mesa y salió corriendo hacia una habitación en la izquierda.
—¿Mmh? —Shiona abrazó los folios contra su pecho y se dio la vuelta. Los observó con cierto brillo de curiosidad en los ojos. No pudo evitar fijarse en la marca que Eri tenía en la mejilla—. ¿Sí? ¿Necesitabais algo? Mi secretaria va a estar ocupada un rato, así que os puedo atender. ¿Es algo importante?
—¿Mmh? —Shiona abrazó los folios contra su pecho y se dio la vuelta. Los observó con cierto brillo de curiosidad en los ojos. No pudo evitar fijarse en la marca que Eri tenía en la mejilla—. ¿Sí? ¿Necesitabais algo? Mi secretaria va a estar ocupada un rato, así que os puedo atender. ¿Es algo importante?