8/05/2017, 20:56
El escualo dejó ver su diferencia de opinión con Riko, moviendo la cabeza de lado a lado.
—De aprender, no es que me vaya a llevar algo significativo de ésta "aventura", como tú la llamas. Y si es por conocer gente, creo que ya has podido notar que no soy el mayor fan de los lugareños, salvo por Hoshu, que es un tipo que a pesar de ser un simple comerciante, tiene los cojones bien puestos. Y en cuanto a ti, bueno... no te ofendas, pero no eres el primer shinobi extranjero que conozco, ni mucho menos el más interesante.
En un principio, Kaido comenzó con buen pie, exponiendo con argumentos sólidos todos sus puntos, pero, llegado el momento, soltó aquella pequeña pulla, aquello que se le clavó a Riko como un puñal envenenado, algo que, en principio, tampoco tenía demasiada importancia, no pretendía ser lo más interesante del mundo, pero que alguien lo dijera así, tan seca y duramente, no dejaba de doler, pero, a pesar de llevar nada más que un rato con el amenio, ya se había percatado de que la finura no iba del todo con él por lo que no se tomó aquello como algo ofensivo.
—A la primera que conocí era una kunoichi de Kusagakure. Tenía nuestra edad, pero la chica estaba muy pero muy chalada. Loca como una jodida cabra. Se llamaba Ritsuko. Eso sí, estaba como un bombón, de rostro y porte sutil y angelical; aunque con el fiero comportamiento de una leona alfa. Fiereza digna de una bestia como yo, si me dejas agregar.
Esta vez, el Senju fue incapaz de evitar una carcajada, la forma de expresarse del azulado, no paraba de sorprenderle.
— Vaya, vaya... Así que nuestro tipo duro está enamorado de una extranjera... ¿Quién nos los iba a decir? — Dijo el peliblanco en un tono bromista. — Pues no se, pero yo solo me he topado con gente de tu aldea en mis viajes, aparte de compatriotas de la mía, claro.
—De aprender, no es que me vaya a llevar algo significativo de ésta "aventura", como tú la llamas. Y si es por conocer gente, creo que ya has podido notar que no soy el mayor fan de los lugareños, salvo por Hoshu, que es un tipo que a pesar de ser un simple comerciante, tiene los cojones bien puestos. Y en cuanto a ti, bueno... no te ofendas, pero no eres el primer shinobi extranjero que conozco, ni mucho menos el más interesante.
En un principio, Kaido comenzó con buen pie, exponiendo con argumentos sólidos todos sus puntos, pero, llegado el momento, soltó aquella pequeña pulla, aquello que se le clavó a Riko como un puñal envenenado, algo que, en principio, tampoco tenía demasiada importancia, no pretendía ser lo más interesante del mundo, pero que alguien lo dijera así, tan seca y duramente, no dejaba de doler, pero, a pesar de llevar nada más que un rato con el amenio, ya se había percatado de que la finura no iba del todo con él por lo que no se tomó aquello como algo ofensivo.
—A la primera que conocí era una kunoichi de Kusagakure. Tenía nuestra edad, pero la chica estaba muy pero muy chalada. Loca como una jodida cabra. Se llamaba Ritsuko. Eso sí, estaba como un bombón, de rostro y porte sutil y angelical; aunque con el fiero comportamiento de una leona alfa. Fiereza digna de una bestia como yo, si me dejas agregar.
Esta vez, el Senju fue incapaz de evitar una carcajada, la forma de expresarse del azulado, no paraba de sorprenderle.
— Vaya, vaya... Así que nuestro tipo duro está enamorado de una extranjera... ¿Quién nos los iba a decir? — Dijo el peliblanco en un tono bromista. — Pues no se, pero yo solo me he topado con gente de tu aldea en mis viajes, aparte de compatriotas de la mía, claro.
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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