11/05/2017, 14:59
Riko había demostrdo poca madurez en aquella ocasión, la reacción que tuvo fue casi instintiva y, prácticamente al momento de hacer la ''burla'' se dio cuenta de que no tenía ningún motivo de peso, aparte del nerviosismo que aquel lugar le causaba. Dejando esto aparte, el peliblanco preguntó qué hacer en ese momento, proponiendo algo que, en caso de haber sido apoyado por la pelirroja, no podría cumplir.
Claro que sí, como si pudieras tirar abajo una puerta, fortachón. Se recriminó.
—Pues no sé. Miremos si están cerradas, que yo haya visto no tienen cerrojos. Quizás solo ha sido un portazo y ya está.
Y voilá, Riko, gracias a los nervios que tenía no se había fijado en que las puertas no disponían de un cerrojo, por lo que, quizás, les fuera posible abrirlas simplemente accionando el pomo, por lo que Aiko fue la primera en acercarse a la puerta, mientras jugueteaba con la corona que acababa de tomar, poniéndosela incluso.
—¿Me sienta bien?
La kunoichi, lejos de mostrar preocupación alguna, seguía mostrando aquella actitud que, quizás en otra ocasión hubiera gustado al Senju, pero, en ese momento no le parecía la más adecuada.
— ¿Eh? Sí, sí, la verdad que te queda bien. — Respondió, sonriendo ligeramente debido a la pose que tomó la pelirroja.
Aiko abrió la puerta y entraron a una sala que, en principio creía que sería el dormitorio del rey, pero que, en cuato entraron, no parecía serlo, al menos, no estaba tan decorada como el Senju se imaginaba. La habitación parecía algo normal, pero, lo que sí llamo su atención fueron las marcas de zapatos en las paredes.
—No creo que éste sea el dormitorio del rey... ¿no?
El peliblanco miró a su interlocutora.
— Pues no lo sé, la verdad, no creo. Pero, ¿te has fijado en esas huellas en las paredes? ¿no te parece raro? — Preguntó Riko curioso. — Además, no tienen que ser muy antiguas, ¿no? O si lo son, se conservan muy bien.
Claro que sí, como si pudieras tirar abajo una puerta, fortachón. Se recriminó.
—Pues no sé. Miremos si están cerradas, que yo haya visto no tienen cerrojos. Quizás solo ha sido un portazo y ya está.
Y voilá, Riko, gracias a los nervios que tenía no se había fijado en que las puertas no disponían de un cerrojo, por lo que, quizás, les fuera posible abrirlas simplemente accionando el pomo, por lo que Aiko fue la primera en acercarse a la puerta, mientras jugueteaba con la corona que acababa de tomar, poniéndosela incluso.
—¿Me sienta bien?
La kunoichi, lejos de mostrar preocupación alguna, seguía mostrando aquella actitud que, quizás en otra ocasión hubiera gustado al Senju, pero, en ese momento no le parecía la más adecuada.
— ¿Eh? Sí, sí, la verdad que te queda bien. — Respondió, sonriendo ligeramente debido a la pose que tomó la pelirroja.
Aiko abrió la puerta y entraron a una sala que, en principio creía que sería el dormitorio del rey, pero que, en cuato entraron, no parecía serlo, al menos, no estaba tan decorada como el Senju se imaginaba. La habitación parecía algo normal, pero, lo que sí llamo su atención fueron las marcas de zapatos en las paredes.
—No creo que éste sea el dormitorio del rey... ¿no?
El peliblanco miró a su interlocutora.
— Pues no lo sé, la verdad, no creo. Pero, ¿te has fijado en esas huellas en las paredes? ¿no te parece raro? — Preguntó Riko curioso. — Además, no tienen que ser muy antiguas, ¿no? O si lo son, se conservan muy bien.
![[Imagen: tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif]](https://78.media.tumblr.com/ef716a7a224d02d15153150120153d79/tumblr_n4fzpkaZST1rmi71zo1_500.gif)
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