30/05/2017, 01:29
No entendía nada. De pronto, Noemi se iba de la escena rumiando por lo bajo. Estaba claro que acababan de tener una discusión… ¿pero sobre qué? Hubiese jurado, de no ver su forma de comportarse, que había tratado de persuadir a la mujer para no incriminar a los niños. Pero la kunoichi ni siquiera había posado los ojos en los críos. Tan pronto como los había visto, se había marchado, y ahora repetía la maniobra.
«Desde luego… Ni profesionalismo ni gaitas. ¡Esta tía sí tiene el corazón de piedra de un shinobi!» pensaba Datsue, mientras veía como Akame pedía a la señora Tofu que firmase el papel de la misión, prueba de que los tres ninjas habían cumplido con su cometido. Notaba la mirada clavada del crío en su nuca, pero no se atrevió a decir nada. Ni a devolverle la mirada. La niña seguía sollozando, por lo bajo, mientras el Uchiha sentía una presión cada vez más grande en el pecho.
Aquello no estaba bien…
Al fin, la señora firmó el pergamino. El Uchiha emitió un suspiro, mientras la presión del pecho se atenuaba sustancialmente. Ahora se sentía mucho mejor, desde luego. Era distinto tener quinientos ryos en el bolsillo asegurados que no tenerlos.
A un gesto de Akame, Datsue le siguió calle arriba, dando la espalda a los niños, a las deudas morales que ni le iban ni le venían. Él había superado aquella sensiblería barata hacía mucho tiempo, y por mucho que la niña siguiese gimoteando, él no iba a…
—¿Me esperas un segundo, Akame? —dijo de pronto, deteniéndose—. ¡Estaré aquí en menos de lo que un Kusareño se rinde en combate! —exclamó, ya de espaldas, mientras corría de vuelta a la tienda.
No, algo seguía sin ir bien, y tenía que remediarlo.
—¡Señora Tofu! —exclamó, al llegar junto a ella—. Podría… ¿Podría hablar con usted un segundo? Es importante —le aseguró, con voz solemne.
«Desde luego… Ni profesionalismo ni gaitas. ¡Esta tía sí tiene el corazón de piedra de un shinobi!» pensaba Datsue, mientras veía como Akame pedía a la señora Tofu que firmase el papel de la misión, prueba de que los tres ninjas habían cumplido con su cometido. Notaba la mirada clavada del crío en su nuca, pero no se atrevió a decir nada. Ni a devolverle la mirada. La niña seguía sollozando, por lo bajo, mientras el Uchiha sentía una presión cada vez más grande en el pecho.
Aquello no estaba bien…
Al fin, la señora firmó el pergamino. El Uchiha emitió un suspiro, mientras la presión del pecho se atenuaba sustancialmente. Ahora se sentía mucho mejor, desde luego. Era distinto tener quinientos ryos en el bolsillo asegurados que no tenerlos.
A un gesto de Akame, Datsue le siguió calle arriba, dando la espalda a los niños, a las deudas morales que ni le iban ni le venían. Él había superado aquella sensiblería barata hacía mucho tiempo, y por mucho que la niña siguiese gimoteando, él no iba a…
—¿Me esperas un segundo, Akame? —dijo de pronto, deteniéndose—. ¡Estaré aquí en menos de lo que un Kusareño se rinde en combate! —exclamó, ya de espaldas, mientras corría de vuelta a la tienda.
No, algo seguía sin ir bien, y tenía que remediarlo.
—¡Señora Tofu! —exclamó, al llegar junto a ella—. Podría… ¿Podría hablar con usted un segundo? Es importante —le aseguró, con voz solemne.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado