5/06/2017, 01:57
El Hakagurē sopeso las palabras de aquel muchacho, y supuso que de cierta manera, con una lógica un tanto extraña, tenía razón: Si ambos creían que el otro estaba dispuesto a atacarle, bien podrían terminar matándose sin que hubiera un verdadero motivo para ello. Claro, tenía la opción de ir y sacarle por la fuerza, pero era su naturaleza el tomarse las cosas con calma.
—Bien, prometo no atacarte, pero si intentas algo extraño no dudare en hacerte daño. —Su voz resultaba una extraña amalgama de serenidad, cansancio y determinación.
Retiro la mano de su sable y dejo que sus brazos colgaran con total libertad, inertes y sin intenciones de hacer movimiento alguno. Era plenamente consciente de que estaba corriendo un riesgo, pero con la distancia que les separaba confiaba en poder reaccionar a tiempo si las cosas llegaban a torcerse, pues pese a su aspecto maltrecho aun se encontraba en capacidad de dar pelea a quien se atreviese a creer que sería una presa fácil.
—Vamos, ¿qué esperas? Si no tienes malas intenciones tampoco tienes que esconderte —puntualizo, mientras esperaba pacientemente.
—Bien, prometo no atacarte, pero si intentas algo extraño no dudare en hacerte daño. —Su voz resultaba una extraña amalgama de serenidad, cansancio y determinación.
Retiro la mano de su sable y dejo que sus brazos colgaran con total libertad, inertes y sin intenciones de hacer movimiento alguno. Era plenamente consciente de que estaba corriendo un riesgo, pero con la distancia que les separaba confiaba en poder reaccionar a tiempo si las cosas llegaban a torcerse, pues pese a su aspecto maltrecho aun se encontraba en capacidad de dar pelea a quien se atreviese a creer que sería una presa fácil.
—Vamos, ¿qué esperas? Si no tienes malas intenciones tampoco tienes que esconderte —puntualizo, mientras esperaba pacientemente.
![[Imagen: aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif]](https://i.pinimg.com/originals/aa/b6/87/aab687219fe81b12d60db220de0dd17c.gif)