8/06/2017, 22:29
(Última modificación: 8/06/2017, 22:33 por Uzumaki Eri.)
Los rayos típicos del sol matutino se colaban por la ventana y justamente daban contra sus párpados, calentando sus ojos e invitándola a abrirlos y disfrutar de otra cálida mañana de verano. Entreabrió primero uno, después el otro y bostezó, intentando recordar los episodios que habían transcurrido en la noche anterior para responder a la pregunta, ¿qué hacía durmiendo en un sofá?
Con suerte todas las imágenes se aglutinaron y formaron una serie de momentos que hicieron a la joven enrojecer y buscar con la mirada al otro cuerpo que reposaba al lado de ella, durmiendo profundamente y sujetándola para que ninguno cayese al suelo.
«Podríamos haber dormido en una cama...»
Solo de pensar en aquello sus mejillas enrojecían aun más, sin embargo; cuando miraba al rubio ahí tumbado, tan tranquilo y tan... En paz, la joven no podía pensar en otra cosa más allá de lo tierna que era aquella imagen. Sin hacer mucho movimiento se acercó a su cara y le observó de forma detenida, dejándose embelesar por su rostro.
Despacio, sin prisa, se fue inclinando y depositó un corto y pequeño beso en los labios entrecerrados del chico, algo dulce y tímido, para no despertarle del todo. Aun notaba como su corazón estaba acelerado por aquel acto, y recordó por un segundo lo que había sentido la primera vez que había posado aquel joven sus labios contra los de ella.
«Fue... Mi primer beso...»
Avergonzada por sus pensamientos y eufórica por prácticamente todo lo demás, aunque sin pensar en qué diría su hermano mayor si se enterase de que su pequeña e inocente hermana había dormido con un chico, se fue desperezando poco a poco, sin hacer movimientos bruscos que alejasen al pobre Senju del mundo de los sueños, luego se incorporó lentamente sobre el sofá y, sin querer, se dejó llevar por la imagen que tenía a su lado, olvidándose que su estómago comenzaba a demandarle comida.
Pero es que era demasiado tierno como para no intentar guardar aquella imagen en su cabeza para siempre.
Con suerte todas las imágenes se aglutinaron y formaron una serie de momentos que hicieron a la joven enrojecer y buscar con la mirada al otro cuerpo que reposaba al lado de ella, durmiendo profundamente y sujetándola para que ninguno cayese al suelo.
«Podríamos haber dormido en una cama...»
Solo de pensar en aquello sus mejillas enrojecían aun más, sin embargo; cuando miraba al rubio ahí tumbado, tan tranquilo y tan... En paz, la joven no podía pensar en otra cosa más allá de lo tierna que era aquella imagen. Sin hacer mucho movimiento se acercó a su cara y le observó de forma detenida, dejándose embelesar por su rostro.
Despacio, sin prisa, se fue inclinando y depositó un corto y pequeño beso en los labios entrecerrados del chico, algo dulce y tímido, para no despertarle del todo. Aun notaba como su corazón estaba acelerado por aquel acto, y recordó por un segundo lo que había sentido la primera vez que había posado aquel joven sus labios contra los de ella.
«Fue... Mi primer beso...»
Avergonzada por sus pensamientos y eufórica por prácticamente todo lo demás, aunque sin pensar en qué diría su hermano mayor si se enterase de que su pequeña e inocente hermana había dormido con un chico, se fue desperezando poco a poco, sin hacer movimientos bruscos que alejasen al pobre Senju del mundo de los sueños, luego se incorporó lentamente sobre el sofá y, sin querer, se dejó llevar por la imagen que tenía a su lado, olvidándose que su estómago comenzaba a demandarle comida.
Pero es que era demasiado tierno como para no intentar guardar aquella imagen en su cabeza para siempre.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)