5/07/2017, 23:49
Al parecer las palabras del Hyuga habían hecho efecto en su compañero, esta vez con mucha más confianza decía dejarlo todo en el campo de batalla, si era necesario dar el doble lo haría con tal de dejar bien parado el nombre de la aldea.
- Bien, así se habla. – Sonriendo apretaba el puño dándole ánimos al peliverde. - Recuerda que cuando regreses del torneo entrenaremos con tu padre, esperare con ansias, quiero ver todo lo que aprendiste. - Emocionado volvía hablar.
Hace largo rato que habían abandonado el campo de entrenamiento, es por esto que a medida que avanzaban la vegetación comenzaba a desaparecer, lo mismo para las decenas de árboles que se encontraban en el lugar, para dar paso a las edificaciones y monumentos característicos de la aldea, junto con la gran cantidad de gente que recorría cada rincón de está.
- Ahora es tu turno mostrar el camino a tu casa. – Hablaba mientras frenaba en seco su caminata, esperando que Daigo diera el primer paso.
- Bien, así se habla. – Sonriendo apretaba el puño dándole ánimos al peliverde. - Recuerda que cuando regreses del torneo entrenaremos con tu padre, esperare con ansias, quiero ver todo lo que aprendiste. - Emocionado volvía hablar.
Hace largo rato que habían abandonado el campo de entrenamiento, es por esto que a medida que avanzaban la vegetación comenzaba a desaparecer, lo mismo para las decenas de árboles que se encontraban en el lugar, para dar paso a las edificaciones y monumentos característicos de la aldea, junto con la gran cantidad de gente que recorría cada rincón de está.
- Ahora es tu turno mostrar el camino a tu casa. – Hablaba mientras frenaba en seco su caminata, esperando que Daigo diera el primer paso.