16/07/2017, 09:13
Daigo se ubicó en frente y comenzó a caminar guiando al Hyuga. Luego de unos quince minutos llegaron a su destino. El peli verde señalo su hogar, era una pequeña casa de madera y bambu ubicada en la zona residencial, para su poca fortuna no se diferenciaba del resto por lo que seria un poco difícil encontrarla en un futuro.
- Son todas las casas iguales, pero recordaré el camino o al menos este árbol. – Señalaba con su mano derecha un gigantesco árbol ubicado en frente de la casa de su compañero.
Volteo la mirada y con una sonrisa el peliverde lo dejo invitado para que lo visitara cuando quisiera, obviamente una vez que acabara el torneo. Zaku entendió que era el momento de marcharse, de seguro su compañero debía preparar sus cosas para el torneo, por lo que decidió extenderle la mano en señal de despedida.
- A penas termine ese torneo te vendré a visitar… De seguro tendrás muchas cosas que decir. – Soltaba una pequeña sonrisa. – Ahora me marchó, se ha hecho un poco tarde y tú tienes que prepararte. – Seguía con su mano derecha extendida esperando una respuesta de Daigo.
- Son todas las casas iguales, pero recordaré el camino o al menos este árbol. – Señalaba con su mano derecha un gigantesco árbol ubicado en frente de la casa de su compañero.
Volteo la mirada y con una sonrisa el peliverde lo dejo invitado para que lo visitara cuando quisiera, obviamente una vez que acabara el torneo. Zaku entendió que era el momento de marcharse, de seguro su compañero debía preparar sus cosas para el torneo, por lo que decidió extenderle la mano en señal de despedida.
- A penas termine ese torneo te vendré a visitar… De seguro tendrás muchas cosas que decir. – Soltaba una pequeña sonrisa. – Ahora me marchó, se ha hecho un poco tarde y tú tienes que prepararte. – Seguía con su mano derecha extendida esperando una respuesta de Daigo.