18/08/2017, 01:27
—Bien, bien... No está nada mal.
El Uchiha levantó la cabeza, curioso. Había algo en el tono de su voz… en la postura de su cuerpo, que le puso los pelos de punta.
Lo que sucedió a continuación no lo hubiese visto venir ni con el sharingan más avanzado del mundo. Yakisoba, ese jounnin entrañable y bonachón que se desvivía para que sus súbditos no pasasen ni una pizca de hambre, acusó a Akame de mentir. Datsue bien sabía que había acertado, y tan solo reprimió las ganas de reírse de su compañero por el temor de que le hubiesen pillado a él también…
… Temor que terminó por hacerse realidad. El Uchiha tragó saliva, más asustado por la incertidumbre de lo que iba a pasar a continuación que porque le hubiesen cazado.
—La verdad, no os hubiese hecho esa pregunta si no fuera... No sé. Imaginad que hubiérais hablado mal de Gouna-sama, ¿no? Qué mal. Porque tiene muy mal genio...
Un sudor frío recorrió la espina dorsal de Datsue. «Este tío…»
—Si nuestra venerada Uzukage mató a un jounnin reputado en frente de toda la Villa, ¿qué no haría con un gennin… revoltoso?
«¡Este tío!» Dirigió una mirada fugaz a Akame, incrédulo por lo que acababa de oír, con las pupilas dilatadas de puro terror. ¿Cómo demonios sabía que…? ¡Estaban solos en la cubierta cuando se lo había dicho a Akame!
—Lo siento por robarte la frase, Datsue-kun. Y ahora, si sois tan amables...
»¿Por qué no me contáis lo que opináis de verdad?
El Uchiha se levantó como un resorte, activado por el instinto más antiguo en el ser humano: la supervivencia. Yakisoba formuló un sello, y Datsue vio en aquella acción su sentencia de muerte. El hacha que cortaba el cuello al condenado. Pero, en su lugar…
… tan solo un pequeño hormigueo en la nuca. Un picor molesto, que no desapareció aun cuando trató de rascarse. El pecho le palpitaba de lo fuerte que le latía el corazón, y ni siquiera el tiempo que le dio Akame con su respuesta le sirvió para tranquilizarse, sino todo lo contrario. Ahora que era su turno, parecía estar a punto de salírsele por la boca.
—Pienso que Gouna-sama es todo lo contrario a su madre —«¿Qué cojones…?» No sabía por qué, pero por primera vez en su vida sentía la necesidad de decir la verdad. De desahogarse. «¿¡Es que no podía elegir otro puto momento para ser honesto!? ¿¡Tenía que ser esta!?»—. Shiona era dialogante, pacifista, calmada y sabía escuchar. Gouna en cambio es impulsiva, clava el puñal y luego pregunta, y creo que siempre cree llevar la razón, y que por tanto no escucha. Pienso esto por cómo ascendió al poder. Cuando regresó a la Villa, mató a Zoku y luego se explicó. Creo que eso denota un aire de superioridad frente al resto, porque no creyó oportuno explicarse primero, ni siquiera al recién nombrado Uzukage… a ti, Yakisoba. Simplemente actuó, y creo que eso puede ser tan positivo como peligroso para alguien que tiene la responsabilidad de toda una Villa. Aunque también es cierto que hace unos días me sorprendió, al no caer en las provocaciones de la Arashikage. Quizá esté corrigiendo esos defectos…
»Además, hubo un tiempo en que pensé que quizá era ella la traidora, y no Zoku. —Tenía la lengua suelta y ahora ya no podía parar. Se desahogaba, soltando toda la bilis que había ido acumulando en su interior, mientras poco a poco iba cavando su propia tumba. Si alguien le hubiese dicho días atrás que iba a morir por contar la verdad, se hubiese reído en su cara por loco. Y ahora, allí estaba, despotricando contra su Kage como un pobre necio—. Por todos era sabido la hostilidad que se procesaban. Pensé —y a veces todavía sigo pensando en ello—, que quizá Gouna se inventó todo eso del golpe de estado que iba a dar Zoku para así tener una excusa para poder matarle y evitar que ascendiese al poder. Pensé incluso que los rumores que hablaban sobre que Zoku quería usar a los bijuus eran un invento hecho por ella, para poner al pueblo en su contra. Cuando la veo en persona, como la vi el otro día en el edificio del Morikage, pienso que es imposible que haya hecho algo así. Que simplemente es una kunoichi impulsiva…
»Cuando me cuesta dormir por las noches, en cambio, y mi mente se pone conspiranoica, pienso… pienso que es posible.
El Uchiha tragó saliva. Se había vaciado. Se había vaciado por completo y ni siquiera sabía porqué, porque si de algo estaba seguro, eso era que ahora no se sentía mejor. Ni muchísimo menos. La única duda que le quedaba era...
—Yakisoba-sama... ¿va a matarme? —su voz sonó tan calmada que le sorprendió hasta a sí mismo.
El Uchiha levantó la cabeza, curioso. Había algo en el tono de su voz… en la postura de su cuerpo, que le puso los pelos de punta.
Lo que sucedió a continuación no lo hubiese visto venir ni con el sharingan más avanzado del mundo. Yakisoba, ese jounnin entrañable y bonachón que se desvivía para que sus súbditos no pasasen ni una pizca de hambre, acusó a Akame de mentir. Datsue bien sabía que había acertado, y tan solo reprimió las ganas de reírse de su compañero por el temor de que le hubiesen pillado a él también…
… Temor que terminó por hacerse realidad. El Uchiha tragó saliva, más asustado por la incertidumbre de lo que iba a pasar a continuación que porque le hubiesen cazado.
—La verdad, no os hubiese hecho esa pregunta si no fuera... No sé. Imaginad que hubiérais hablado mal de Gouna-sama, ¿no? Qué mal. Porque tiene muy mal genio...
Un sudor frío recorrió la espina dorsal de Datsue. «Este tío…»
—Si nuestra venerada Uzukage mató a un jounnin reputado en frente de toda la Villa, ¿qué no haría con un gennin… revoltoso?
«¡Este tío!» Dirigió una mirada fugaz a Akame, incrédulo por lo que acababa de oír, con las pupilas dilatadas de puro terror. ¿Cómo demonios sabía que…? ¡Estaban solos en la cubierta cuando se lo había dicho a Akame!
—Lo siento por robarte la frase, Datsue-kun. Y ahora, si sois tan amables...
»¿Por qué no me contáis lo que opináis de verdad?
El Uchiha se levantó como un resorte, activado por el instinto más antiguo en el ser humano: la supervivencia. Yakisoba formuló un sello, y Datsue vio en aquella acción su sentencia de muerte. El hacha que cortaba el cuello al condenado. Pero, en su lugar…
… tan solo un pequeño hormigueo en la nuca. Un picor molesto, que no desapareció aun cuando trató de rascarse. El pecho le palpitaba de lo fuerte que le latía el corazón, y ni siquiera el tiempo que le dio Akame con su respuesta le sirvió para tranquilizarse, sino todo lo contrario. Ahora que era su turno, parecía estar a punto de salírsele por la boca.
—Pienso que Gouna-sama es todo lo contrario a su madre —«¿Qué cojones…?» No sabía por qué, pero por primera vez en su vida sentía la necesidad de decir la verdad. De desahogarse. «¿¡Es que no podía elegir otro puto momento para ser honesto!? ¿¡Tenía que ser esta!?»—. Shiona era dialogante, pacifista, calmada y sabía escuchar. Gouna en cambio es impulsiva, clava el puñal y luego pregunta, y creo que siempre cree llevar la razón, y que por tanto no escucha. Pienso esto por cómo ascendió al poder. Cuando regresó a la Villa, mató a Zoku y luego se explicó. Creo que eso denota un aire de superioridad frente al resto, porque no creyó oportuno explicarse primero, ni siquiera al recién nombrado Uzukage… a ti, Yakisoba. Simplemente actuó, y creo que eso puede ser tan positivo como peligroso para alguien que tiene la responsabilidad de toda una Villa. Aunque también es cierto que hace unos días me sorprendió, al no caer en las provocaciones de la Arashikage. Quizá esté corrigiendo esos defectos…
»Además, hubo un tiempo en que pensé que quizá era ella la traidora, y no Zoku. —Tenía la lengua suelta y ahora ya no podía parar. Se desahogaba, soltando toda la bilis que había ido acumulando en su interior, mientras poco a poco iba cavando su propia tumba. Si alguien le hubiese dicho días atrás que iba a morir por contar la verdad, se hubiese reído en su cara por loco. Y ahora, allí estaba, despotricando contra su Kage como un pobre necio—. Por todos era sabido la hostilidad que se procesaban. Pensé —y a veces todavía sigo pensando en ello—, que quizá Gouna se inventó todo eso del golpe de estado que iba a dar Zoku para así tener una excusa para poder matarle y evitar que ascendiese al poder. Pensé incluso que los rumores que hablaban sobre que Zoku quería usar a los bijuus eran un invento hecho por ella, para poner al pueblo en su contra. Cuando la veo en persona, como la vi el otro día en el edificio del Morikage, pienso que es imposible que haya hecho algo así. Que simplemente es una kunoichi impulsiva…
»Cuando me cuesta dormir por las noches, en cambio, y mi mente se pone conspiranoica, pienso… pienso que es posible.
El Uchiha tragó saliva. Se había vaciado. Se había vaciado por completo y ni siquiera sabía porqué, porque si de algo estaba seguro, eso era que ahora no se sentía mejor. Ni muchísimo menos. La única duda que le quedaba era...
—Yakisoba-sama... ¿va a matarme? —su voz sonó tan calmada que le sorprendió hasta a sí mismo.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado