10/09/2017, 22:22
Fue extraño de ver y extraño de vivir, la chica se había desmayado por menos de un minuto y al regresar no se acordaba de nada de lo que pasó. O bueno, si lo recordaba pero también recordaba algo que nunca ocurrió, es decir, nadie llegó ni nada por el estilo y menos le había pasado algo a la rubia salvo lo del torneo.
Pero la pecosa simplemente miró con los ojos entrecerrados a la Furukawa, sin pronunciar una sola palabra. En su lugar abrió los brazos un poco y se quedó a la espera por un momento, luego del cual se dignó a romper el silencio.
—Ven aquí —le dijo más como una orden que una sugerencia.
Pero la pecosa simplemente miró con los ojos entrecerrados a la Furukawa, sin pronunciar una sola palabra. En su lugar abrió los brazos un poco y se quedó a la espera por un momento, luego del cual se dignó a romper el silencio.
—Ven aquí —le dijo más como una orden que una sugerencia.