11/09/2017, 00:39
(Última modificación: 11/09/2017, 00:42 por Uchiha Datsue.)
Datsue paró en el acto de rebuscar entre la camiseta. No solo porque Zoku le había dicho que el sello se encontraba en el estómago, y no en el pecho, sino porque creía haberlo advertido con sus propios ojos. Apenas una línea del sello… pero que fue suficiente como para que se le pusiese la piel de gallina y lo tapase con urgencia, como si pensase que, si no lo veía, no correría peligro alguno.
Zoku, mientras tanto, continuó con su verborrea. Llamaba al hecho de ser jinchuuriki un honor, pero al Uchiha nunca le habían importado tales cuestiones. A continuación, siguió explicando la importancia de los jinchuuriki con la misma solvencia y magnificencia con la que había relatado haberse adelantado a Gouna, o haberse hecho ya con un bijuu… Solo que en aquella ocasión, al Uchiha no le enamoraron sus palabras. Ni le provocaron admiración. Porque una cosa era que hablasen de otro, y otra muy distinta que fuese de él… y siendo él el perjudicado.
Porque sí, si todavía tenía alguna esperanza de que aquello fuese una pesadilla, Zoku se encargó de sacarle de su error. Tenía al Ichibi. Él una mitad, Akame la otra. Nunca había creído posible que se pudiese hacer tal cosa, y no entendía por qué se había hecho. Y menos que se lo hubiesen sellado a él.
—Erais los mejores candidatos —terminó por decir Zoku, y aquellas palabras resonaron en su cabeza como un eco. No con orgullo por el cumplido, sino con amargura y desolación.
—Pero, Zoku-sama… —dijo, tras la intervención de Akame, que aceptaba su destino tal y como se esperaba de un profesional—. Verá… No pretendo ofenderle —Datsue no sabía cómo poner voz a sus pensamientos. O, al menos, cómo ponerlos de la manera adecuada—, pero… Le han informado mal —aseguró, con el miedo reflejado en su voz por espetarle tal cosa. Era cierto: Zoku se había presentado como un jounnin omnipresente. Estaba informado de las cosas que pasaban antes incluso de que éstas sucediesen. Antes incluso de que éstas se pensasen. Su poder para recabar información asustaba. Pero con Datsue, simplemente, se habían equivocado—. Y la culpa es mía —dijo, asumiendo la responsabilidad—. Todo el día diciendo Datsue el Intrépido. El intrépido por aquí, el intrépido por allá… y al final la gente se lo acaba creyendo y todo —«Me cago en la puta… ¡La culpa es mía!»—. Pero… se lo aseguro, Zoku-sama. No soy como los rumores dicen que soy. Yo, jinchuuriki… es un error. ¿No sería mejor…? —miró a Akame—. ¿No sería mejor sellar la mitad que hay en mí también en Akame? ¡Estoy seguro que a él no le importaría! ¡Y mantendría el sello a salvo mucho mejor que yo, eso se lo garantizo! ¿No opinas lo mismo, Akame? —preguntó, desolado, tratando de encontrar algo, cualquier cosa, que le devolviese el más mínimo de la esperanza.
Zoku, mientras tanto, continuó con su verborrea. Llamaba al hecho de ser jinchuuriki un honor, pero al Uchiha nunca le habían importado tales cuestiones. A continuación, siguió explicando la importancia de los jinchuuriki con la misma solvencia y magnificencia con la que había relatado haberse adelantado a Gouna, o haberse hecho ya con un bijuu… Solo que en aquella ocasión, al Uchiha no le enamoraron sus palabras. Ni le provocaron admiración. Porque una cosa era que hablasen de otro, y otra muy distinta que fuese de él… y siendo él el perjudicado.
Porque sí, si todavía tenía alguna esperanza de que aquello fuese una pesadilla, Zoku se encargó de sacarle de su error. Tenía al Ichibi. Él una mitad, Akame la otra. Nunca había creído posible que se pudiese hacer tal cosa, y no entendía por qué se había hecho. Y menos que se lo hubiesen sellado a él.
—Erais los mejores candidatos —terminó por decir Zoku, y aquellas palabras resonaron en su cabeza como un eco. No con orgullo por el cumplido, sino con amargura y desolación.
—Pero, Zoku-sama… —dijo, tras la intervención de Akame, que aceptaba su destino tal y como se esperaba de un profesional—. Verá… No pretendo ofenderle —Datsue no sabía cómo poner voz a sus pensamientos. O, al menos, cómo ponerlos de la manera adecuada—, pero… Le han informado mal —aseguró, con el miedo reflejado en su voz por espetarle tal cosa. Era cierto: Zoku se había presentado como un jounnin omnipresente. Estaba informado de las cosas que pasaban antes incluso de que éstas sucediesen. Antes incluso de que éstas se pensasen. Su poder para recabar información asustaba. Pero con Datsue, simplemente, se habían equivocado—. Y la culpa es mía —dijo, asumiendo la responsabilidad—. Todo el día diciendo Datsue el Intrépido. El intrépido por aquí, el intrépido por allá… y al final la gente se lo acaba creyendo y todo —«Me cago en la puta… ¡La culpa es mía!»—. Pero… se lo aseguro, Zoku-sama. No soy como los rumores dicen que soy. Yo, jinchuuriki… es un error. ¿No sería mejor…? —miró a Akame—. ¿No sería mejor sellar la mitad que hay en mí también en Akame? ¡Estoy seguro que a él no le importaría! ¡Y mantendría el sello a salvo mucho mejor que yo, eso se lo garantizo! ¿No opinas lo mismo, Akame? —preguntó, desolado, tratando de encontrar algo, cualquier cosa, que le devolviese el más mínimo de la esperanza.
![[Imagen: ksQJqx9.png]](https://i.imgur.com/ksQJqx9.png)
¡Agradecimientos a Daruu por el dibujo de PJ y avatar tan OP! ¡Y a Reiji y Ayame por la firmaza! Si queréis una parecida, este es el lugar adecuado