5/11/2017, 02:14
El chunin apenas contestó a la chica, sus palabras eran mas que justas y medidas, no daba su brazo a torcer. Pese a su serenidad y su escasez de palabras, bien que sabía usarlas en el caso de burlarse del otro chico —que parecía ser su rival— puesto que no dudó en hacerlo. Le golpeó donde mas duele, o eso parecía. La ira era mas que palpable en los ojos del pelirrojo, que sin embargo no se dejó seducir por la idea de partirle los morros al superior. Éste tampoco quedó callado ante la mofa, aseguró que de una manera u otra, el sereno no merecía el rango que ostentaba.
«¿Dónde me he dejado las palomitas...?»
La chica había quedado en un segundo o tercer plano, totalmente ajena a la tensión que ambos se llevaban. Al menos eso parecía en un principio, pero el pelirrojo pareció pasar de Mogura, y comenzó a hablar a la chica, tras haberse girado. No pensaba hacer mas caso al otro, o eso dio a entender. El chico se presentó como Keisuke, tras relatar que la pelirroja había dado un curioso espectáculo en el torneo suicidándose, y por lo que se veía también sabía de su condición y sus fallos. Sin demora, inquirió que tenía un importante tema que hablar con ella, aunque dudó de si era el momento y el lugar adecuado.
—Ummm... entiendo. —aunque en realidad no entendía nada, su cabeza ahora mismo era como un panal de abejas al que le prenden fuego. —Quitando vuestra... disputa... no sé que otro impedimento hay. Por lo que veo, saben mas de mi que yo misma casi...
No era del todo cierto, pero al ritmo que iba, seguro que algún día se cumplía. Llegaría un día en el que no se acordase ni de su propio nombre, o de su padre, o de qué era... se convertiría en un trozo de carne guiado únicamente por experiencias olvidadas... ¿o no?
«¿Dónde me he dejado las palomitas...?»
La chica había quedado en un segundo o tercer plano, totalmente ajena a la tensión que ambos se llevaban. Al menos eso parecía en un principio, pero el pelirrojo pareció pasar de Mogura, y comenzó a hablar a la chica, tras haberse girado. No pensaba hacer mas caso al otro, o eso dio a entender. El chico se presentó como Keisuke, tras relatar que la pelirroja había dado un curioso espectáculo en el torneo suicidándose, y por lo que se veía también sabía de su condición y sus fallos. Sin demora, inquirió que tenía un importante tema que hablar con ella, aunque dudó de si era el momento y el lugar adecuado.
—Ummm... entiendo. —aunque en realidad no entendía nada, su cabeza ahora mismo era como un panal de abejas al que le prenden fuego. —Quitando vuestra... disputa... no sé que otro impedimento hay. Por lo que veo, saben mas de mi que yo misma casi...
No era del todo cierto, pero al ritmo que iba, seguro que algún día se cumplía. Llegaría un día en el que no se acordase ni de su propio nombre, o de su padre, o de qué era... se convertiría en un trozo de carne guiado únicamente por experiencias olvidadas... ¿o no?
![[Imagen: 2UsPzKd.gif]](http://i.imgur.com/2UsPzKd.gif)
