9/12/2017, 16:13
Comencé a comer el segundo trozo de pizza mientras el cuervo hablaba. Cuanto más escuchaba hablar al cuervo, menos idea me parecía que tenía de lo que le había sucedido. ¿Cómo era posible que no pudiera recordar bien a alguien que le había robado algo tan preciado?
—¿Y bien, qué dice?
—“No. Es más, ahora que recuerdo, tampoco tenía los ojos blancos. ¿Qué le pasa a los ojos de este tipo, está ciego? No, es imposible, porque puede ver, eso está claro. Mmh... De todas formas... Por favor... Por favor. ¡Ayudadme! Es muy importante para mí. Si no, mi querida Yuuna...”
Aunque en el lenguaje de los humanos, imite lo que decía el cuervo con pelos y señales, incluso la entonación. La verdad, no sé muy bien que me motivo a hacerlo, creo que algo dentro de mí me había picado. Como los molestos mosquitos durante la época de Ceniza.
—Eso es, literalmente, lo que ha dicho.
Le di un trago a la bebida, cogí unos cuantos trozos de maíz de mi tercer y último trozo de pizza y los guarde en mi portaobjetos antes de comermela. El último por que la glotona de Kiara había devorado nada menos que cinco trozos de pizza en aquel pequeño espacio de tiempo y ahora, bebía agua del cuenco como si fuese toda una señorita.
—Si quieres su ayuda, tal vez deberías disculparte primero, ¿No crees?— le dije al cuervo en su idioma, luego mire a daruu y le hable en humano. —Le he dicho que si quiere nuestra ayuda primero tendrá que disculparse contigo, luego, supongo que no tienes obligación de ayudarle, también le puedes pedir alguna recompensa a cambio, no se, tu decides, yo haré de traductor.
—¿Y bien, qué dice?
—“No. Es más, ahora que recuerdo, tampoco tenía los ojos blancos. ¿Qué le pasa a los ojos de este tipo, está ciego? No, es imposible, porque puede ver, eso está claro. Mmh... De todas formas... Por favor... Por favor. ¡Ayudadme! Es muy importante para mí. Si no, mi querida Yuuna...”
Aunque en el lenguaje de los humanos, imite lo que decía el cuervo con pelos y señales, incluso la entonación. La verdad, no sé muy bien que me motivo a hacerlo, creo que algo dentro de mí me había picado. Como los molestos mosquitos durante la época de Ceniza.
—Eso es, literalmente, lo que ha dicho.
Le di un trago a la bebida, cogí unos cuantos trozos de maíz de mi tercer y último trozo de pizza y los guarde en mi portaobjetos antes de comermela. El último por que la glotona de Kiara había devorado nada menos que cinco trozos de pizza en aquel pequeño espacio de tiempo y ahora, bebía agua del cuenco como si fuese toda una señorita.
—Si quieres su ayuda, tal vez deberías disculparte primero, ¿No crees?— le dije al cuervo en su idioma, luego mire a daruu y le hable en humano. —Le he dicho que si quiere nuestra ayuda primero tendrá que disculparse contigo, luego, supongo que no tienes obligación de ayudarle, también le puedes pedir alguna recompensa a cambio, no se, tu decides, yo haré de traductor.
