10/12/2017, 16:43
La suela de las botas del joven médico de Amegakure era el único sonido que se escuchaba en la calle, además del de la lluvia, claro estaba, pero en Amegakure ese sonido normalmente se comprendía dentro de lo que se podía entender como el sonido del silencio.
Se había mojado un poco momentos antes, pero de igual manera había vuelto a cubrirse del agua con su paraguas, después de todo era la época más fría del año y realmente no tenía ganas de enfermarse.
Manase Mogura caminaba por las calles de la aldea en una dirección clara, el edificio del Arashikage. Llevaba ya un rato poniendo un pie delante del otro, había tomado el camino largo hacía ese lugar. Del encuentro con Watasashi Aiko e Inoue Keisuke había salido bastante molesto, enojado si se quería, y no podía presentarse en un lugar tan importante con esa clase de sentimientos.
Por eso, una vez se hubiese tranquilizado un poco, fue hacía donde tenía que ir.
Pero... si ya se había calmado ¿por qué necesitaba ir de todas maneras?
«Porque es lo que corresponde.»
Y de esa forma, las puertas del edificio se abrieron y por el portal ingresó el hace poco ascendido chuunin de Amegakure. Este no demoró en hacer una ligera reverencia para todo aquel que hubiese volteado a verle y seguidamente depositaría su paraguas en el receptáculo destinado a tal fin.
Seguidamente se aproximaría a la recepción, mientras realizaba esta acción, una mano se dirigiría a su cabeza para acomodar su peinado, aunque no fuese necesario.
Buenos días.
Diría una vez estuviese frente al mueble que le separaría del responsable de turno.
Se había mojado un poco momentos antes, pero de igual manera había vuelto a cubrirse del agua con su paraguas, después de todo era la época más fría del año y realmente no tenía ganas de enfermarse.
Manase Mogura caminaba por las calles de la aldea en una dirección clara, el edificio del Arashikage. Llevaba ya un rato poniendo un pie delante del otro, había tomado el camino largo hacía ese lugar. Del encuentro con Watasashi Aiko e Inoue Keisuke había salido bastante molesto, enojado si se quería, y no podía presentarse en un lugar tan importante con esa clase de sentimientos.
Por eso, una vez se hubiese tranquilizado un poco, fue hacía donde tenía que ir.
Pero... si ya se había calmado ¿por qué necesitaba ir de todas maneras?
«Porque es lo que corresponde.»
Y de esa forma, las puertas del edificio se abrieron y por el portal ingresó el hace poco ascendido chuunin de Amegakure. Este no demoró en hacer una ligera reverencia para todo aquel que hubiese volteado a verle y seguidamente depositaría su paraguas en el receptáculo destinado a tal fin.
Seguidamente se aproximaría a la recepción, mientras realizaba esta acción, una mano se dirigiría a su cabeza para acomodar su peinado, aunque no fuese necesario.
Buenos días.
Diría una vez estuviese frente al mueble que le separaría del responsable de turno.
Hablo - Pienso
![[Imagen: tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif]](http://37.media.tumblr.com/558c2e1c267df90a286176aac05ed02d/tumblr_n5t2e2FGOB1qdlh1io1_400.gif)