Otoño-Invierno de 221

Fecha fijada indefinidamente con la siguiente ambientación: Los ninjas de las Tres Grandes siguen luchando contra el ejército de Kurama allá donde encuentran un bastión sin conquistar. Debido a las recientes provocaciones del Nueve Colas, los shinobi y kunoichi atacan con fiereza en nombre de la victoria. Kurama y sus generales se encuentran acorralados en las Tierras Nevadas del Norte, en el País de la Tormenta. Pero el invierno está cerca e impide que cualquiera de los dos bandos avance, dejando Oonindo en una situación de guerra fría, con pequeñas operaciones aquí y allá. Las villas requieren de financiación tras la pérdida de efectivos en la guerra, y los criminales siguen actuando sobre terreno salpicado por la sangre de aliados y enemigos, por lo que los ninjas también son enviados a misiones de todo tipo por el resto del mundo, especialmente aquellos que no están preparados para enfrentarse a las terribles fuerzas del Kyuubi.
#37
¿Alto ahí? ¡¿Quién, quién se atrevía a ...?

Mirogata alzó la vista, y se llevó las manos a la cara. Oh, todo se iba a la mierda. Él, su trabajo, su relación. ¡Todo se iba a la mierda! pero se anegó de decir nada. Naomi, por su parte, tuvo que observar con incredulidad tanto a Mirogata como a Reiji, quien había tomado una decisión a pesar de que algunos pudieran pensar que no fue la más correcta. Quizás, hubiese sido altamente recomendable dejar seguir el caudal de aquel encuentro, y tal vez, sólo tal vez, la información iba a llegar tarde o temprano. Pero ahora el banquillo del acusado yacía expuesto para Naoki, quien podía ser muchas cosas pero no tonta.

—Reiji-san, ¿qué es lo que hace?

—¿Le conoces? —no parecía muy a gusto con todo aquello, así que soltó a Mirogata de su cándida mano.

Él alzó los hombros, rendido ante la situación.

—Claro, usted debe ser el que cree que yo tengo algo que ver con algo tan grave. Pues déjeme decirle, niño, está equivocado, y al menos de que tenga una prueba irrefutable, nada va a evitar que me vaya si así lo quiero. Adiós.

Se volteó, enojada, y comenzó a caminar. Mirogata la vio alejarse un par de pasos, y se debatía si seguirla, o permanecer con Reiji.

De una u otra forma, a Reiji se le complicaba el asunto. Su principal sospechosa se iba a ir, y realmente no tenía forma de detenerla. ¿Quizás abordar el asunto de otra forma, podía ser?
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Mensajes en este tema
[Misión de Rango D] La medicina no se paga sola... - por Mikazuki - 9/09/2017, 20:27
RE: [Misión de Rango D] La medicina no se paga sola... - por Umikiba Kaido - 13/12/2017, 03:14


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